¿Qué comer en Cantabria? La guía definitiva de delicias culinarias
Desde los frescos sabores del mar hasta los contundentes platos de montaña, la cocina cántabra es un reflejo de la cultura y las tradiciones de la región. Si planeas visitar Cantabria y no sabes qué comer, aquí te ofrecemos una guía de los platos típicos que no puedes dejar de probar. Prepárate para una experiencia culinaria que hará que tu boca se haga agua.
1. Las rabas: el aperitivo estrella
Comenzamos nuestra ruta gastronómica con uno de los aperitivos más queridos en Cantabria: las rabas. Estos calamares a la romana son el acompañante perfecto para un buen vermut, vino o caña. Su textura crujiente y su sabor suave las convierten en una opción irresistible. No importa si te encuentras en una taberna tradicional o en un restaurante de alta cocina, las rabas siempre estarán presentes en la carta. Al probarlas, entenderás por qué son un clásico y una obligatoria en cualquier visita a la región. ¡No olvides pedir una ración!
2. Cocidos montañés y lebaniego: tradición y sabor
La tradición del cocido en Cantabria es un pilar fundamental de su gastronomía, y aquí encontramos dos versiones destacadas. El cocido montañés, originario del Valle de Cabuérniga, se elabora con alubias blancas, berza y un delicioso compango que incluye costilla adobada, tocino y chorizo. Este plato es robusto y sabroso, ideal para los días fríos.
Por su parte, el cocido lebaniego es típico de la zona de Liébana y se prepara con garbanzos de Potes, patatas y compango que incluye cecina, chorizo y tocino. Ambos platos son contundentes y se suelen servir como plato único, pero si tienes espacio, no dudes en pedir un segundo plato, porque la tentación es grande.
3. Las anchoas de Santoña: un manjar del mar
Si hay un producto que ha llevado el nombre de Cantabria más allá de sus fronteras, son las anchoas de Santoña. Este delicioso manjar se elabora de forma artesanal y su proceso de conservación en aceite de oliva es meticuloso, lo que garantiza su calidad. Las anchoas no solo son un ingrediente estrella en muchas tapas, sino que también pueden disfrutarse solas, acompañadas de un buen pan y un vaso de vino. La fama de estas anchoas ha trascendido, convirtiéndolas en un símbolo de la gastronomía cántabra.
4. Marmita de bonito: un plato de fiesta
La marmita de bonito, conocida en el País Vasco como marmitako, es un guiso marinero que se elabora con patatas, bonito, cebolla y pimiento. Este plato está ligado a las festividades de algunos pueblos costeros, donde se celebra la fiesta de la Marmita en Castro Urdiales o el Día de la Marmita en Laredo. En la zona de San Vicente de la Barquera, este guiso recibe el nombre de sorropotún y es comúnmente repartido durante las fiestas locales. La combinación de ingredientes frescos y la tradición que lo rodea lo convierten en una opción que no puedes dejar pasar.
5. Pescados y mariscos del Mar Cantábrico
Cantabria no solo ofrece buenos platos de carne, sino que su acceso al mar Cantábrico proporciona una amplia variedad de pescados y mariscos frescos. Entre ellos destacan los bocartes a la cazuela, la lubina, el besugo y la merluza en salsa verde, un plato que también se disfruta en la cocina vasca. Los mariscos, como la langosta, el bogavante y las almejas a la marinera, ofrecen una explosión de sabores que celebra la riqueza del mar. Cada bocado es una experiencia que te transportará a las costas cántabras.
6. Carne de ternera: la excelencia del norte
Para quienes prefieren la carne, Cantabria también ofrece opciones deliciosas. La carne de ternera cántabra es conocida por su calidad y sabor. Se puede disfrutar en diferentes preparaciones, y muchas veces se acompaña de una salsa de queso cántabro, que realza aún más el plato. Un solomillo de ternera al queso de Tresviso es una elección que no decepcionará. Además, otros tipos de carne como el cordero y el jabalí también están presentes en la oferta gastronómica de la región.
7. Quesos cántabros: un deleite para los sentidos
No podemos hablar de la gastronomía cántabra sin mencionar sus quesos. Con tres tipos de queso con denominación de origen protegida, Cantabria se enorgullece de sus variedades: el queso de nata o queso de Cantabria, los quesucos del Valle de Liébana (destacando el queso ahumado de Áliva) y el queso de Bejes-Tresviso, conocido por su sabor intenso y su aroma penetrante. Los amantes del queso encontrarán en estos productos una delicia que no deben perderse.
8. Postres pasiegos: dulces recuerdos
Los postres pasiegos son otra joya de la gastronomía cántabra. Los sobaos pasiegos y la quesada son dos delicias elaboradas principalmente con mantequilla, huevos y harina. La quesada, con su textura suave y sabor sutil, es un cierre perfecto para cualquier comida. Otros dulces típicos, como las corbatas de Unquera y las polkas de Torrelavega, hacen las delicias de los más golosos. La tradición repostera de Cantabria es rica y variada, ofreciendo opciones para todos los gustos.
9. Un brindis con orujo de Liébana
Para finalizar esta experiencia gastronómica, no hay mejor manera que disfrutar de un buen orujo de Potes, el aguardiente típico de la región. Con su alto contenido en alcohol, se recomienda tomarlo con precaución. Existen diferentes variedades, como el orujo de hierbas o de miel, cada uno con su propio perfil de sabor. Un chupito de orujo después del postre no solo es un ritual, sino también una forma de ayudar a la digestión tras una abundante comida

