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Sidenor pacta la compra del 29% de Talgo tras la presión del Gobierno por mantener su control

El acuerdo garantiza un núcleo de control español en el fabricante ferroviario considerado estratégico por el Ejecutivo
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, atiende a los medios. / Unanue
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, atiende a los medios. / Unanue

Sidenor está a punto de cerrar la compra del 29% de Talgo, tras una serie de presiones políticas que han impedido que otras ofertas, como la de la polaca Pesa y la india Jupiter Wagon, prosperaran. La operación, que incluye la adquisición del porcentaje que actualmente tiene el fondo Trilantic, se ha convertido en una cuestión clave para España, que busca mantener el control local sobre una empresa estratégica para el sector ferroviario nacional.

El Gobierno español asegura el control nacional sobre Talgo

El Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes, ha dejado claro que la prioridad era mantener un núcleo de control español en Talgo, una de las empresas más emblemáticas del sector ferroviario europeo. En este sentido, se ha logrado que las propuestas más atractivas financieramente —como las presentadas por Pesa y Jupiter Wagon— fueran finalmente desechadas. Esta situación refleja la creciente implicación del Ejecutivo en las decisiones estratégicas sobre activos industriales clave, especialmente en sectores tan relevantes como el ferroviario, considerado estratégico por la administración española.

Un acuerdo que respalda la industria local

El acuerdo final, que se espera sellar en las próximas horas, permitirá que José Antonio Jainaga, propietario de Sidenor, a través de su sociedad patrimonial Clerbil, adquiera el 29% de Talgo a través de un consorcio formado por Finkatuz, el fondo público vasco, y las Fundaciones Bancarias BBK y Vital. Esta operación, valorada en 153 millones de euros fijos, incluye además un pago variable de 24 millones que se hará efectivo solo si se alcanzan ciertas metas financieras durante los ejercicios 2027 y 2028. Este pago variable podría no ejecutarse hasta 2029.

La oferta de Sidenor, si bien es inferior a la presentada por otros compradores, como la húngara Magyar Vagon, se considera más alineada con los intereses estratégicos del país. El Gobierno español ha logrado evitar que el capital extranjero se haga con el control total de Talgo, alineándose con la política de preservación del patrimonio industrial y la soberanía económica.

La presión sobre Trilantic y el apoyo institucional

El fondo Trilantic, que posee actualmente el 29% de Talgo, se mostró inicialmente reacio a aceptar la oferta de Sidenor, ya que la propuesta se encontraba muy por debajo de sus expectativas. Mientras que las ofertas extranjeras llegaron a valorar la acción en más de 5 euros, la propuesta de Sidenor se situaba en torno a 4,15 euros, con el pago de una parte de los fondos condicionado a resultados futuros. A pesar de ello, las presiones tanto del Gobierno español como del Gobierno vasco finalmente lograron que Trilantic reconsiderara su postura y se acercara a un acuerdo con el consorcio de Sidenor.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, comentó que se encuentra “en la última hora de la operación”, destacando la importancia de que Talgo permanezca bajo control español. Por su parte, el consejero de Industria del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, subrayó que el acuerdo es “inminente” y que tanto el Ejecutivo vasco como el español están comprometidos en garantizar que la compra se cierre de forma favorable para el tejido industrial de Euskadi y para la economía nacional.

Relevancia estratégica de Talgo

La empresa Talgo, líder en fabricación de trenes de alta velocidad y de cercanías, se ha consolidado como un actor clave en el desarrollo de la infraestructura ferroviaria en España y en el resto de Europa. Con una rica historia de innovación tecnológica, Talgo sigue siendo un referente industrial que genera miles de empleos directos e indirectos en el país. El Gobierno de España ha manifestado su preocupación por evitar que esta joya tecnológica sea adquirida por capitales de fuera del ámbito europeo, dada su importancia para la movilidad sostenible y el liderazgo tecnológico en el sector ferroviario.

En este sentido, la operación de Sidenor tiene implicaciones no solo económicas, sino también políticas, pues refuerza la soberanía industrial de España frente a los intereses de otros grupos extranjeros que han mostrado interés en adquirir el control de Talgo.

El futuro de Talgo bajo control español

Con este acuerdo, Sidenor y sus socios vascos aseguran el control de una pieza clave del sector ferroviario español. La estrategia del Gobierno para mantener la empresa en manos locales está en línea con su compromiso de fortalecer la industria nacional y protegerla de posibles adquisiciones extranjeras que puedan poner en riesgo el desarrollo y la innovación de un sector estratégico.

Este desarrollo promete consolidar a Talgo como un líder europeo en fabricación de trenes y reforzar el papel de España como un centro neurálgico del sector ferroviario, destacándose como un referente en la tecnología ferroviaria de vanguardia.

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