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Este restaurante lleva desde 1957 enamorando a Santander: así es el templo del buen comer

Fundado en 1957, este templo gastronómico ha conquistado generaciones enteras con su cocina honesta, cuidada y deliciosa
Uno de los platos del restaurante. / A.E.
Uno de los platos del restaurante. / A.E.

Situado en Nueva Montaña, a las afueras de Santander, el Restaurante Gelín es un referente indiscutible en la gastronomía cántabra. Fundado en 1957, este emblemático establecimiento ha sabido consolidarse como uno de los mejores restaurantes en Santander gracias a una combinación de tradición, respeto por el producto, atención personalizada y un compromiso constante con la excelencia.

Desde sus inicios, Gelín ha apostado por una cocina tradicional bien elaborada, sin artificios innecesarios, pero abierta a pequeñas incorporaciones que modernizan su propuesta sin traicionar sus raíces. Hoy, bajo la dirección de Ángel Castanedo y su hermana Julia, el restaurante sigue siendo un espacio donde la fidelidad de la clientela habla por sí sola.

Un restaurante para todos los momentos

Ya sea para celebrar una ocasión especial, realizar una reunión de negocios, o simplemente disfrutar de una buena comida en familia o con amigos, Gelín ofrece un entorno cálido, versátil y acogedor. Sus salones privados con capacidad para hasta 70 personas, tanto para fumadores como para no fumadores, hacen posible disfrutar de la gastronomía en un ambiente cómodo y reservado.

El restaurante cuenta también con una barra viva donde el picoteo adquiere categoría propia. Allí se sirven platos para abrir apetito o compartir entre amigos, como las tablas de ibéricos, los carpaccios, los huevos rotos, y un sinfín de raciones del mar y de la tierra elaboradas con mimo y materias primas de primer nivel.

Carta variada, honesta y deliciosa

La carta del restaurante Gelín es estable pero dinámica, permitiendo ligeras modificaciones que se ajustan a la temporada y al producto disponible. Esto se traduce en una oferta amplia y bien equilibrada, capaz de satisfacer tanto a amantes de la carne como del pescado, sin olvidar a quienes buscan una cocina de picoteo refinada.

Entrantes

Entre sus entrantes más celebrados, destacan el jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo, la cecina con aceite virgen extra, el pastel templado de bacalao con salsa de espinacas y pimientos confitados, y las mollejas empanadas o encebolladas con setas. También sobresalen las rabas de calamar fresco, los chopitos, el puerro relleno de jamón, o los carpaccios de solomillo de vaca con foie o de bacalao ahumado con olivas negras.

Huevos rotos y revueltos

Se han convertido en una seña de identidad del restaurante. Los hay con virutas de foie, jijas, tiras de lomo y queso azul, o con gulas y gambas. Sabrosos, generosos y perfectos para compartir.

Ensaladas

Las ensaladas en Gelín son platos completos, como la de perdiz escabechada, la de cecina y foie casero, o la de queso de cabra. Cada una está pensada para ofrecer variedad de texturas y sabores, con ingredientes de calidad.

Del mar a la mesa

La cocina marinera es uno de los pilares de Gelín. Entre sus propuestas más demandadas se encuentran las anchoas del Cantábrico, las zamburiñas a la plancha, las cigalitas a la sartén, los langostinos al ajillo, el pulpo a la gallega o las almejas en salsa marinera. Los pescados frescos del día, como la merluza de pincho, el sapito, el jargo o el bacalao en tempura o vizcaína, son garantía de frescura y sabor.

Preguntar por los pescados grandes para compartir es siempre una opción acertada, ya que el restaurante trabaja directamente con proveedores de confianza, lo que asegura producto de primera.

Carnes con nombre propio

En Gelín, la carne es un culto. Desde los chuletones de vaca de Cantabria hasta los entrecots, pasando por los solomillos al foie o al queso, y el costillar o delantero de lechazo confitado a baja temperatura, las carnes del restaurante destacan por su calidad y tratamiento. Especial atención merecen las carrilleras ibéricas a la vainilla, un plato de sabor profundo y textura melosa.

Arroces y guisos

Gelín también ofrece una sólida propuesta de arroces, como el risotto marinero, el arroz con bogavante, el arroz negro con alioli o el de almejas. Platos de cuchara elaborados con fondo casero y precisión.

Mariscos

Además de los pescados, Gelín brilla con una oferta marisquera excepcional: gambas de Huelva, santiaguiños, cigalas, bogavante, nécoras, mejillones, zamburiñas y almejas conforman una carta pensada para el disfrute de los más exigentes amantes del marisco.

Postres caseros y de temporada

Aunque fieles a la tradición repostera, Gelín introduce de vez en cuando nuevas propuestas. Postres como la tarta de tiramisú, los flanes caseros o las tartas de queso y de manzana son siempre el broche ideal para una comida completa y sabrosa.

Una gran bodega para grandes comidas

Una de las joyas del restaurante es su gran bodega, que ha sido renovada recientemente para facilitar al comensal la elección de los vinos. Con una exposición visible, fichas informativas y precios claros, Gelín ofrece una amplia variedad de referencias que abarca desde Riojas, Ribera del Duero y Toro, hasta blancos de Rías Baixas, Rueda o Ribeiro, además de rosados de Cigalés y Navarra.

 

Restaurante Gelín no solo es un restaurante: es una institución gastronómica de Santander. Un lugar donde el producto, el saber hacer y el trato personal se combinan para ofrecer una experiencia culinaria consistente, deliciosa y con identidad. Tanto si eres de la zona como si vienes de visita, Gelín es una parada imprescindible para disfrutar de la verdadera cocina cántabra. Aquí se viene a comer bien, y se regresa por el placer de repetir.

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