En este palacio Alfonso XIII encontró su refugio en Cantabria
La Casona de las Fraguas es la construcción más antigua de la finca, datando del siglo XVIII. Mandada construir por Rafaela Ortiz Mioño, XII marquesa de Cilleruelo, está fabricada con mampostería y sillería, con un entrelazado de vigas de madera. Aunque fue ampliada en 1840, permaneció deshabitada por un largo tiempo, debido a la construcción del Palacio de los Hornillos. Sin embargo, recientemente ha sido rehabilitada y hoy es un espacio dedicado a banquetes y celebraciones.
Palacio de los Hornillos: Un Palacio Pintoresquista
El Palacio de los Hornillos, la segunda edificación de la finca, fue construido a finales del siglo XIX bajo el diseño del arquitecto británico Ralph Selden Wornum. Encargado por el duque de Santo Mauro, Mariano Fernández de Henestrosa, jefe de palacio de Alfonso XIII, este palacio fue concebido en un estilo pintoresquista inglés, que se basa en la arquitectura rústica medieval inglesa. La influencia de este diseño se dejó sentir en el posterior Palacio de la Magdalena, residencia de Alfonso XIII en Santander.
El Palacio de los Hornillos es conocido por sus grandes pendientes en los tejados, que se combinan con una fachada que distingue los materiales de construcción según la funcionalidad interior. La vivienda principal está construida en mampostería y sillería, mientras que las cocinas y las caballerizas tienen una estructura de ladrillo y entramados de madera. El palacio también alberga dos esculturas de Gabriel de Pinedo del siglo XVII, que representan a los hermanos Juan Bautista y Fernando de Acevedo, las cuales fueron trasladadas a este palacio a principios del siglo XX.
Historia y Uso del Palacio
Este palacio fue un lugar importante para la familia real española, ya que Alfonso XIII solía pasar sus veranos allí hasta que se completó la construcción del Palacio de la Magdalena en Santander. A lo largo de los años, el palacio ha sido utilizado para diversos fines, entre ellos el rodaje de películas como Los Otros de Alejandro Amenábar y El Viaje de Carol.
Hoy en día, el Palacio de los Hornillos sigue siendo una propiedad privada, perteneciente al Duque de San Carlos, y no está abierto al público. Sin embargo, la Casona de las Fraguas, ubicada en la misma finca, está operativa como un negocio de hostelería, ofreciendo un espacio único para eventos y celebraciones.
Arquitectura y Entorno Natural
Ambos edificios se encuentran en la zona más alta de una finca vallada, junto a dos estanques artificiales. Están conectados por una escalinata, y su arquitectura, aunque diferenciada, resalta el estilo pintoresquista del Palacio de los Hornillos frente a la estructura más tradicional de la Casona de las Fraguas.
El Palacio de los Hornillos también está rodeado por un hermoso entorno natural, que lo convierte en un lugar fascinante tanto por su arquitectura como por su impresionante ubicación en el corazón de Cantabria.

