Botín guía al equipo español hacia la final tras el caos en SailGP
A velocidades cercanas a los 90 km/h, el accidente entre los equipos neozelandés y francés dejó imágenes impactantes y cambió el escenario competitivo, con España situada en una posición estratégica de cara al desenlace
España dio un paso firme hacia su primera final de la temporada en SailGP tras cerrar la primera jornada del Gran Premio de Auckland en cuarta posición, en un día marcado por el espectacular y preocupante accidente entre Nueva Zelanda y Francia.
El Spain SailGP Team, liderado por Diego Botín, firmó una actuación sólida en aguas neozelandesas antes de que el incidente condicionara por completo la jornada. El equipo español fue cuarto en la primera manga y cruzó sexto la línea de meta en la segunda, aunque una penalización en la última boya les impidió escalar posiciones y pelear por el podio provisional.
El momento más impactante del día llegó en la salida de la segunda carrera. A velocidades cercanas a los 90 km/h, el F50 de Nueva Zelanda perdió el control tras una maniobra para evitar al barco italiano y terminó impactando de lleno contra el equipo francés. Ambos catamaranes quedaron seriamente dañados y dos tripulantes tuvieron que recibir atención médica. La tercera y cuarta mangas fueron canceladas inmediatamente.
“Hemos navegado muy bien en las dos pruebas”, explicó Botín tras bajarse del barco. “El incidente fue un shock. Estábamos justo detrás de los franceses y tuvimos que reaccionar muy rápido para evitar la colisión”, añadió el piloto cántabro, destacando la sangre fría de su tripulación.
Con 12 puntos en la clasificación provisional, España es cuarta, por detrás de Nueva Zelanda (18), Francia (17) y Australia (17). Sin embargo, con los dos primeros equipos afectados por el accidente, el panorama cambia por completo de cara a la jornada decisiva.
Los ‘Gallos’ afrontan el domingo con opciones reales de meterse en la gran final, algo que supondría un hito importante en este arranque de campaña. La regularidad mostrada y la capacidad de reacción en situaciones límite refuerzan las aspiraciones de un equipo que quiere consolidarse entre la élite del circuito mundial.