LA BANDA

Sánchez y el mito del Peugeot: la historia que ocultaba un Mercedes de hasta 70.000 euros

THE OBJECTIVE desvela que la imagen del “candidato humilde” fue una estrategia de marketing político
Pedro Sánchez y Adriana Lastra posan junto al peugeot en febrero de 2017.
Pedro Sánchez y Adriana Lastra posan junto al peugeot en febrero de 2017.

La historia del llamado “Peugeot de Sánchez” ha sido durante años uno de los pilares del relato político del presidente del Gobierno. Sin embargo, según desvela THE OBJECTIVE en un adelanto del libro Todos los hombres de Sánchez, esa narrativa no se corresponde con la realidad.

El vehículo con el que Pedro Sánchez recorrió España durante su campaña para recuperar el liderazgo del PSOE no era aquel modesto Peugeot que se convirtió en símbolo mediático, sino un Mercedes de alta gama valorado entre 63.000 y 77.000 euros.

El nacimiento de un mito político

El llamado “clan del Peugeot” —formado supuestamente por Sánchez, José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García— se construyó a partir de unas imágenes puntuales que acabaron convirtiéndose en relato oficial.

Pero, según la investigación publicada por THE OBJECTIVE, ese coche apenas se utilizó en contadas ocasiones y ni siquiera era propiedad del propio Sánchez, sino el vehículo familiar de su entorno.

El verdadero coche: un Mercedes oculto

La realidad, según esta información, es que Sánchez recorría España en un Mercedes propiedad de su colaborador Juanma Serrano. Un vehículo que poco tenía que ver con la imagen de austeridad que se proyectaba públicamente.

El procedimiento era claro: el coche se dejaba a cierta distancia de los actos políticos para evitar ser visto, mientras Sánchez accedía caminando para reforzar su imagen de cercanía con las bases.

Una estrategia de comunicación diseñada para construir una narrativa de “candidato de la militancia” que, según esta versión, estaba cuidadosamente planificada.

Marketing político y construcción de imagen

La campaña de Sánchez no solo se apoyó en esta puesta en escena. También contó con una estrategia de comunicación dirigida a humanizar su figura y acercarlo al electorado.

La participación en programas televisivos y la difusión de imágenes cuidadosamente seleccionadas formaron parte de una campaña que buscaba consolidar ese perfil.

Del Peugeot a la Moncloa

Ese relato fue clave en su ascenso político. La imagen del político que recorría España en un coche sencillo se convirtió en un símbolo que conectó con la militancia socialista.

Sin embargo, las revelaciones ahora conocidas ponen en cuestión hasta qué punto esa narrativa respondía a la realidad o a una estrategia de comunicación.

Un contexto marcado por la polémica

Estas informaciones llegan en un momento en el que el entorno político de Sánchez se encuentra bajo presión por distintas investigaciones judiciales, como el caso Koldo, que afecta a antiguos colaboradores cercanos.

La acumulación de polémicas vuelve a situar en el foco la gestión del Gobierno y la credibilidad de sus mensajes.

El Mercedes de Juanma Serrano.

El relato frente a la realidad

La historia del Peugeot se convirtió en uno de los grandes símbolos del sanchismo. Sin embargo, las revelaciones de THE OBJECTIVE cuestionan ese relato y abren un nuevo debate sobre la construcción de la imagen política en España.

Más información en la sección de España.

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