juicio caso mascarillas

La UCO estrecha el cerco sobre Moncloa: Balas apunta al entorno de Sánchez en el Supremo

El mando clave de la Guardia Civil revela una trama con acceso «a todos los niveles» mientras era señalado como objetivo «de los de arriba»

Vista de la sala del Tribunal Supremo durante una de las sesiones del juicio, con los magistrados en el estrado y los comparecientes frente al tribunal en una jornada clave de la investigación.
Vista de la sala del Tribunal Supremo durante una de las sesiones del juicio, con los magistrados en el estrado y los comparecientes frente al tribunal en una jornada clave de la investigación.

La declaración del teniente coronel Antonio Balas en el Tribunal Supremo ha elevado de forma notable la presión sobre el entorno del presidente del Gobierno. El responsable de las principales investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) situó el foco directamente en la capacidad de influencia de la trama vinculada al exministro José Luis Ábalos.

Su intervención no fue menor. Según su testimonio, la red investigada no operaba en los márgenes, sino con acceso directo a estructuras clave del Estado: «Tenían un acceso muy importante en todos los niveles».

Unas palabras que refuerzan el avance de la causa, ya reflejado en decisiones judiciales como la apertura de juicio contra Ábalos y Koldo o la oposición de la Fiscalía a su libertad por riesgo de fuga.

«Ábalos abría los negocios»: la estructura de la trama

Balas describió con precisión el reparto de roles dentro del entramado: «Ábalos es el que abre negocios». A partir de ahí, el esquema se completaba con Koldo García como gestor directo y Víctor de Aldama como ejecutor.

Esta estructura permitía, según los investigadores, presentarse ante terceros como intermediarios con respaldo institucional. No era una red improvisada, sino una organización con funcionamiento estable y objetivos claros.

De hecho, la dimensión internacional de la trama ya había sido señalada en informaciones como la investigación sobre desvíos de fondos en varios países.

Contactos al más alto nivel

Uno de los aspectos más delicados de la declaración fue la referencia a la interlocución con altas instancias del Gobierno. Balas explicó que la trama tenía capacidad para intervenir en agendas oficiales y relaciones internacionales.

Como ejemplo, citó comunicaciones en las que se mencionaba al propio presidente del Gobierno en relación con viajes y contactos institucionales.

Según publica El Debate, la red llegó incluso a presentarse ante autoridades extranjeras como «proveedor del Gobierno de España», un extremo que refuerza la gravedad de los hechos investigados.

Balas, objetivo de «los de arriba»

En paralelo a su labor investigadora, el propio Balas habría sido señalado como objetivo. Según informaciones previas, Leire Díez, conocida como la «fontanera» del PSOE, habría trasladado a un interlocutor que «los de arriba» querían actuar contra él.

Estas referencias sitúan al teniente coronel en el centro no solo de la investigación judicial, sino también de movimientos paralelos para conocer o frenar el avance de las pesquisas.

Todo ello se suma a otras líneas que estrechan el cerco sobre la trama, como la presión por el uso de dinero en efectivo.

El Supremo entra en su fase clave

La declaración de Balas marca un punto de inflexión en el procedimiento. En las próximas semanas, nuevas comparecencias y pruebas seguirán perfilando el alcance real de la trama.

Mientras tanto, las defensas intentan frenar el proceso, como evidencian las maniobras dilatorias en el Supremo.

El relato que emerge es cada vez más claro: una estructura organizada, con acceso institucional y capacidad para operar dentro del sistema.

Y la gran incógnita ya no es solo qué ocurrió, sino hasta dónde llegó realmente la influencia de la trama.

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