29.06.2022 |
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El Gobierno aprueba un nuevo Bachillerato más ideológico y menos exigente

Se podrá obtener el título con un suspenso y habrá una nueva modalidad más 'light'. PSOE y Podemos han plasmado en el currículo su programa electoral

El Gobierno aprueba un nuevo Bachillerato más ideológico y menos exigente

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un nuevo Bachillerato menos exigente, más centrado en el presente, más subjetivo y más ideológico. Por primera vez los alumnos van a poder obtener el título con un suspenso y habrá una modalidad más fácil. Se consolida un modelo pedagógico donde los conocimientos y las actitudes están al mismo nivel. En Historia de España, los profesores tendrán que enseñar las «identidades nacionales», el «comportamiento ecosocial», la «memoria democrática» o «el proceso reformista y democratizador que emprendió la II República», pero pasarán de puntillas por los hechos históricos concretos y por todos los contenidos anteriores a la contemporaneidad.

Estos son sus principales rasgos:

APRENDER A SER BUENOS

El secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, define los «saberes básicos» como «una mezcla de conocimientos, habilidades y destrezas y actitudes». «No son sólo contenidos o conocimientos. Cuando estudiamos una materia adquirimos conocimientos, desarrollamos destrezas y estamos desarrollando actitudes», señala.

Los conocimientos no han desaparecido en esta etapa postobligatoria, ni tampoco las calificaciones numéricas ni los exámenes de recuperación, pero las premisas son que los alumnos no aprendan tanto de memoria, apliquen más lo aprendido a su vida cotidiana, tengan «espíritu crítico» y no abandonen los estudios gracias a una «educación más inclusiva». Por eso las llamadas «enseñanzas mínimas» también en Bachillerato hablan mucho de adquirir «compromiso cívico», «conciencia democrática» «ciudadanía digital» y «aprender a aprender».

Lo que ocurre es que todo esto ocupa tantas páginas que hace pensar si los institutos, más que transmisores de conocimientos, se van a convertir en espacios donde se enseña a los alumnos a comportarse. Se insta a los adolescentes a tomar partido, pero se les dice por anticipado qué tipo de activistas tienen que ser. No se trata de darles toda la información para que ellos lleguen a sus propias conclusiones, sino que se les da un código de valores predeterminado. Que es el del programa electoral de los partidos que integran el Gobierno de coalición, PSOE Unidas Podemos.

En Lengua Castellana y Literatura los críos, además de aprender cosas, harán «un uso ético y democrático del lenguaje»; en Geografía se les enseñarán a «cuestionar modos de vida insostenibles» y a «adoptar hábitos de vida saludables»; en Economía, en Dibujo o en Matemáticas tendrán que hacer «un consumo responsable»; en Física y Química deberán «participar activamente en la construcción de una sociedad mejor».

En Historia del Arte, por su parte, se pide al estudiante que, al identificar las obras más significativas, «evite usar criterios que, por su carácter ideológico, eurocéntrico, sexista o, en general, discriminatorio, suponga un sesgo injustificado».

También en Literatura Universal la selección de las obras debe incorporar una «presencia de mujeres escritoras y obras no occidentales» y poner «en cuestión la mirada etnocéntrica propia del canon occidental, así como cualquier otro discurso predominante en nuestra sociedad que suponga opresión sobre cualquier minoría».

En Cultura Audiovisual se dice que, en los ejemplos que analiza el profesor, se deben «incorporar la perspectiva de género y la perspectiva intercultural, con énfasis en el estudio de producciones realizadas por mujeres y por personas de grupos étnicos y poblacionales que sufren discriminación».

En Dibujo Técnico se añade más «ecología y sostenibilidad». En Educación Física se practicarán deportes «que destaquen por su carácter mixto o inclusivo», «juegos multiculturales» y «danzas del mundo y propias del folklore tradicional». «Estos saberes podrían enriquecerse incorporando a las representaciones elementos de crítica social, emociones o coeducación», se añade.

EMOTIVISMO

Todo ello lleva a muchos profesores a plantear cómo van a evaluar si un alumno es suficientemente ecologista, feminista y solidario. Sobre todo porque, por la influencia de los psicólogos en el diseño del currículo, los sentimientos cobran mucha importancia. En Matemáticas, por ejemplo, se continúa con el «sentido socioafectivo» que se puso en Primaria y en la ESO y los estudiantes aprenderán a «manejar las emociones que aparecen en el proceso de aprendizaje» de esta asignatura. En Fundamentos del Arte, se habla de «autoestima y crecimiento personal»...

