Acusado de agredir sexualmente a su hija desde los 12 años
La Fiscalía sostiene que los abusos se prolongaron hasta la mayoría de edad de la víctima y solicita además 20 años de alejamiento y una indemnización de 30.000 euros
La Fiscalía solicita una condena de 15 años de prisión
La Fiscalía de Cantabria solicita una pena de 15 años de prisión para un hombre acusado de haber agredido sexualmente de forma continuada a su hija desde que tenía 12 años hasta que alcanzó la mayoría de edad.
El acusado será juzgado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, donde el Ministerio Público defenderá que el procesado aprovechó durante años su condición de padre para cometer los abusos.
Los hechos investigados
Según el escrito de acusación, el hombre residía en España por motivos laborales mientras su hija vivía en otro país. Durante sus desplazamientos, presuntamente realizó tocamientos y besó a la menor en los pechos por debajo de la ropa, aprovechándose de su posición de autoridad y de la corta edad de la víctima.
La Fiscalía sostiene que, cuando la joven tenía 17 años, se trasladó a vivir a España junto a su padre y sus hermanos. Fue entonces cuando, siempre según la acusación, el procesado reiteró las agresiones sexuales, llegando incluso a realizar penetraciones con los dedos pese a la negativa expresa de la víctima.
"Debías hacerme feliz"
El Ministerio Público recoge en su escrito que la joven manifestó en repetidas ocasiones que no quería mantener esos contactos. Sin embargo, el acusado presuntamente le respondía que él asumía todos sus gastos y que ella debía hacerle feliz.
Tras cumplir la mayoría de edad, la joven abandonó el domicilio familiar para trasladarse a vivir con una hermana y posteriormente presentó denuncia.
Estrés postraumático
Como consecuencia de los hechos denunciados, la víctima presenta un trastorno de estrés postraumático, según la documentación aportada a la causa.
Las penas que solicita la Fiscalía
Además de los 15 años de prisión, la Fiscalía interesa la imposición de:
- 10 años de libertad vigilada.
- 20 años de prohibición de aproximación y comunicación con la víctima.
- 10 años de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad.
- 20 años de inhabilitación para desempeñar profesiones u oficios con contacto habitual con menores.
- Una indemnización de 30.000 euros por las secuelas psicológicas sufridas por la denunciante.
El juicio
Será la Audiencia Provincial de Cantabria la encargada de valorar las pruebas practicadas durante la vista oral y determinar si los hechos son constitutivos del delito continuado de agresión sexual con penetración que sostiene la Fiscalía.
El acusado mantiene la presunción de inocencia hasta que recaiga una sentencia firme.