22.09.2021 |
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«A los jóvenes nadie les ha regalado nada, se lo han ganado»

Solabarrieta destaca que el Barakaldo, el rival de esta tarde, tiene «muy buenos jugadores», sobre todo en ataque

Aritz Solabarrieta, frente a Jon Ander y Mantilla. / Hardy
Aritz Solabarrieta, frente a Jon Ander y Mantilla. / Hardy
«A los jóvenes nadie les ha regalado nada, se lo han ganado»

Cuando, a principios de temporada, cada uno se dedicó a hacer quinielas para ver si acertaba dónde podría estar cada equipo una vez acabado el campeonato, pareció haber un consenso a la hora de colocar al Barakaldo peleando por entrar en la zona noble de la clasificación. Sin embargo, quedan ya sólo cinco partidos para poner el punto y final a la primera fase y el equipo vizcaíno está muy lejos de ahí. Lleva metido en el barro desde el primer día y hoy pretende escapar de esa realidad enlazando una tercera victoria consecutiva en su propio campo. Las perspectivas que tenía y que muchos le daban en verano dicen que cuenta con buenos futbolistas que están por despertar. Y creen que lo están haciendo ahora, desde la llegada del nuevo entrenador. Solabarrieta intuye que su rival de hoy sabe que está en un momento clave y por eso va a exigir el más alto grado de atención y concentración.

Advierte el entrenador de Ondarroa que afrontarán el encuentro «con el máximo respeto al rival». Y no sólo porque hayan enlazado «dos victorias en casa desde el cambio de entrenador», sino porque considera que cuenta con futbolistas con suficiente calidad como para dar un susto a cualquiera. Aún así, no está el Racing como para ser generoso o salir temeroso. De hecho, saldrán «con la máxima ambición y todas las ganas para seguir con este crecimiento que está teniendo el equipo».

No se cansa, de hecho, el técnico verdiblanco de resaltar cada vez que tiene oportunidad de la evolución que está mostrando el conjunto cántabro. Y no quiere que se frene porque sabe que va a necesitar de la mejor versión de los suyos para escaparse con todo el botín de Barakaldo y, de este modo, meterse de lleno en la pelea por uno de los tres primeros puestos. Sostiene Solabarrieta que de su contrincante de esta tarde le «preocupa todo». De hecho, hace poco más de diez días estuvo en Lasesarre viendo el partido contra el Laredo disputado entre semana. Y allí pudo confirmar que se trata de una «muy buena plantilla con buenos jugadores en la parte de arriba de un nivel bastante alto».

Esos buenos jugadores que tiene arriba el equipo vizcaíno resultarán un buen examen para la retaguardia verdiblanca, que, salvo sorpresa, estará compuestas por los mismos jugadores que se midieron al Laredo el pasado domingo, ya que Matic y Lars Gerson, que parecía que podían volver hoy, de nuevo serán baja y se han quedado fuera de la convocatoria. Sobre el croata, Solabarrieta explica que «no termina de recuperase del todo» al mantener aún «molestias en el muslo». Por su parte, sobre el defensor luxemburgués, apunta que fue víctima de «un lance fortuito en un duelo» que ha hecho que aparezca «un esguince en la rodilla». El diagnóstico, por ahora, se ha quedado ahí. «No es nada grave, pero se tiene que recuperar bien para ver si cuando ya estén listos entran lo mejor posible», añade.

Gerson. Lo cierto es que el último fichaje cerrado por el club no termina de tener suerte en el Racing. Las continuas molestias físicas no le permiten asomar la cabeza y no está siendo sencillo de administrar anímicamente. Da la sensación de que apenas va a tener tiempo de ayudar a sus compañeros pero Solabarrieta niega la mayor: «Es cierto que parece que todos vemos ese final cerca, pero en verdad quedan partidos porque después de esta fase queda otra, aunque no sepamos aún cuál será». Puede que toque jugar por el ascenso, por clasificarse para Primera RFEF o para no caer a Tercera RFEF. En el mejor de los casos, incluso podría haber una tercera fase que ya sería eliminatoria y que elegiría qué cuatro equipos reciben el premio del salto de categoría. Con todo, recuerda el técnico verdiblanco que Gerson «es un chico muy profesional, que ha jugado en primera división y eso se nota». Ayer se mostró «muy jodido» al verse de nuevo fuera de juego pero toca asumirlo. «Es lo que tiene este oficio», apunta.

