Semana Grande de Santander

Siete agentes para vigilar a miles de personas: la Policía Local estalla tras el chupinazo

Los sindicatos denuncian peleas, accidentes, atropellos y comas etílicos durante una jornada marcada por la falta de efectivos. Reclaman responsabilidades políticas y anuncian medidas legales si el Ayuntamiento no rectifica.

Control Policia local de Santander.
Control Policia local de Santander.

La celebración del chupinazo de la Semana Grande de Santander ha reabierto con toda su crudeza el conflicto existente entre el Ayuntamiento y la plantilla de la Policía Local. Los cinco sindicatos con representación en el cuerpo —APLB-USO, CCOO, CSIF, SIEP y UGT— aseguran que el dispositivo organizado para una de las jornadas más multitudinarias del calendario festivo resultó claramente insuficiente y colocó tanto a los agentes como a los ciudadanos en una situación de riesgo.

Según la denuncia conjunta de las organizaciones sindicales, únicamente siete policías locales fueron destinados a cubrir los complejos cortes de tráfico necesarios durante un acto que congregó a miles de personas en las calles de la capital cántabra.

La escasez de efectivos provocó, siempre según la versión de los sindicatos, que algunos policías tuvieran que prestar servicio en solitario, rompiéndose así el principio del binomio policial que busca garantizar que los agentes puedan protegerse y apoyarse mutuamente durante sus intervenciones.

Agentes solos ante peleas e incidentes

Los representantes de la plantilla aseguran que varios policías destinados inicialmente a regular el tráfico tuvieron que abandonar momentáneamente esa función para intervenir en peleas e identificar a personas ante la posibilidad de que se produjeran delitos de mayor gravedad.

Estas actuaciones, sostienen, tuvieron que desarrollarse sin apoyo inmediato y con los agentes expuestos ante concentraciones de miles de personas. Los sindicatos consideran que el dispositivo convirtió una jornada que debía ser exclusivamente festiva en un escenario de desprotección para los trabajadores públicos y para los propios asistentes.

Durante el arranque de la Semana Grande se produjeron, de acuerdo con el comunicado sindical, diferentes accidentes de tráfico, atropellos, intoxicaciones etílicas y altercados. Los agentes disponibles tuvieron que responder a los avisos con unos recursos humanos que las organizaciones califican de manifiestamente insuficientes.

Los sindicatos relatan también que, ante uno de los incidentes registrados, la Policía Local no disponía de una dotación que pudiera desplazarse hasta el lugar, por lo que únicamente acudieron los Bomberos de Santander. Este episodio es presentado por los representantes policiales como una muestra del nivel de saturación alcanzado por el servicio.

Exigen responsabilidades políticas

APLB-USO, CCOO, CSIF, SIEP y UGT responsabilizan al equipo de Gobierno municipal de la planificación del operativo y reclaman la dimisión de los responsables políticos. Consideran que el objetivo de mantener el desarrollo de las fiestas se impuso a la necesidad de garantizar una presencia policial suficiente.

Las organizaciones sindicales rechazan, además, que la alcaldesa de Santander, Gema Igual, sitúe en la Jefatura de la Policía Local la responsabilidad sobre la seguridad de la Semana Grande. A su juicio, la dirección política y la obligación última de proporcionar medios adecuados corresponden al Ayuntamiento.

El comunicado constituye un nuevo episodio dentro del prolongado enfrentamiento laboral que mantienen la plantilla y el Consistorio. Los sindicatos ya habían advertido antes del chupinazo de que la falta de servicios extraordinarios y la escasez estructural de personal podían dejar un dispositivo muy limitado para afrontar una celebración con una enorme afluencia.

Dos años sin reponer material básico

La denuncia no se limita al número de policías desplegados. Los representantes de los trabajadores aseguran que la plantilla lleva dos años sin recibir una reposición adecuada de material básico y alertan de carencias en uniformes, pantalones, cascos de protección y chalecos antibalas operativos.

CSIF ya había presentado previamente un requerimiento ante el Ayuntamiento para reclamar equipos de protección suficientes y poner fin a los servicios unipersonales en acontecimientos multitudinarios. El sindicato considera que enviar a un solo policía a realizar cortes de tráfico o patrullar entre miles de personas incrementa innecesariamente el riesgo de las intervenciones.

Los cinco sindicatos anuncian ahora que estudiarán y emprenderán las medidas legales que consideren necesarias si no se produce una rectificación inmediata. Reclaman el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con la plantilla, el refuerzo de los medios humanos y la renovación del equipamiento.

La advertencia llega cuando todavía quedan jornadas de Semana Grande y numerosas actividades capaces de reunir a miles de personas. Los sindicatos temen que la falta de agentes y material termine desembocando en un incidente de consecuencias más graves y exigen una respuesta urgente antes de que finalicen las fiestas.

 

Comentarios