El propio Consejo de Estado critica también tanta «complejidad» y «abstracción»: «Aunque son bienvenidos los métodos pedagógicos, no queda claro que contribuyan a facilitar el trabajo de los docentes», ha advertido en su dictamen.

«Se concede gran relevancia a aspectos que, por importantes que sean, no dejan de ser cuestiones difícilmente asimilables sin el andamiaje. Sin una sólida base de conocimientos será muy complicado impartir los contenidos más etéreos y, como predominan los aspectos actitudinales como el respeto a la diversidad, faltarán herramientas objetivas para evaluar la materia. Por desgracia, la imprecisión del currículo puede contribuir a ahondar las diversas brechas que distancian al alumnado por cuestiones territoriales, culturales, sociales y económicas», advierte el catedrático de Geografía e Historia Josep Otón, secretario de la Fundación Episteme.

Otra diferencia de este currículo con los anteriores, tanto el del PP (Lomce) como los del PSOE (Logse y LOE), es que por primera vez no se limita a detallar los hechos, sino que se incurre en juicios de valor. Así, la II República es un «proceso reformista y democratizador» y la Guerra Civil y el franquismo «dan cuenta del grado de violencia que pueden adquirir los conflictos y las consecuencias del uso dictatorial del poder, hechos estos traumáticos y dolorosos, que deben conocerse con rigor para que nunca más vuelvan a producirse». Hasta ahora estos reales decretos sólo decían lo que los estudiantes tenían que aprender, sin juzgar los hechos.

OLVIDAR EL PASADO

La Real Academia de la Historia ve «sesgo presentista» y una «sobrerrepresentación de contenidos políticos» en Historia de España. La materia está dividida en tres bloques y sólo uno (llamado Sociedades del Tiempo) tiene que ver con la Historia. Los otros dos (Retos del Mundo Actual Compromiso Cívico) son más bien una especie de Educación para la Ciudadanía.

Estos contenidos están en el resto de asignaturas, mientras que en Historia de España apenas se detallan hechos históricos concretos. Respecto a la primera versión del texto, que sí los enumeraba (como hicieron la Logse, la LOE y la Lomce), ahora han desaparecido las menciones a la «Hispania del mundo romano», «la llegada de los pueblos germánicos», «la creación del reino visigodo», «la presencia islámica y la formación de Al Ándalus», «la pluralidad de reinos en la Edad Media», «la unión dinástica de los Reyes Católicos» o «el papel central de la Monarquía de los Austrias en la Europa Moderna».

«O abreviamos un poco en los contenidos o es imposible estudiar todo», expresa Tiana, que argumenta que la Historia Antigua, Medieval y Moderna ya se va a estudiar en Primaria y en la ESO. Pero es que tampoco en la ESO se concretan muchos hechos históricos y el conocimiento que se hace en Primaria es superficial. Tampoco es garantía que las CCAA concreten los hechos, pues la cronología, que era algo muy técnico, se ha convertido ya en una cuestión ideológica: Cataluña en sus borradores no los detalla y Madrid y Murcia han dicho que sí lo harán.

NIVEL ACADÉMICO

Por primera vez, los alumnos van a poder obtener el título de Bachillerato con un suspenso. Hasta ahora, tenían que tenerlo todo aprobado para poder graduarse. Eso sí, tienen que que sacar una media como mínimo de un 5, alcanzar los objetivos , ir a clase y presentarse a las pruebas.

Tiana dice que esta posibilidad también se permite en la universidad. Pero supone un agravio comparativo para los estudiantes que han aprobado todas, ya que unos y otros tendrán el mismo título. «Los alumnos no sólo se contentan sintiendo que los demás han quedado peor. Hay un elemento personal que es la satisfacción del trabajo bien hecho y, además, les cuenta a efectos de la EBAU», responde el número dos del Ministerio de Educación.

El Bachillerato podrá cursarse en tres cursos en vez de en dos como hasta ahora y aparece una nueva modalidad más light, el Bachillerato General, para los alumnos que no tengan claro si hacer Ciencias o Letras o quieran ir a la FP. Se sumará a Ciencias y Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales y Artes, que se desdobla en Artes Plásticas, Imagen y Diseño y Música y Artes Escénicas.

