19.06.2021 |
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Llegó la normalidad

26/02/2021 SANTANDER
BOLOS
FOTO NACHO CUBERO
Llegó la normalidad

A

vanza el mes de abril y la competición bolística comienza a coger ritmo e intensidad. Estamos en la víspera del puente del Primero de Mayo -que este año no lo es tal- que nos deparará una muy interesante doble jornada que comenzará a dar luces y sombras en las esperanzas e ilusiones de unos y otros. Está claro que no sabremos quien va a ganar la liga y quien va a descender pero sí, seguramente, quien no la va a ganar y quien no va a descender. Vamos, que se formarán dos pelotones que seguirán la lucha por el título y por las cuatro plazas del descenso.

Ya están en marcha todas las categorías, salvo los tres grupos de 2ª que este año se lo han tomado con calma y que ya veremos, a mediados de septiembre, si estaban acertados cuando mayoritariamente optaron por este retraso. Si errar es de humanos y rectificar de sabios, reconocer los aciertos es, cuanto menos, de hidalgos, como lo eran históricamente nuestros antepasados -y supongo que algo habremos heredado- «por el mero hecho de haber nacido en este territorio». Y también están en marcha las otras modalidades, salvo mis pasiegos que también se lo han tomado con calma, como esperando a ver como los demás «cardan la lana» de los problemas ocasionados por la pandemia. Y, para ir tomando ritmo y fuerza, ya han comenzado las fases de clasificación para los concursos de los diferentes Circuitos, algunos en bolera cubierta por aquello de que son clasificatorios para el Campeonato de España, que ya saben que para las nuevas cepas del coronavirus es muy fácil distinguirlos de las prohibidas competiciones «de provincia». Aún así, ¡Que nada ni nadie lo pare! -dicho esto en baja voz que no estamos, por el momento, para tirar cohetes. ¡Ya queda menos!

Esta semana no pudo completarse la séptima jornada porque a los bolos también llegó la normalidad, como al rey fútbol y a los demás deportes. Hace un mes nos las prometíamos muy felices porque el año pasado, el más difícil, habíamos podido sacar adelante y sin grandes problemas la liga, los Campeonatos y docena y media de concursos. Pero de lo que es normal en otros ámbitos deportivos, laborales y sociales no nos íbamos a librar las gentes de los bolos. Suena la alarma en una Escuela de bolos por un alumno con síntomas Covid, rebota ésta en sus monitores por contacto estrecho, y por arte del birlibirloque -Gerardo Diego, dixit- se expande a compañeros y familias, y finalmente los ‘mandamases’, en acertada decisión, aplazan dos partidos de la Liga Rucecan y de otras categorías. Quiero insistir en lo de acertada decisión porque algunos lo han cuestionado, olvidando que lo primero es salud, y confundiendo lo acordado en la última Asamblea. Si un equipo tiene jugadores en cuarentena obligada y tiene cuatro jugadores disponibles, debe jugar y no aplazar el partido. Pero en este caso los ‘sospechosos’ eran todos los contactos estrechos por cuanto no habían recibido la llamada de los rastreadores para efectuar las correspondientes pruebas PCR. También es verdad que esas normas tan sensatas pueden dar lugar a picardías pero en estos casos es mejor dejarse engañar que luego lamentarse.

Nos dice el Génesis -primer libro de la Biblia cristiana- que tras crear el mundo, Dios descansó el séptimo día. Los equipos de la DH no siguieron la doctrina y pelearon tanto en la séptima jornada que nadie pudo ganar, y en con secuencia nadie perdió. Los seis partidos que se jugaron terminaron en tablas. Dicen las estadísticas de la DH que uno de cada cuatro partidos termina en empate, y que solo en una ocasión -en 2014- se produjeron seis empates en los siete partidos de la 4ª jornada. Pero este veníamos hablando de la igualdad de la liga -y la clasificación lo confirma- que tantos empates son también muestra de normalidad. Y que los cuatro puntos perdidos por Peñacastillo y los cinco de Andros, también son normalidad. Los de la Mateo Grijuela, en la séptima jornada de la liga 2019 -la de 2020, por sus circunstancias, no es un referente válido- habían perdido ya cinco puntos y finalmente fueron campeones con cuatro puntos sobre Hermanos Borbolla y Roper. Y más de lo mismo también en 2018, sin galácticos.

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