Ineco admite haber sancionado por absentismo... pero no a Jésica Rodríguez
La empresa pública Ineco, adscrita al Ministerio de Transportes, ha reconocido que sancionó a 12 empleados por absentismo laboral en los últimos cuatro años. Una revelación que se produce después de que Jésica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, admitiera ante el Tribunal Supremo que estuvo contratada entre marzo de 2019 y febrero de 2021 sin desempeñar función alguna.
Durante ese mismo periodo, la dirección de Ineco elaboró un listado de despidos con el objetivo de reducir costes y prescindir de personal temporal. Jésica Rodríguez no figuraba entre los nombres propuestos para ser cesados, a pesar de que, según su propia confesión, no acudía a su puesto de trabajo y solo recogió un ordenador portátil. Aun así, cobró 1.060 euros mensuales durante casi dos años, lo que supone más de 30.000 euros de dinero público.
Silencio administrativo sobre su etapa
En una respuesta al Portal de Transparencia, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, Ineco detalla que no ofrece datos del periodo exacto en el que Rodríguez trabajó para la entidad. Se ampara en el Real Decreto sobre infracciones y sanciones en el orden social de agosto de 2000, que obliga a conservar la documentación laboral solo durante tres años.
No obstante, en el resto del periodo sí se registraron medidas disciplinarias:
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3 sanciones por absentismo en 2024
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7 en 2023
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1 en 2022
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1 en 2021
Mientras tanto, Jésica Rodríguez permanecía en nómina, sin realizar tareas, ni figurar en las listas de reducción de personal elaboradas por ADIF e Ineco en 2020.
Una contratación marcada por el favoritismo
Rodríguez declaró ante el Supremo que fue contratada gracias a su relación con Ábalos y que no sabía quién gestionó su incorporación a Ineco, aunque señaló que el trabajo era como asistente de Joseba García, hermano del asesor del exministro. Joseba, sin embargo, negó haberla solicitado y atribuyó su contratación directamente a la empresa.
En paralelo, la empresa Tragsatec también la contrató en marzo de 2021 como auxiliar administrativa adscrita a la Presidencia de ADIF, justo después de abandonar Ineco. El proceso de selección al que accedió incluía 929 aspirantes para 10 plazas, y ella obtuvo la segunda mejor puntuación con 52 puntos. Los evaluadores destacaron su “marcada vocación y orientación al cliente”, pero también alertaban de su necesidad de supervisión para tareas complejas.
Un caso que solivianta a la plantilla
La confesión de Rodríguez ha generado un profundo malestar entre los empleados de Ineco. Mientras algunos eran despedidos por recortes presupuestarios, ella mantenía su salario sin acudir a trabajar. Como adelantó El Confidencial, 39 trabajadores temporales fueron cesados por necesidades económicas en 2020. Jésica, que no aparecía en esa lista, permaneció contratada hasta febrero de 2021.
Su posterior entrada en Tragsatec se produjo tras enviar un mensaje a Ábalos el 23 de febrero, como recoge el sumario judicial, en el que le advertía que su contrato con Ineco expiraba en pocos días. Apenas unos días después, el 4 de marzo, comenzaba en su nuevo puesto público.