El secreto mejor guardado de Torrelavega está en Tanos... y se come
En el corazón de Tanos, a escasos minutos del centro de Torrelavega, se alza un elegante chalet de dos plantas rodeado de jardines y con una cuidada terraza a su entrada. Allí se encuentra El Palacio, un restaurante con alma familiar y esencia cántabra que lleva más de dos décadas consolidándose como uno de los lugares más especiales para disfrutar de la gastronomía de la región, tanto en el día a día como en celebraciones inolvidables.
Un entorno versátil para cada ocasión
Desde que abrió sus puertas en 1999 de la mano de los hermanos Jesús y Vicente Palacio Santamaría, este restaurante ha sabido conjugar tradición y creatividad, manteniendo vivo el legado familiar iniciado en 1987 por sus padres, Vicente y Pilar.
El restaurante se divide en varios espacios cuidadosamente diseñados para adaptarse a diferentes tipos de experiencias. En la planta baja, un amplio salón multifuncional invita al tapeo distendido, a los aperitivos entre amigos o a compartir raciones en un ambiente informal. Desde la primavera hasta el otoño, el jardín se convierte en un entorno privilegiado para comidas al aire libre, cenas románticas o eventos privados con encanto, donde el cenador acristalado ofrece un ambiente íntimo con vistas a la naturaleza.
En la planta superior, los comedores ofrecen un ambiente más formal. Destaca el comedor principal, con capacidad para 40 comensales, complementado con reservados privados ideales para reuniones discretas o celebraciones familiares.
La cocina: cántabra, creativa y de mercado
Bajo la dirección del chef Jesús Palacio, la cocina de El Palacio destaca por su equilibrio entre tradición cántabra y toques modernos. Se trabaja siempre con productos frescos de temporada, tanto del mar como de la montaña, que cambian con frecuencia para reflejar lo mejor del mercado.
Entre sus entrantes más valorados encontramos propuestas como la terrina de hígado de pato con naranja y pan de pasas y nueces, el tataki y tartar de atún rojo, o su degustación de hojaldres, que incluye joyas como la polka de foie o el canutillo de mousse de queso. También sorprenden elaboraciones más atrevidas como el bonito en escabeche sobre ensalada de aguacate o la ensalada de pulpo con salsa brava y ceviche vegetal.
Los arroces, como el arroz con carabineros, gozan de gran prestigio, al igual que sus pescados, con opciones como la lubina frita con cítricos, el bacalao a baja temperatura con calamares en su tinta o el sofisticado wok de rodaballo.
En carnes, el solomillo de vaca braseado con cuatro texturas de foie, el cochinillo confitado con infusión de soja y naranja, o la chuleta de vaca con risotto de queso picón son apuestas seguras para los paladares exigentes. Todas las carnes se preparan con mimo y técnicas de cocción lenta que respetan la nobleza del producto.
Un final dulce de autor
La repostería del restaurante es una prolongación de su filosofía: originalidad y cariño por el detalle. El postre “Cantabria” (sobao crujiente, torrija, helado de queso y quesada líquida) rinde homenaje a la tierra, mientras que otras opciones como la tarta de queso horneada con mermeladas caseras, el postre Pantera Rosa, o los sorbetes tropicales muestran un lado más lúdico y fresco. Los más golosos disfrutarán con la degustación de chocolates, un cierre de altura para cualquier menú.
Bodega y maridaje: 300 referencias para todos los gustos
La experiencia culinaria en El Palacio se completa con una cuidada carta de vinos, que incluye más de 300 referencias nacionales e internacionales. Vicente Palacio, encargado de sala y sumiller, se ocupa personalmente de recomendar los mejores maridajes para cada plato. Además, el restaurante ofrece una carta especializada en aguas, infusiones y bebidas premium, perfectas para disfrutar en la terraza, la sobremesa o durante la barra libre de los eventos.
Eventos que se convierten en recuerdos inolvidables
Más allá de su propuesta gastronómica, El Palacio se ha consolidado como un lugar de referencia para celebraciones y eventos. Su equipo ofrece un servicio integral para bodas, comuniones, cumpleaños, cenas de empresa o aniversarios, con menús personalizados, carpas en el jardín, decoración temática, photocall, mesas gastronómicas, música en vivo o DJ, y barra libre.
En cada detalle se percibe el compromiso con la excelencia y la hospitalidad que ha convertido a El Palacio en un espacio donde cada experiencia es única y cada cliente, un invitado especial.