«Es claramente una modalidad adaptada a la baja. Se refleja muy bien en la introducción de unas Matemáticas generales y unas Ciencias generales específicas, con una orientación fundamentalmente divulgativa. Llama poderosamente la atención, en el caso de las Ciencias, que se preste tanta atención a la metodología científica y tan poca a los conocimientos científicos propiamente dichos. ¿Acaso se puede hacer ciencia sin saberla?», reflexiona Francisco López Rupérez, director de la Cátedra de Políticas Educativas de la Camilo José Cela, a la vez que doctor en Física y catedrático de Instituto y ex presidente del Consejo Escolar del Estado.

Lo mismo piensa Felipe de Vicente, presidente de la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto (Ancaba): «Está inspirado en el Bachillerato francés, que tiene una modalidad para FP. Aquí no lo quieren llamar así por miedo a devaluarlo. Como para acceder a la FP no hace falta la Selectividad, hacen este Bachillerato».

Profesores consultados creen que se van a impartir menos contenidos en sus asignaturas porque van a tener que dedicar demasiado tiempo a las cuestiones actitudinales. Temen que pase como en Cataluña, donde la Generalitat ha propuesto unas optativas que se llaman Paz, Justicia y CorresponsabilidadEntorno Sostenible y Población y Prosperidad.

Además, no se han incluido en el currículo los «saberes deseables» que el Ministerio había prometido concretar. Estos saberes son más ambiciosos, pero no aparecen en ninguna de las normativas. El nivel se ha quedado, por tanto, en esos «saberes básicos». Y eso lleva a que la Selectividad cambie también, más orientada a esta aplicación práctica de los saberes, menos memorística y más competencial.

«Con estas medidas, se pretende distorsionar estadísticas reduciendo tasas de repetición y aumentando la tasa de titulación, pero no se solucionarán los problemas endémicos del sistema educativo», avisa Mario Gutiérrez, del sindicato Csif. «Con esta norma es desterrada la cultura del esfuerzo y del trabajo y va a ser muy difícil volver a recuperarlo», lamenta Pedro Caballero, presidente de la Confederación de Padres de Alumnos (Concapa).

LA FILOSOFÍA

Si bien en la ESO la asignatura de Filosofía desaparece y el Gobierno tampoco ha puesto, como prometió, una materia de Ética, en Bachillerato se refuerza porque el currículo estatal blinda la Historia de Filosofía de 2º, que perdió la obligatoriedad en la Lomloe.

Además, por primera vez se estudiarán a mujeres filósofas. El nuevo currículo de Bachillerato recoge un nuevo canon con 26 nombres: 18 hombres y ocho mujeres. Son Hipatia de Alejandría, Aspasia de Mileto,Mary WollstonecraftOlympe de GougesHannah Arendt, Simone de Beauvoir y María Zambrano. Uno de los objetivos tanto de esta asignatura como de todo el currículo es «el logro de una efectiva igualdad entre hombres y mujeres».

ASIGNATURAS PERDEDORAS

En la lista de asignaturas ya no figura Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), que con la Ley Wert se ofertaba tanto en el primer como en el segundo curso. Por eso los profesores de Informática, los decanos, las sociedades científicas, los colegios profesionales y 60.000 universitarios se han puesto en pie de guerra contra el Ministerio de Educación.

Tiana dice que estos contenidos están de forma transversal en todas las materias y también en la asignatura de Tecnología e Ingeniería, algo que los informáticos niegan. Para compensar, el Gobierno va a poner una asignatura de Inteligencia Artificial en Ceuta y Melilla, donde tienen competencia.

También desaparecen Literatura Universal del Bachillerato de Artes (se sustituye por Literatura Dramática, centrada en el teatro) y Cultura Audiovisual de 2º (sólo se ofertará en 1º, lo que significa que no estará, por tanto, en la Selectividad).

A cambio, en el Bachillerato de Ciencias y Tecnología se ofertará Tecnología e Ingeniería; en el de Humanidades y Ciencias Sociales habrá como optativa Economía en 1º y Empresa y Diseño de Modelos de Negocio en 2º; en el Bachillerato de Artes, se pone Coro y Técnica Vocal. También hay una nueva materia de Proyectos Artísticos.

El Gobierno aprueba un nuevo Bachillerato más ideológico y menos exigente
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