27.09.2022 |
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JUERGEN

De media punta a medio centro

El Racing ha empezado a sumar con Juergen jugando junto a Íñigo en la sala de máquinas | Aún así, él cree que la mejoría se debe a «un conjunto de cosas» | Confía en que el equipo encuentre antes que el año pasado el «punto de inflexión»

Juergen, llevando material para entrenar. / RRC
Juergen, llevando material para entrenar. / RRC
De media punta a medio centro

Juergen comenzó la temporada como media punta pero la temporada le ha llevado al medio centro. Mejor así porque los cuatro primeros partidos del curso demostraron que el futbolista colombiano no nació para llevar el diez a la espalda. Es un jugador que entra por los ojos, un zurdo con calidad que sabe qué hacer con la pelota en los pies, pero carece de llegada, de un cuchillo que ponerse entre los dientes para construir ataques peligrosos y conectar con los de arriba. Por eso el fichaje de Jorge Pombo le vino bien. Por fin dejó de ser utilizado para tapar un hueco que carecía de un especialista y donde la sombra de Pablo Torre se hacía demasiado larga y se colocó junto a Íñigo para trabajar en la sala de máquinas. Y, ya sea por casualidad o por causalidad, desde que se produjo el cambio, el Racing no ha perdido. Ganó en Gijón y empató el pasado domingo contra Las Palmas.

Él se quita importancia. Claro. Es lo lógico cuando uno forma parte de un equipo que practica un deporte colectivo. El cambio de su propia posición en el campo lo interpreta como parte del proceso de búsqueda que estaba llevando a cabo el Racing porque le ha tocado, como a muchos otros, terminar de «conformar la plantilla» con la competición ya iniciada, lo que les obligó a adaptarse «a los mecanismos y al sistema sobre la marcha». Parece que por fin han dado con la tecla y, en ese sentido, Juergen considera que la mejoría se debe a «un conjunto de cosas» que han hecho que el grupo se encuentre «mucho mejor». No sólo ha sido su nueva situación en el campo.

«Quizá ha sido el equilibrio o las diferentes circunstancias que se han dado en los diferentes partidos, pero lo cierto es que el equipo ha ido creciendo y que en Gijón dio un paso adelante», relata el centrocampista colombiano. En el Racing confían en que El Molinón haya ejercido de bisagra y que haya marcado un antes y un después, una primera etapa de calentamiento y adaptación a la categoría y otra en la que por fin comenzó a sumar. Por eso dentro intuyen que han encontrado el camino y que ahora han de «seguir mejorando todos esos aspectos a mejorar» que se detectan en cada jornada aprovechando sus «armas» para dañar al rival.

La victoria en Gijón no quedó enlazada con la primera en Los Campos de Sport de la temporada porque el Racing tuvo que conformarse con un empate contra Las Palmas. Aún así, destaca Juergen que fue «un resultado positivo» por mucho que la intención inicial del equipo fuera «salir a ganar». Fue sólo un empate pero fue un empate que alimenta, como interpretaron todos los aficionados que acudieron a la grada y, como se ve, los propios futbolistas. «Las circunstancias en las que se dio el partido, el esfuerzo gigante del equipo y la seña de identidad que demostramos sobreviviendo con uno menos durante medio partido contra un rival que venía siendo líder hacen que el empate sea positivo», apunta el jugador llegado el pasado verano procedente del Deportivo. Destaca que resultó «importante el apoyo de la gente» porque notaron «cómo apretaba» y cómo, al final, les agradecía el esfuerzo. Por eso creen en el seno del vestuario que lo sucedido el pasado domingo puede ser «un punto de inflexión y un paso adelante en cuanto a lo anímico y mental».

Da la sensación de que el Racing está cambiando de ciclo tras «un arranque con los traspié de las cuatro primeras jornadas del que el equipo se ha podido reponer». Juergen entiende que puede ser incluso entendible al llegar el equipo a la salida tras «varios meses con muchos cambios» que demandan «un proceso de adaptación» que, poco a poco, se ha ido superando. Al menos, a partir de «dos buenas jornadas sumando puntos con resultados positivos y estando bastante fuertes». Entiende el futbolista americano que es posible que hayan encontrado el camino bueno: «Es la línea que queremos seguir».

esperar y salir. Si algo ha enseñado el Racing en estas dos últimas semanas es una buena capacidad para generar peligro al contragolpe. «En Gijón nos adelantamos pronto y, a partir de ahí, el plan fue esperar y salir», explica Juergen. Contra Las Palmas fue diferente porque, tras la expulsión, hubo que ponerse «el mono de trabajo y poner al servicio del equipo el compromiso de toda la plantilla, que fue máxima». No se ha visto aún al conjunto cántabro dominando un partido con balón pero el colombiano cree que será cuestión de tiempo y que habrá citas en las que tocará acumular «posesión y momentos en los que se pueda descansar con balón». «Iremos viendo diferentes facetas del equipo y, en ese sentido, yo me puedo adaptar a lo que necesite el equipo», añade.

Juergen ha demostrado en estas últimas semanas tener una enorme capacidad de trabajo que a muchos ha sorprendido pero, por encima de todo, él es un pelotero. Y a los peloteros les gusta tener la pelota. Por eso reconoce que a él y a sus compañeros les gustaría «partir mucho más de tener el balón» y de volver a sentirse «protagonistas en campo contrario», pero todavía no se ha dado el día bueno para ponerlo en práctica. Contra Las Palmas era complicado por la expulsión y porque, además, todos conocían su capacidad para completar posesiones largas. El centrocampista verdiblanco afirma que todos están concienciados para mejorar en esa faceta y también en «ser más incisivos y determinantes en el último cuarto de campo».

Confía Juergen en que el Racing siga mostrando una evolución positiva con el paso del tiempo porque en la plantilla hay «un buen grupo de chicos nuevos». «Hay también un gran bloque del año pasado que son chicos que han hecho las cosas mucho más fáciles, pero aún estamos en ese proceso de adaptación, de conocernos y de integrarnos a la hora de la convivencia para, a partir de ahí, conseguir que el equipo compita mejor y se complemente mejor dentro del campo», analiza el medio centro americano. Recuerda que el pasado curso, el conjunto cántabro pilotado ya por Fernández Romo tuvo su «punto de inflexión en enero o febrero» y el objetivo es que este año «sea un poco antes y que el equipo carbure bastante antes». «Ahora estamos en ese proceso de adaptarnos y conocernos que se da todos los años y que es básico», añade.

A quien se ha encontrado Juergen cuando ha bajado al medio centro es a Íñigo, un futbolista que, como él mismo reconoce, lo hace todo un poco más fácil. Considera que se trata de un «capitán» que representa bien «lo que es el racinguismo». «Es un chico de la casa, una persona excelente que es el primero en darte la bienvenida más allá de lo que hace dentro del campo, que es algo que vemos todos», apunta. Considera que es un jugador «lleno de grandes virtudes» con quien es «un placer» jugar. «Tenemos que aprovecharlo y sacar el máximo rendimiento día a día. Al igual que él, los demás medio centros también tenemos que hacer el trabajo que pide el míster y poner todas nuestras virtudes al servicio del equipo», concluye.

De media punta a medio centro
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