The Telegraph destapa una red de tráfico sexual infantil con origen en Canarias
El diario británico The Telegraph ha publicado un extenso reportaje en el que advierte del papel clave que están desempeñando centros de acogida de menores en Canarias dentro de una red internacional de tráfico sexual de niñas extranjeras no acompañadas. Según revela esta investigación periodística, el archipiélago se ha transformado en una plataforma de captación y tránsito de menores que terminan siendo explotadas sexualmente en países del norte de Europa, principalmente en Francia.
La alerta se produce tras la desarticulación, hace dos semanas, de una organización criminal transnacional en el marco de la Operación Tritón, liderada por la Policía Nacional española, que investigaba la desaparición de 14 niñas inmigrantes no acompañadas desde centros de menores de Lanzarote y Gran Canaria entre noviembre de 2024 y mayo de 2025.
Trece de las niñas desaparecieron del centro de menores de Arrecife (Lanzarote) y una más del centro de San Bartolomé de Tirajana (Gran Canaria). Según el relato de la Policía, las menores eran captadas dentro de los centros, trasladadas por vía aérea a Madrid, y desde ahí conducidas por carretera hasta Francia, utilizando rutas como Irún y Barcelona, donde eran entregadas a proxenetas.
La red contaba con ramificaciones en Marruecos, desde donde se organizaba parte de la logística de traslado; contactos en Costa de Marfil para la falsificación de documentos; y una estructura de apoyo en España para alojar a las menores temporalmente antes de cruzar la frontera francesa. Entre los detenidos se encuentra un ciudadano de Mauritania que fue interceptado en el aeropuerto de Lanzarote en mayo mientras intentaba volar a Madrid acompañado de tres niñas, alegando ser su familiar.
Durante la operación policial se han practicado once detenciones, de las cuales nueve se produjeron en Lanzarote, una en Madrid y otra en Las Palmas de Gran Canaria. De los once detenidos, cuatro han ingresado en prisión provisional, todos ellos de origen africano, según confirmaron fuentes oficiales.
A los detenidos se les imputan delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico ilegal de personas, falsedad documental, encubrimiento, delitos contra los derechos y deberes familiares, y pornografía infantil. La investigación sigue abierta y se encuentra bajo secreto de sumario. Se espera que se produzcan nuevas detenciones en el marco europeo en las próximas semanas.
«Silencio mediático y preguntas sin respuesta»
Más allá de la investigación judicial y policial, lo que ha generado especial inquietud en la opinión pública es el escasísimo eco que esta operación ha tenido en los medios de comunicación generalistas y en los informativos televisivos.
Diversas voces en redes sociales han comenzado a denunciar el silencio informativo, alertando de que este escándalo, que afecta directamente a la protección de menores en centros públicos españoles, debería estar «en primera línea del debate político y social». Una de estas denuncias circula ampliamente en plataformas digitales, donde se preguntan: «¿Habéis oído algo de esto? Porque yo no. Sigo sin entender por qué nadie habla de este tema».
«Otra de las caras del drama migratorio»
El caso ha reabierto el debate sobre las consecuencias de una inmigración descontrolada, sin mecanismos de identificación ni seguimiento sólidos para los menores no acompañados. La falta de supervisión en los centros de tutela, así como la facilidad con la que menores desaparecen sin dejar rastro, ha quedado en evidencia, según reconocen fuentes policiales.
En los últimos años, Canarias se ha consolidado como puerta de entrada a Europa para miles de inmigrantes, muchos de ellos menores de edad, que acaban en centros gestionados por distintas entidades públicas y privadas. Los expertos vienen advirtiendo de los riesgos de infiltración de redes criminales en esos espacios, aprovechando la vulnerabilidad extrema de los menores y la sobrecarga del sistema.
La publicación de The Telegraph ha desencadenado una oleada de reacciones internacionales, que ponen en entredicho la gestión de menores tutelados en España, y en particular en Canarias. Las autoridades españolas colaboran ya con otros cuerpos policiales europeos para esclarecer el alcance completo de la red, y no se descartan nuevas imputaciones a corto plazo.
Hasta la fecha, no han trascendido los nombres de los implicados ni el paradero de todas las niñas desaparecidas. Solo se sabe que varias continúan en paradero desconocido y que la red podría haber operado en otros puntos del territorio nacional.