escenarios de película

El pueblo cántabro que guarda un Palacio de cine y un templo griego

En pleno Besaya, un pequeño pueblo sorprende con un palacio de aire victoriano y una iglesia que parece el Partenón

El Palacio de los Hornillos o Palacio de las fraguas. / L.C.F
La Casona de Las Fraguas está situada en la aldea de Las Fraguas. / L.C.F

Situada en el municipio de Arenas de Iguña, al oeste de la comunidad autónoma de Cantabria, Las Fraguas es una pequeña localidad que alberga una sorprendente riqueza patrimonial. Este enclave no solo es un testimonio vivo de la historia de la comarca del Besaya, sino también un punto de referencia para los amantes de la arquitectura clásica, el cine y el turismo cultural.

Uno de los principales atractivos de Las Fraguas es, sin duda, el Palacio de los Hornillos, una imponente construcción de estilo "Old English" realizada entre 1897 y 1904 por el arquitecto Ralph Selden Wornum. Fue levantado por encargo de Mariano Fernández de Henestrosa y Ortiz de Mioño, duque de Santo Mauro, y llegó a ser una de las residencias de verano de Alfonso XIII. La finca que lo rodea cuenta con 60 hectáreas de jardines, bosques y caminos que evocan un escenario de cuento.

Este palacio fue escenario del rodaje de la reconocida película Los Otros (2001), dirigida por Alejandro Amenábar y protagonizada por Nicole Kidman. En la cinta, el edificio representaba una mansión victoriana aislada en la isla de Jersey, pero en realidad se encuentra en plena Cantabria.

El partenón cántabro

Muy cerca del palacio se halla otra joya arquitectónica: la Iglesia de San Jorge, también conocida como "el Partenón cántabro". Construida en 1890 por los duques de Santo Mauro sobre una antigua ermita medieval, esta iglesia neoclásica fue concebida como capilla-panteón familiar. Su espectacular diseño se inspira claramente en el clásico Partenón de Atenas: 40 columnas de orden corintio rodean el templo, que presenta un frontón triangular y detalles del Renacimiento clásico en su interior. Aunque el interior es sobrio, su monumentalidad y el marco natural que la rodea ofrecen una experiencia visual y espiritual única.

La iglesia sigue en uso como parroquia local y fue donada al pueblo tras la desaparición de la antigua iglesia parroquial. Durante la Guerra Civil, este edificio fue incluso utilizado como cárcel republicana, lo que añade otra capa de historia a su ya rico legado. Hoy es uno de los ejemplos más singulares del neoclasicismo en el norte de España.

Visitar Las Fraguas es adentrarse en un entorno donde conviven la tradición aristocrática, el arte clásico, el cine y la historia reciente. Un lugar discreto, de apariencia humilde pero que esconde algunos de los tesoros arquitectónicos más sorprendentes de Cantabria. A tan solo dos minutos en coche desde Arenas de Iguña, el acceso a esta localidad es fácil y rápido, ideal para una excursión de medio día en cualquier época del año.

Si estás buscando una escapada diferente, con esencia cultural y alejada del bullicio de las rutas más trilladas, Las Fraguas es una opción inmejorable.

Comentarios