Un rincón del Cantábrico que sorprende

Está en Cantabria, compite con San Sebastián y tiene una de las mejores playas del norte

No está en el País Vasco, pero muchos aseguran que puede competir con San Sebastián
Entre acantilados, playas y restos históricos, este destino esconde siglos de historia y un pasado sorprendente. / FB
Entre acantilados, playas y restos históricos, este destino esconde siglos de historia y un pasado sorprendente. / FB

En la costa de Cantabria, abierto al mar Cantábrico y junto a la desembocadura de la Ría San Martín, se encuentra Suances, una villa marinera con una historia que se remonta a la época romana. Este destino, hoy conocido por sus playas, su tradición pesquera y el surf, estuvo a punto de convertirse en uno de los grandes centros turísticos del norte de España, rivalizando con ciudades como San Sebastián o Santander.

Un origen ligado al Portus Blendium romano

Algunos historiadores identifican Suances con el antiguo Portus Blendium, un puerto romano que habría tenido gran importancia estratégica en la costa cantábrica.

Sin embargo, la presencia humana en esta zona es mucho más antigua. Diversos hallazgos arqueológicos indican que el entorno estuvo habitado desde el Paleolítico, hace más de 100.000 años. Entre los vestigios más conocidos se encuentra la Cueva de las Brujas, situada cerca del barrio de La Jerra.

Según las leyendas populares, este lugar habría sido punto de reunión de brujas y hechiceros, aunque en realidad en su interior se han encontrado signos rupestres similares a los de Altamira. También se han descubierto restos de un taller de sílex en la playa de Los Locos, lo que confirma la actividad humana en esta zona durante la prehistoria.

El proyecto turístico que nunca llegó a realizarse

A comienzos del siglo XIX, Suances empezó a atraer a visitantes que buscaban descanso frente al mar. Su clima, su paisaje y su ubicación estratégica hicieron que algunos inversores imaginaran un futuro ambicioso para la villa.

El proyecto consistía en crear un complejo turístico de lujo con baños termales, baños de mar, alojamientos exclusivos, un embarcadero propio y una conexión directa con Torrelavega. La idea era convertir Suances en un destino elegante similar a Biarritz, El Sardinero o San Sebastián.

Aunque el proyecto fue aprobado por el Ayuntamiento, muchos vecinos —especialmente pescadores y agricultores— se opusieron a privatizar una zona tradicionalmente utilizada para la pesca y el trabajo diario. Los retrasos, la falta de apoyo estatal y otros proyectos prioritarios hicieron que finalmente la iniciativa nunca se completara.

Hoy, en algunos puntos de la playa de La Ribera, todavía se conservan restos de aquellas construcciones que recuerdan aquel ambicioso proyecto que pudo cambiar la historia del pueblo.

Un mirador natural frente al Cantábrico

Uno de los lugares más espectaculares de Suances es la Punta del Dichoso, una pequeña península que se adentra en el mar en la desembocadura de la ría.

Desde su punto más alto, conocido como La Garita, se pueden contemplar vistas panorámicas del litoral. Hacia el mar aparecen las siluetas de cinco pequeñas islas: la Isla de los Conejos, Isla Tortuga, Isla Casilda, Isla Pasiega e Isla Solita.

En días despejados, mirando hacia el interior, incluso es posible divisar los Picos de Europa en el horizonte.

Las playas y la meca del surf

Hoy en día Suances es especialmente conocido por sus playas. Entre ellas destaca la Playa de Los Locos, considerada uno de los mejores lugares para surfear en Cantabria y uno de los puntos más populares para los amantes de este deporte.

Muy cerca se encuentra también la Playa de La Concha, una de las más frecuentadas del municipio por su arena y su entorno natural.

Una de las rutas más recomendadas parte desde el faro de Suances y recorre los acantilados hasta lugares emblemáticos como la estatua de Los Vientos o la Roca Blanca, una formación rocosa que destaca por su color claro y por las vistas del mar Cantábrico.

Una villa marinera con tradición

La tradición marinera sigue muy presente en Suances. Uno de los momentos más importantes del año es la celebración de la festividad del Carmen, patrona de los marineros.

Durante estas fiestas, que se celebran en julio, la imagen de la Virgen es llevada en procesión por las calles hasta el puerto. Desde allí comienza una procesión marítima en la que los barcos, decorados con flores y banderas, recorren la ría mientras hacen sonar sus sirenas.

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