Cantabria deja atrás la ola de calor con un descenso de las temperaturas
Tras varios días marcados por temperaturas excepcionalmente altas, Cantabria inicia un cambio de tiempo que devolverá los termómetros a valores más habituales para finales de junio. La entrada de una masa de aire más fresca permitirá aliviar el calor registrado durante los últimos días y dará paso a un ambiente más estable, aunque acompañado de mayor nubosidad y posibilidad de lluvias débiles.
La previsión meteorológica anuncia un descenso generalizado de las temperaturas máximas en prácticamente toda la comunidad. En la costa, los valores se moverán en torno a los 24 grados, mientras que en el interior apenas se alcanzarán los 29 grados, cifras sensiblemente inferiores a las registradas durante el episodio de calor extremo que afectó a Cantabria esta semana.
Un respiro tras varios días de calor intenso
El cambio será especialmente perceptible en las comarcas del interior, donde durante la ola de calor se alcanzaron registros cercanos a los 40 grados. La bajada térmica permitirá recuperar unas condiciones más favorables para la actividad al aire libre y reducirá el riesgo asociado a las altas temperaturas, especialmente entre las personas mayores, los menores y quienes desarrollan trabajos en el exterior.
La llegada de aire más fresco también contribuirá a mejorar el descanso nocturno después de varias jornadas con temperaturas elevadas durante la noche.
Nubes y lluvias débiles
Además del descenso térmico, la previsión contempla un aumento de la nubosidad y la posibilidad de lluvias débiles en distintos puntos de la comunidad. El viento soplará flojo y variable, sin que se esperen fenómenos meteorológicos adversos.
Aunque el cambio de tiempo supondrá un alivio para la población, la Agencia Estatal de Meteorología recomienda mantenerse informado de la evolución de la previsión, ya que la inestabilidad propia de esta época del año puede provocar variaciones en función de cada zona de la comunidad.