ACCIDENTE ADAMUZ

El informe de la Guardia Civil destapa las negligencias del Gobierno tras el accidente de Adamuz

La Guardia Civil apunta a cinco graves negligencias de Adif en la tragedia de Adamuz con 46 muertos | El informe descarta fallo humano y centra la causa en la rotura del carril en un contexto de fallos de control y supervisión
Óscar Puente durante la rueda de prensa tras el informe que apunta al mantenimiento. / A.E.
Óscar Puente durante la rueda de prensa tras el informe que apunta al mantenimiento. / A.E.

La Guardia Civil ha puesto el foco en una cadena de errores que rodean el accidente de Adamuz, una tragedia que dejó 46 víctimas mortales y que, según el informe remitido a la jueza, no se debió ni a fallo humano ni a sabotaje.

El documento señala directamente a Adif como responsable de múltiples deficiencias en la prevención y mantenimiento de la infraestructura. Todo ello en un contexto donde ya se habían detectado errores, versiones cambiantes y una vía mal revisada.

1. Fallo en el sistema de alertas: una anomalía ignorada durante 22 horas

El Sistema de Apoyo al Mantenimiento (SAM) registró una caída de tensión anómala durante más de 22 horas antes del accidente. Sin embargo, no generó ninguna alerta.

Según los investigadores, Adif no exigió que el sistema detectara correctamente este tipo de fallos, pese a que era su función. Una omisión crítica que dejó sin vigilancia una señal clave.

2. Soldaduras defectuosas y sin supervisión

La investigación apunta a una posible mala ejecución en las soldaduras del tramo afectado. Los agentes señalan que estas debieron ser detectadas en controles posteriores.

Sin embargo, Adif no ha podido acreditar la presencia de inspectores durante los trabajos, lo que refuerza la hipótesis de negligencia estructural en los controles.

3. Revisiones “aptas” sin pruebas verificables

Las auscultaciones realizadas por Redalsa calificaron la vía como “apta”. Sin embargo, cuando la Guardia Civil solicitó los datos técnicos, la empresa reconoció que no existían registros digitales.

Esto deja sin base verificable una de las principales garantías de seguridad del sistema ferroviario.

4. Técnicos sin la cualificación exigida

El informe cuestiona también la capacitación de los técnicos encargados de las inspecciones, señalando que no cumplían con los requisitos mínimos establecidos por la norma ISO 9712.

Esto implica que controles clave pudieron ser validados por personal sin experiencia suficiente.

5. Documentos alterados y contradicciones

La trazabilidad de la soldadura clave presenta graves inconsistencias. El informe original fue modificado tras el accidente, como ya reveló un documento clave alterado días después.

Estas modificaciones generan dudas sobre la fiabilidad de los registros técnicos.

Un sistema bajo sospecha y responsabilidades políticas

El presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, compareció en el Congreso de los Diputados en medio de crecientes críticas por la gestión del accidente.

En paralelo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha ido modificando su versión de los hechos en varias ocasiones, lo que ha incrementado la polémica política.

Las explicaciones ofrecidas en la Comisión de Transportes tampoco han logrado disipar las dudas sobre lo ocurrido.

Una tragedia bajo investigación europea

El caso ha adquirido dimensión internacional tras la decisión de la Fiscalía Europea de abrir una investigación por el posible uso fraudulento de fondos comunitarios en el tramo afectado.

Además, se ha conocido que el tramo contaba con financiación asignada que nunca llegó a ejecutarse, lo que agrava aún más el contexto de la tragedia.

Una cadena de fallos evitables

La suma de negligencias —fallos en los sistemas de alerta, falta de supervisión, inspecciones sin respaldo técnico y documentación alterada— apunta a un fallo estructural en la gestión de la seguridad ferroviaria.

Una tragedia que, según la investigación, podría haberse evitado y que ahora deja bajo la lupa a todo el sistema de mantenimiento de la alta velocidad en España.

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