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Burocracia, lentitud y descoordinación: las trabas que hunden el Ingreso Mínimo Vital

Cinco años después de su creación, el Ingreso Mínimo Vital solo alcanza al 45 % de los potenciales beneficiarios, dejando sin apoyo a los hogares más vulnerables de España
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. / EP

El Ingreso Mínimo Vital (IMV), fundado en 2020 por el entonces ministro José Luis Escrivá, fue presentado como una herramienta esencial para reducir la pobreza en España. Sin embargo, cinco años después, solo llega al 45 % de los potenciales beneficiarios, dejando fuera a miles de hogares vulnerables que más necesitan apoyo.

Una ayuda que no despega

Según los últimos datos de la Seguridad Social, más de dos millones de personas se benefician de esta prestación, pero los expertos advierten que la cobertura sigue siendo insuficiente. El Consejo General de Economistas y Fedea señalan que el programa enfrenta «rigideces administrativas, lentitud en la tramitación y falta de coordinación» entre la Seguridad Social y los servicios sociales autonómicos.

El economista Luis Ayala, de la UNED, explica que «la baja demanda no debe atribuirse a los beneficiarios, sino al diseño y gestión del programa». Según él, las barreras burocráticas y los procedimientos complejos impiden que muchas familias accedan al Ingreso Mínimo Vital, según publica El Debate.

Críticas al Gobierno de Pedro Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido el IMV como un «pilar del Estado del bienestar», pero los expertos coinciden en que su aplicación «no responde a la realidad de la pobreza». De hecho, informes recientes acusan al Ejecutivo de perpetuar el asistencialismo sin abordar los problemas estructurales que impiden a las familias salir adelante.

El director de Fedea, Ángel de la Fuente, apunta que «una parte importante de quienes cumplen los requisitos no solicitan la ayuda por la complejidad administrativa y la falta de información». Además, alerta de que los requisitos de empadronamiento y la excesiva burocracia dejan fuera a familias en situaciones precarias.

Propuestas para mejorar el Ingreso Mínimo Vital

Entre las propuestas más destacadas para reformar el sistema, los expertos recomiendan:

  • Simplificar los procedimientos administrativos y reducir los plazos de tramitación.

  • Descentralizar la gestión del IMV, trasladándola a las comunidades autónomas para una atención más directa.

  • Flexibilizar los requisitos de empadronamiento y la definición de las unidades de convivencia.

  • Incorporar un complemento de alquiler para hogares cuyo gasto en vivienda supere el 10 % de la renta garantizada.

  • Reforzar los incentivos al empleo, asegurando que trabajar siempre resulte más rentable que depender de la prestación.

Un reto pendiente en la política social española

Aunque el Ingreso Mínimo Vital supuso un paso adelante en la lucha contra la pobreza severa, su impacto sigue limitado. Los economistas coinciden en que España necesita una reforma profunda que permita que la ayuda llegue realmente a quienes más la necesitan, y que deje de ser un simple instrumento asistencial.

El debate sobre el futuro del IMV continúa abierto, y la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez aumenta. Los expertos insisten: sin una simplificación real y una gestión eficaz, el Ingreso Mínimo Vital seguirá siendo una promesa incumplida.

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