13.06.2021 |
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REMO

«El protocolo de salud que han propuesto es raquítico»

Igor Llaguno, remero de ‘La Marinera’, asegura que en la actual situación sanitaria y sin una mejora del plan de la ARC, él no remaría

Igor Llaguno, con ‘La Marinera’ al hombro.
Igor Llaguno, con ‘La Marinera’ al hombro.
«El protocolo de salud que han propuesto es raquítico»

La ARC elaboró un plan sin consultar a los clubes y el pasado viernes hablaron unos y otros sin que a un lado de la mesa estuviera algún representante de los actores principales de todo este circo, que son los remeros. Nadie escucha a los remeros. Y tienen mucho que decir. Más aún, a las puertas de un verano en el que van a poner en riesgo su integridad o la de quienes les rodean. Por eso siguen con cierta suspicacia todo el tejemaneje de los últimos días. ¿Quién les pregunta a ellos? Ellos están preocupados. «Creo que lo más importante debe ser cuidar la salud de los deportistas, que son los grandes protagonistas de esto y a los que se está dejando de lado». Habla Igor Llaguno, remero de ‘La Marinera’. Como los demás, éste ha leído el protocolo elaborado por la asociación para impedir que el virus se propague en las traineras y le parece «raquítico».

«Una toma de temperatura no es suficiente para poder controlar una epidemia como la que estamos viviendo», afirma el remero castreño. Por eso se muestra «partidario de implementar tests dentro de cada club y dentro de la temporada para reducir el riesgo a lo más mínimo». Es consciente de que la asociación en sí y buena parte de los clubes no tienen potencial económico o posibilidad de adquirir pruebas médicas para detectar el coronavirus, pero le gustaría ver que están trabajando en la manera de hacerlo. Y no lo parece. Es como si se hubieran rendido antes de tiempo.

El protocolo ideado por la ARC para intentar mantener la seguridad durante las regatas ya fue expuesto en detalle la semana pasada en estas páginas y, como recuerda Llaguno, era de mínimos. Se tomará la temperatura al remero nada más llegar, se fijarán horarios de llegada, se limitarán los espacios para las carpas de cada club, se desinfectarán baños y se invitará a los remeros a no ducharse. Poco más. Con semejante protección, Llaguno se pensaría mucho salir a remar «si las condiciones son las mismas que ahora». «Es decir, si la pandemia no ha evolucionado positivamente y el protocolo que ha trasladado de la ARC es el que al final se lleva a cabo, yo, personalmente, no remaría», asegura.

Lo que no niega es que exista la «posibilidad de que la situación sanitaria vaya a mejor y que el número de contagios ya fuera mínimo». En ese caso, y a pesar de que la ARC no hubiera reforzado su estrategia, se lo «pensaría». Con todo, sí es partidario de «exigir», no sabe si a su propio club (SDR Castreña) o a la liga, «un test antes de la vuelta a los entrenamientos para saber cómo está cada tripulante y para saber si estás infectado o no». Y no lo dice tanto por la posibilidad de enfermar él, sino porque hay que tener en cuenta que el deportista puede convivir «con gente en casa que pueda entrar dentro de las personas de riesgo y, claro, tú no quieres contagiar a nadie». Y es que, no se cansa de repetir el remero castreño que la salud «ha de estar por encima de todo». Y, como esto hay que tenerlo bien grabado, también tiene claro que con las actuales propuestas elaboradas por la asociación «es inviable llevar a cabo una temporada normal».

Prevé Igor Llaguno que, sea cual sea la situación, «no va a haber «un riesgo cero en el momento en el que salgan a remar. Y lo asume. Considera que tanto él como sus compañeros están «dispuestos a asumir un riesgo, pero siempre y cuando éste sea mínimo». Lo que les gustaría ver es que «los clubes y la ARC están trabajando en nuestra seguridad». «No vamos a pedir un test cada semana como en el fútbol, pero sí que luchen por nosotros y puedan aportarnos una cierta seguridad», reclama.

Asociación de remeros. No hay dudas de que para defender mejor sus intereses, lo ideal sería la creación de una asociación de remeros. A día de hoy, tendrían material de sobra porque se enfrentan a un verano en el que van a tener que competir «sin premios y con un número de banderas muy por debajo» de lo que les gustaría remar tras tantos meses entrenando. A todo ello hay que sumar el factor más importante, que es el de la salud. Porque tiene claro Llaguno que el protocolo elaborado por la ARC «es raquítico». Y para tener voz y voto a la hora de exigir una mejora del mismo sería necesario crear dicha asociación.

Motivos hay de sobra más allá de los más actuales. Y el remero castreño pone encima de la mesa «los horarios de las regatas o las modalidades». Por ejemplo, le viene a la mente cómo el pasado año se jugaron buena parte de la liga «en Portugalete, a la una del mediodía y con unas mareas y unas condiciones que hicieron que hubiera todavía más diferencias entre calles que las que suele haber». Nadie les tiene en cuenta y, al final, se puede acabar faltando al respeto a siete meses de trabajo. «No tenemos ni voz ni voto y es necesario unirnos para que se nos tenga en cuenta porque, al final, somos los principales protagonistas de todo esto, ya que sin remeros no habría remo por mucho público, barcos o carpas que se monten durante las regatas. Los principales protagonistas somos nosotros y somos a los que menos se nos tiene en cuenta», lamenta.

A Llaguno le parecen pocas las nueve regatas que, a falta de conocer lo que propone la ARC tras la reunión del pasado viernes, tiene previsto realizar la asociación. Él quiere hacer «cuantas más mejor» para que, por lo menos, haya servido de algo estar «dos meses encerrado y haciendo ergómetro, que te deja martirizado». Entiende que, en el caso de su club, saldrá favorecido porque podrá remar tres jornadas en casa, pero entiende a los demás clubes que se han quedado sin poder organizar su bandera.  Desde un punto de vista particular, él apostaría por diseñar «un calendario con más regatas» y, en el caso de que resulte imposible, volver a lo diseñado por la ARC y trasladado a los clubes la semana pasada.

Otro asunto es el de los premios. Este verano, les va a tocar remar gratis. Recuerda Llaguno que, en el caso de los remeros de la ARC 2, dichos premios son lo único que cobran durante todo el año y «el único aliciente» material. Con todo, él sí aceptaría esta temporada, de manera excepcional, salir a competir «sin percibir ningún tipo de premio». Entiende que hay empresas que están cerrando y que hay ayuntamientos que han optado «por dedicar el dinero que tenían presupuestado para fiestas  a ayudar a las personas más desfavorecidas por esta crisis». Por eso él estaría dispuesto a aportar su granito de arena en ese sentido. Lo que no entiende es por qué hay que cerrar las puertas a que un club que mantiene el presupuesto para organizar su bandera no pueda hacerlo. Con todo, él tiene claro que, después de estar entrenando durante ocho meses, el hecho de no recibir premios no va a ser un motivo para quedarse en tierra. «Ante una situación extraordinaria, tomaría una decisión extraordinaria», concluye.

«El protocolo de salud que han propuesto es raquítico»
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