Murcia, Canarias y Cantabria lideran el absentismo laboral en España
Casi 1,5 millones de personas se ausentan cada día de su puesto de trabajo en España, una cifra que no deja de crecer y que ya preocupa seriamente a las empresas
El absentismo laboral en España ha alcanzado cifras preocupantes. Según el último informe de Randstad Research, en el tercer trimestre de 2025 se ausentaron de su puesto de trabajo casi 1,5 millones de personas al día, de las cuales más de 300.000 lo hicieron sin justificar su ausencia. Este fenómeno ha crecido un 6,9% interanual y acumula un incremento del 57% desde 2019, consolidándose como un problema estructural que afecta de lleno a la productividad y competitividad de las empresas.
La mayoría de las ausencias (1.164.129 trabajadores diarios) se deben a bajas médicas, un número que, según el estudio, se ha duplicado en la última década. Sin embargo, resulta especialmente alarmante el dato de 313.400 empleados que no acudieron a trabajar sin aportar ninguna justificación. El director de Randstad Research, Valentín Bote, advierte que esta situación supone un problema serio para las empresas españolas, afectando a su capacidad de organización y generando mayores costes laborales.
En términos prácticos, el impacto del absentismo representa una pérdida del 6,6% de las horas de trabajo pactadas, lo que refleja un empeoramiento respecto al 6,3% del mismo periodo del año anterior. Este dato se enmarca en una jornada laboral media de 37,5 horas semanales. El aumento de ausencias supone mayores costes para las empresas, ya que deben asumir el salario de trabajadores ausentes o recurrir a sustituciones. Según el INE, el coste laboral medio por trabajador entre julio y septiembre alcanzó los 3.111,76 euros al mes, un 2,8% más que en 2024.
El análisis sectorial muestra que la industria lidera el absentismo con una pérdida del 7,2% de horas trabajadas, seguida por los servicios (6,6%) y la construcción (5,7%). Actividades como correos, jardinería, juegos de azar y servicios sociales sin alojamiento registran tasas superiores al 10%, mientras que en sectores como consultoría informática, edición, jurídico y empleo, el absentismo ronda el 3%, reflejando importantes diferencias según la naturaleza del trabajo.
A nivel geográfico, los datos muestran una clara brecha territorial. Murcia (9,2%), Canarias (8,5%) y Cantabria (8,2%) presentan las tasas más elevadas de absentismo, todas por encima de la media nacional. En el extremo opuesto se encuentran Madrid (5,7%), Baleares (5,9%) y La Rioja (6%), esta última siendo la única región que ha logrado reducir sus cifras, con un descenso de seis décimas en un año. El caso de Murcia, donde el absentismo ha crecido dos puntos porcentuales, preocupa especialmente.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido objeto de críticas en sectores empresariales que señalan la falta de medidas eficaces para frenar esta tendencia. Aunque las causas del absentismo son múltiples, el incremento sostenido en los últimos años apunta a una necesidad urgente de reformas estructurales que incentiven la asistencia, mejoren la gestión de las bajas médicas y refuercen la vinculación entre trabajadores y empresas.
El absentismo no solo afecta a la organización interna de las empresas, sino que compromete la recuperación económica, en un momento clave para consolidar el crecimiento tras varios años de crisis. En un contexto donde se reclaman mejoras de la productividad y una modernización del mercado laboral, este fenómeno se convierte en un freno evidente al desarrollo.