El comercio mundial, en alerta

La crisis en Irán alarga las rutas de los barcos 10 días y dispara los costes del comercio

Las principales compañías navieras están desviando sus rutas por la tensión en el Golfo Pérsico, un cambio que alarga los trayectos hasta diez días y podría triplicar el coste del transporte

Un barco de mercancías en el puerto de Barcelona. / EP
Un barco de mercancías en el puerto de Barcelona. / EP

El conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel ya está teniendo consecuencias en el comercio marítimo internacional. Las principales navieras están modificando sus rutas y evitando el Golfo Pérsico, lo que obliga a los buques a rodear África por el Cabo de Buena Esperanza.

Este desvío supone alargar los trayectos en torno a 10 días, incrementando el consumo de combustible, los tiempos de navegación y, en consecuencia, el coste final de las mercancías transportadas por barco.

El precio del transporte marítimo podría triplicarse

Fuentes del sector logístico advierten de que el impacto podría ser similar al vivido durante la crisis del mar Rojo, cuando el coste del transporte se disparó.

En ese escenario, el precio de los contenedores en estas rutas llegó a triplicarse, pasando aproximadamente de 1.000 euros a 3.000 euros por contenedor.

El aumento de costes se trasladaría posteriormente a las cadenas de suministro y al precio de numerosos productos importados.

El seguro de guerra dispara los costes

Además del riesgo militar en la zona, las navieras se enfrentan a otro problema: el fuerte incremento del seguro marítimo de guerra.

Santiago José del Castillo, enlace naval de la empresa ESS Maritime, explica que el conflicto provocó desde el inicio subidas del 0,5% al 1% en las primas, aunque podrían superar el 2% con el paso de los días.

Según el experto, en muchos casos el cambio de ruta no responde tanto al riesgo de ataque como al alto coste de las pólizas de seguro.

«Si un buque quiere transitar ahora por el Golfo de Adén, revisan su cobertura de seguro y, si el precio es muy alto, simplemente deciden no pasar por esa zona», explica.

Ataques a buques en la región

Empresas de seguridad marítima han detectado varios ataques a infraestructuras y buques en el Golfo, con incidentes registrados en Baréin, Dubái, Kuwait y Omán.

Según estos informes, al menos cinco barcos de distintos países han sido atacados, lo que ha incrementado la tensión en la región y ha llevado a algunas compañías a mantener buques detenidos o desviados.

Algunas navieras han solicitado asesoramiento de seguridad tras quedar atrapadas en el Golfo Pérsico sin saber si es seguro continuar su ruta.

El estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial

El estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos del comercio global, ya que por él transita entre el 20% y el 27% del petróleo transportado por mar en el mundo, además de aproximadamente el 22% del gas natural licuado (GNL).

Un eventual cierre o bloqueo tendría un impacto inmediato en la economía mundial, afectando especialmente al suministro energético.

Cada día pasan por esta ruta entre 15 y 21 millones de barriles de petróleo, procedentes principalmente de Arabia Saudí, Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

Riesgos para la economía global

Los analistas advierten de que una interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz podría desencadenar un fuerte aumento de los precios de la energía, afectar al comercio global y generar tensiones en los mercados.

Antonio Castelo, analista de iBroker, señala que un escenario de cierre prolongado sería una prueba de resistencia para la economía mundial.

«A corto plazo dominaría la volatilidad y la prima de riesgo; a medio plazo se convertiría en un problema macroeconómico para los bancos centrales; y a largo plazo aceleraría cambios estructurales en energía y logística», concluye.

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