Vuelve el Racing a jugar fuera de casa tras dos partidos consecutivos en Los Campos de Sport. Toca, por lo tanto, «amoldarse a todo» lo que se pueda encontrar. Cuando visitó Lasesarre hace semana y media, le dio la impresión de que el césped, castigado las últimas veces que pasó por allí el conjunto cántabro, estaba bien pero, aún así, tiene claro Solabarieta que no hay excusas porque, guste o no, el Racing está «en Segunda B y hay que amoldarse a cada situación, a cada campo y a cada rival». Y todo eso pasa, en su opinión, por lo que ellos mismos sean capaces de seguir haciendo. Tiene claro que «para construir se necesita tiempo y es lo que no hay». Por eso hay que crecer sobre la marcha y, además, sólo se puede hacer ganando para después poder llegar a algún sitio.

«Hemos analizado al rival, le hemos visto y todo depende de nosotros», apunta el entrenador del Racing. Y una de las cosas que habrá venido bien analizar es cómo se comporta a balón parado el equipo barakaldés, ya que el conjunto cántabro está recibiendo demasiados goles de esta manera. «Hemos intentado cambiar ciertas cosas para poder defender mejor», resalta Solabarrieta. Por ejemplo, lo han intentado «defendiendo con todos, dejando a tres arriba, en zona en las faltas laterales, al hombre...» Con todo, destaca que buena parte del éxito o el fracaso acaba dependiendo de «la responsabilidad individual de las marcas y de las zonas para que cada uno, dentro de las funciones que tenga, intente sacar el balón». A esto hay que sumar que tampoco está jugando últimamente «un equipo excesivamente alto», pero no cree que la excusa deba estar ahí. «Hay que ganar los duelos individuales y, en el caso de que no puedas, evitar que el rival remate cómodo», añade.

A la hora de explicar la buena tendencia que viene dibujando el Racing y la reacción al mal momento que vivió a principios de año es fácil llegar a la importancia que tiene el centro del campo que forman Riki, Iñigo y Pablo Torre, tres futbolistas caracterizados por la juventud. Explica Solabarrieta que apostar «por gente joven requiere tiempo, pero no lo hay». Por eso ya se han convertido en futbolistas importantes no sólo estos tres, sino también otros como Ceballos y Mantilla. «Son gente joven que ha llegado nueva a esta categoría, que el pasado año estaba en el Rayo Cantabria y que ahora no sólo están en Segunda B, sino que están en el Racing», destaca.

Y no hay tiempo para hacer las cosas sin prisa, ya que este año toca «acelerar este proceso».

Y considera que si ya tienen un sitio casi garantizado en el once es porque «nadie les ha regalado nada, sino que todo se lo han ganado ellos». «Les hemos puesto y han rendido a un muy buen nivel. Si lo siguen haciendo así, seguirán porque, además, todavía tienen margen para seguir mejorando», concluye.

Plena confianza en Capanni

Con la recuperación de Jon Ander y teniendo en cuenta que Solabarrieta viene jugando con un solo delantero, se antoja complicado que Luan Capanni vaya a tener minutos hoy. Sus primeras apariciones públicas sobre el terreno de juego no han sido muy prometedoras pero el técnico vizcaíno cree que puede dar mucho. Lo que sí pide es tiempo porque se trata de «un chico de veinte años, que ha venido aquí tras pasar por Italia, que es brasileño y que está en un equipo nuevo, en una ciudad nueva, con compañeros nuevos, un entrenador nuevo y teniendo que hacerse a nuevas tácticas y hábitos de entrenamiento». Y, según asegura Solabarrieta, él está «encantado» con el delantero. Entiende que tiene «un potencial muy grande» y que lo va a acabar poniendo a disposición del Racing. Explica que las dos veces que ha salido a jugar no ha sido en el contexto más adecuado porque el partido ya está agonizando y el balón ya no llega «en las mejores condiciones o al menos en las que estaba llegando antes de que él entrase». Con todo, destaca que es un jugador que «juega muy bien de espaldas, que va bien por arriba y que tiene todas las ganas de querer aprender, para lo que tiene que seguir trabajando».

«A los jóvenes nadie les ha regalado nada, se lo han ganado»
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