Trump amenaza con quitar ciudadanía a Rosie O’donnell por sus críticas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado que está considerando revocar la ciudadanía de la presentadora y actriz Rosie O'Donnell, en una nueva escalada de su larga disputa pública. La declaración se produjo después de que O'Donnell criticara en redes sociales los recortes presupuestarios de su administración en agencias ambientales y científicas tras las devastadoras inundaciones que afectaron a Texas el pasado 4 de julio.
En una publicación en la red Truth Social, Trump escribió: “Debido a que Rosie O'Donnell no beneficia a nuestro gran país, estoy considerando seriamente retirarle su ciudadanía”. En el mismo mensaje, la calificó como “una amenaza para la humanidad” y sugirió que “debería permanecer en el maravilloso país de Irlanda, si la quieren”. O'Donnell, nacida en Nueva York, se trasladó a Irlanda a principios de este año con su hijo, alegando razones relacionadas con derechos civiles y seguridad ciudadana.
La legislación estadounidense establece que un presidente no puede revocar la ciudadanía de una persona nacida en Estados Unidos. No obstante, Trump apeló a una retórica que recuerda a argumentos usados para justificar la deportación de manifestantes con ciudadanía no adquirida por nacimiento.
O'Donnell respondió a las declaraciones mediante dos publicaciones en Instagram, en las que sostuvo que el mandatario la ataca porque ella “se opone directamente a todo lo que él representa”. La disputa entre ambos tiene antecedentes desde 2006, cuando la entonces copresentadora de The View se burló públicamente de Trump por su gestión del certamen Miss Estados Unidos.
El desencadenante del reciente enfrentamiento parece haber sido un video publicado por O'Donnell en TikTok, en el que relacionaba las muertes en Texas con los recortes en los sistemas federales de alerta temprana y pronóstico meteorológico. “Qué historia de terror en Texas”, declaró en la grabación, responsabilizando a la administración Trump por “desmantelar los sistemas de alerta temprana”, lo que, según ella, contribuyó al elevado número de víctimas.
Las inundaciones, que sorprendieron a la población durante la madrugada del Día de la Independencia, causaron al menos 120 muertes, entre ellas numerosas de menores de edad. La gestión del desastre por parte del gobierno federal y las autoridades locales ha sido objeto de creciente escrutinio. En su visita a la zona afectada, Trump defendió la labor de sus agencias, asegurando que “hicieron un trabajo increíble dadas las circunstancias”.