Cerdán advirtió a Sánchez del riesgo político de la OPA del BBVA
Cerdán alertó a Moncloa de los riesgos penales y reputacionales que afrontaba el banco y de la posible incompatibilidad de varios de sus directivos
El entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, remitió en mayo de 2025 dos informes confidenciales al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en los que desaconsejaba el respaldo político a la oferta pública de adquisición (OPA) lanzada por el BBVA sobre el Banco Sabadell.
Según la documentación a la que ha tenido acceso The Objective, los informes procedían de la sede del partido en la calle Ferraz y se entregaron un año después de los encuentros entre Leire Díez, Javier Pérez Dolset y un representante del Sabadell, en los que se discutieron las grabaciones relacionadas con el caso Villarejo.
Cerdán, actualmente en prisión provisional por presuntas comisiones ilegales en la trama Koldo, alertaba en sus notas de que la operación financiera podría comprometer políticamente al Gobierno, señalando posibles vínculos entre la cúpula del BBVA y las actividades ilegales del excomisario José Manuel Villarejo.
Advertencias sobre los riesgos penales del BBVA
En los documentos, Cerdán afirmaba que su equipo había analizado «en detalle» la documentación intervenida a Villarejo, identificando «tres grandes grupos de acciones acometidas por el BBVA», las cuales consideraba «incompatibles con la continuidad de al menos cinco miembros del consejo de administración, incluido su presidente, Carlos Torres Vila».
Los informes también recogían referencias a grabaciones sobre supuestas maniobras de espionaje dirigidas desde la cúpula del BBVA, incluyendo la vigilancia del presidente de Ausbanc, Luis Pineda, cuando se encontraba en prisión, con el objetivo de «fabricar un falso complot para asesinar» al expresidente del banco, Francisco González.
Estas prácticas formaron parte de la causa judicial abierta en la Audiencia Nacional, instruida por el juez Manuel García-Castellón, que derivó en la imputación del BBVA como persona jurídica y de varios de sus ejecutivos por delitos de cohecho y revelación de secretos.
El contenido de los informes de Cerdán incluía además extractos de audios y transcripciones inéditas que, según el PSOE, reforzaban la tesis de una posible red de chantaje y manipulación dentro del banco.
Un año de bloqueo judicial durante la OPA
Fuentes judiciales consultadas por este periódico sostienen que la causa contra el BBVA permaneció paralizada durante más de un año para evitar interferir en el desarrollo de la OPA sobre el Sabadell.
Según estas fuentes, existe una regla no escrita en el ámbito judicial que aconseja no dictar resoluciones de gran impacto sobre compañías estratégicas mientras están inmersas en operaciones relevantes, con el fin de no alterar los mercados ni condicionar decisiones económicas o políticas.
Con el fracaso de la OPA, confirmado el pasado viernes, esta limitación ha desaparecido, y la Audiencia Nacional retomará en las próximas semanas la instrucción del caso Villarejo-BBVA, reactivando un procedimiento que había quedado en punto muerto.
Implicaciones políticas y policiales
El segundo informe de Cerdán ampliaba las advertencias más allá del ámbito penal e incluía menciones a varios mandos policiales y responsables de seguridad que serán juzgados en la causa, entre ellos el comisario Julio Corrochano, ex jefe de seguridad del BBVA.
El documento señalaba la existencia de «un audio donde se atribuye la manipulación de la anterior operación de control del BBVA mediante el chantaje a un miembro del Gobierno, Miguel Sebastián».
De acuerdo con la información publicada, el PSOE recibió esas grabaciones en mayo de 2024, cuando el empresario Javier Pérez Dolset y la ex trabajadora de Correos Leire Díez entregaron a Santos Cerdán y a Antonio Hernando, entonces director adjunto del gabinete de Presidencia del Gobierno, los audios grabados por Villarejo.
El propio Cerdán consideraba que esas pruebas demostraban «la magnitud de la influencia» que el BBVA habría ejercido a través de «prácticas ilegales y secretos comprometidos».
Las advertencias económicas y reputacionales
Cerdán subrayaba que la entidad afrontaba riesgos penales y financieros que podrían trasladarse automáticamente al Sabadell si la OPA llegaba a materializarse.
«El BBVA afronta riesgos penales ignorados, con su correspondiente responsabilidad financiera, legales y reputacionales», señalaba en sus notas, advirtiendo de que «la mayor parte de las actividades ilícitas del BBVA permanecen aún sin investigar».
El entonces secretario de Organización añadía además que el banco se enfrentaba a sanciones por blanqueo de capitales en España, Francia y Turquía, lo que evidenciaba, según su análisis, «fallos estructurales en los sistemas de cumplimiento interno».
Reuniones previas y conexión con el Sabadell
Un año antes, en mayo de 2024, Leire Díez y Javier Pérez Dolset se reunieron en un piso de la calle Diego de León, en el barrio de Salamanca, con un representante del Banco Sabadell.
Durante el encuentro, según fuentes presenciales citadas por varios medios, ambos ofrecieron información y grabaciones sobre el BBVA con el objetivo de desactivar la operación de compra. También plantearon al banco catalán utilizar esos materiales contra el Partido Popular, por su presunto vínculo con el excomisario Villarejo, aunque finalmente esa información nunca llegó a entregarse.

