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Intrigas en Ferraz: documentos omitidos y viejos fantasmas del pasado

El PSOE enfrenta nuevas turbulencias internas tras conocerse que parte del material sensible reproducido en Ferraz desapareció tras pasar por Moncloa
Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, y Antonio Hernando, portavoz del PSOE.  / EP
Pedro Sánchez, Secretario General del PSOE, y Antonio Hernando, portavoz del PSOE. / EP

La reunión celebrada el 26 de abril de 2024 en la sede del PSOE en Ferraz durante los cinco días de reflexión de Pedro Sánchez sigue revelando nuevos detalles. La exmilitante socialista Leire Díez, conocida como la fontanera que investigaba las conexiones del caso Villarejo, ha confirmado que Antonio Hernando, entonces director adjunto del gabinete del presidente del Gobierno, pidió expresamente el pendrive con grabaciones y documentos comprometedores para «estudiarlo en Moncloa». Según fuentes cercanas a Díez y al empresario Javier Pérez Dolset, cuando el dispositivo fue devuelto, faltaba una carpeta completa relacionada con el BBVA, según publica The Objective.

Recelos desde el inicio: la presencia inesperada de Hernando

Díez y Pérez Dolset no fueron informados previamente de que Hernando asistiría a la segunda reunión. Al verlo entrar, según fuentes presentes, ambos recelaron de sus intenciones.

Ese recelo venía de lejos: según reveló la propia Díez, tanto Hernando como Óscar López habrían buscado información sobre las grabaciones de las saunas vinculadas al suegro de Pedro Sánchez ya en 2014, durante la campaña de primarias entre Sánchez y Madina. Las agendas de Villarejo apuntan a encuentros separados de ambos con el comisario en plena «guerra sucia».

Díez, que apoyó a Madina entonces, asegura que aquel material no se utilizó porque «Eduardo Madina lo rechazó». Sin embargo, aquella historia marcó para ella la fiabilidad de Hernando y López.

«Es interesante»: Hernando se queda con el pendrive

Durante el encuentro del 26 de abril, Díez, Pérez Dolset y la periodista Patricia López reprodujeron grabaciones del excomisario Villarejo, empezando por las relacionadas con las saunas del padre de Begoña Gómez, y continuando con audios y documentos de casos como Astapa, Invercaria o Isofotón.

En el pendrive también viajaba una carpeta del BBVA, crucial en plena ofensiva del banco para la opa sobre el Sabadell. Según los presentes, contenía documentación que supuestamente evidenciaba que la operación podía «paralizar» las investigaciones de la Audiencia Nacional sobre directivos del banco vasco.

Fue entonces cuando Hernando pidió el dispositivo:
«Para estudiarlo en Moncloa», afirmó, según las fuentes consultadas.
Tras escuchar parte del contenido, añadió: «Es interesante».

Se marchó minutos antes del final de la reunión.

Una carpeta desaparecida: el regreso del pendrive

Una semana más tarde, Hernando devolvió el pendrive a Santos Cerdán, número tres del PSOE, y este a su vez a Pérez Dolset. En ese momento, llegó el aviso:
«Creo que aquí faltan archivos».

La carpeta desaparecida era precisamente la del BBVA. Díez lo confirmó este martes en Telecinco:
«Curiosamente, lo del BBVA desapareció del material que se aportó y hubo que volver a llevarlo».

La exmilitante entregó nuevamente esa documentación a Cerdán, quien un año después —mayo de 2025— la utilizó para redactar un informe dirigido al presidente del Gobierno en contra de la opa del BBVA.

Las sospechas de Cerdán y el papel de Acento

Según fuentes cercanas a Díez y Pérez Dolset, Cerdán sospechaba que Hernando tenía intereses en el BBVA por su pasado en la consultora Acento, fundada por Pepe Blanco, donde trabajó hasta finales de 2021 junto a su mujer. Acento fue contratada por el BBVA en 2024 para defender la opa, motivo por el cual, según esa versión, Hernando habría actuado para «proteger» al banco.

Desde la consultora lo niegan rotundamente y afirman que Blanco nunca habló con Hernando sobre el asunto.

Una reunión con trasfondo político: ¿preparando la sucesión del PSOE?

Las reticencias de Díez hacia Hernando y López también responden, según las fuentes, a una rivalidad interna histórica. Al llegar abril de 2024, muchos dirigentes del PSOE daban por hecho que Sánchez iba a dimitir tras la imputación de Begoña Gómez, y las maniobras internas para una posible sucesión se multiplicaron.

Dentro del partido, la presencia de Hernando en Ferraz se interpretó como un intento por tomar el control en caso de vacío de poder y favorecer un relevo encabezado por Óscar López.

Tal y como resumían algunos dirigentes:
«Los que mataron a Pedro en 2016, lo matarán ahora».

Sánchez finalmente decidió continuar, e implicó a Moncloa en una ofensiva política, mediática y judicial dirigida precisamente por López y Hernando, consolidando su influencia en el núcleo duro del presidente.

Díez, tajante: «Hernando tenía muchos intereses»

En Telecinco, Díez zanjó cualquier duda:
«Antonio Hernando tenía muchos intereses en acudir a esa reunión. Su papel no era accesorio. No pasaba por allí».

Sus palabras y la carpeta desaparecida del BBVA han vuelto a reactivar un debate interno en el PSOE:
¿Actuó Hernando como enlace institucional… o como actor con intereses propios?

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