natación

Zidi Yu hace historia: con solo 12 años, logra un bronce mundial y bate récords

La prodigiosa nadadora china entra en los anales de la natación mundial tras colgarse un bronce en el relevo 4x200 libre
La nadadora Zidi Yu, antes de tirarse en el relevo 4x100 en el mundial de natación. / x
La nadadora Zidi Yu, antes de tirarse en el relevo 4x100 en el mundial de natación. / x

Con solo doce años, Zidi Yu ha irrumpido en la piscina como un torbellino de talento precoz, desafiando con su presencia el peso de los libros de historia. La jovencísima nadadora china ha sellado su nombre junto al de Inge Sørensen, aquella bracista danesa que, en los Juegos Olímpicos de 1936, se convirtió en la más joven en lograr una medalla con apenas 12 primaveras.

Yu no necesitó tocar la pared en la final para alcanzar ese hito: su aporte matinal en las eliminatorias del 4x200 libre fue determinante. Abrió la posta con un tiempo asombroso de 1:59.28, que no solo arrasó el récord mundial de su edad, sino que impulsó al equipo chino hacia la clasificación definitiva. Su papel, aunque preliminar, resultó fundamental en el engranaje del bronce, pues el reglamento reconoce a quienes nadan en series previas como parte del equipo medallista.


Una medalla colectiva con sabor individual

Por la tarde, la final se resolvió en los márgenes previstos, con una feroz pugna entre Australia y Estados Unidos. La batalla final entre Mollie O’Callaghan y Katie Ledecky acabó decantándose por el equipo oceánico, que detuvo el cronómetro en 7:39.45, frente a los 7:40.01 de las norteamericanas, nuevo récord estadounidense. Las chinas, con un sólido 7:42.99, aseguraron un bronce histórico, en el que la presencia invisible pero decisiva de Yu brilló con luz propia.


Segundo acto: el corazón de una campeona

Pero Zidi Yu no se detuvo ahí. Apenas una hora antes de que se celebrara la final del relevo, la joven prodigio disputó la segunda final individual de su carrera, los 200 mariposa, una de las pruebas más exigentes de la natación. Su progresión fue de libro: última al paso del segundo viraje, fue desgranando brazada tras brazada hasta cerrar en cuarta posición, a solo 33 centésimas del podio, que acabó en manos de la australiana Elisabeth Deckers.

Su crono final, 2:06.43, no alcanzó para medalla, pero sí para confirmar que estamos ante una fuerza de la naturaleza, una atleta descomunal en el cuerpo aún pequeño de una niña.


Una figura que reescribe lo posible

Hace apenas un año, Zidi Yu asombró al mundo participando en diez pruebas del campeonato absoluto chino, cuando otras niñas de su edad aún batallan en categorías escolares. Hoy, es medallista mundial, protagonista de un récord de precocidad que no solo resucita la memoria de Sørensen, sino que plantea preguntas inevitables sobre los límites del cuerpo humano, la precocidad en el alto rendimiento, y la fragilidad emocional que se esconde tras la gloria temprana.

Comentarios