La construcción busca soluciones a sus tres grandes desafíos: vivienda, burocracia y falta de mano de obra
David Moroso asume la presidencia de la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria con el reto de impulsar un sector que reclama mayor agilidad administrativa y más profesionales cualificados
La construcción atraviesa un momento de contrastes en Cantabria. Las empresas mantienen una elevada carga de trabajo y la demanda de vivienda continúa creciendo, pero el sector sigue condicionado por tres obstáculos que limitan su desarrollo: la escasez de mano de obra especializada, la lentitud de los trámites administrativos y la necesidad de adaptar sus procesos a un modelo más industrializado y eficiente.
En este contexto, la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria (ACP) ha elegido a David Moroso como nuevo presidente. El relevo se produce con la intención de mantener la línea de trabajo desarrollada por la organización durante los últimos años, aunque con el objetivo de intensificar el diálogo con las administraciones para resolver algunos de los problemas que, según el sector, ralentizan la construcción de viviendas y la ejecución de nuevos proyectos.
Una actividad intensa que no oculta las dificultades
El propio Moroso reconoció durante su presentación que la situación del sector es "ambigua". Las empresas cuentan con trabajo, pero encuentran crecientes dificultades para sacar adelante promociones y obras debido a factores que van más allá de la demanda del mercado.
Entre ellos destaca la falta de trabajadores cualificados, un problema que afecta a buena parte del sector de la construcción en España y que en Cantabria dificulta cubrir puestos especializados. A ello se suman los tiempos necesarios para completar procedimientos administrativos relacionados con licencias y autorizaciones, un aspecto que los promotores consideran clave para acelerar la puesta en marcha de nuevos proyectos.
La vivienda, uno de los grandes retos
El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y también en uno de los mayores desafíos para el sector constructor. Aunque la demanda continúa creciendo, la oferta de vivienda nueva avanza a un ritmo inferior al necesario para responder a las necesidades del mercado.
Desde la patronal consideran que agilizar la tramitación administrativa y facilitar el desarrollo de suelo urbanizable contribuiría a reducir los plazos de construcción y favorecer una mayor disponibilidad de viviendas, especialmente en aquellas zonas donde la presión sobre los precios resulta más elevada.
Modernizar el sector para ganar competitividad
Entre las prioridades de la nueva presidencia figura también impulsar la industrialización de la construcción, un modelo que permite fabricar parte de los elementos de un edificio en planta antes de su montaje en obra. El objetivo es reducir tiempos de ejecución, mejorar la productividad y hacer más competitivo un sector que afronta importantes cambios tecnológicos y medioambientales.
Junto a ello, la Asociación de Constructores y Promotores de Cantabria continuará reclamando medidas que favorezcan la incorporación de nuevos profesionales mediante programas de formación y relevo generacional, una cuestión considerada estratégica para garantizar la continuidad de la actividad en los próximos años.
El nombramiento de David Moroso abre así una nueva etapa para la patronal de la construcción cántabra. Más allá del relevo en la presidencia, el desafío será comprobar si las reivindicaciones históricas del sector logran traducirse en medidas que permitan construir más viviendas, reducir los tiempos administrativos y asegurar la mano de obra necesaria para responder a la demanda existente.