Menores de 30: atrapados en la dependencia y sin horizonte económico
Los jóvenes en España afrontan un escenario económico cada vez más complicado mientras el 68% del ahorro y el 43% de la riqueza están en manos de los mayores de 55 años, según un informe de la Fundación Mapfre y Fedea. El estudio refleja una creciente dependencia económica juvenil de las familias y del Estado en plena etapa de Gobierno de Pedro Sánchez.
Pese al discurso oficial sobre el crecimiento del PIB, los datos dibujan una realidad distinta: los menores de 30 años concentran solo una parte reducida de los recursos totales y afrontan serias dificultades para emanciparse.
Dependencia económica y falta de acceso a vivienda
El informe subraya que durante la infancia y juventud los ingresos laborales son reducidos y el consumo se financia principalmente mediante transferencias familiares y gasto público en educación y sanidad. Es decir, se trata de una etapa marcada por la dependencia.
Además, la juventud destina cerca de la mitad de su renta al alquiler, mientras sus salarios siguen por debajo de los niveles previos a la crisis financiera. Esta combinación dificulta el acceso a la vivienda y limita la capacidad de ahorro.
El director del centro de investigación Afeingnomics de Fundación Mapfre destaca que los mayores de 55 años sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales, consolidándose como pilar de estabilidad patrimonial.
Concentración de recursos en mayores de 55
El estudio cifra en más de un billón de euros los recursos totales de los hogares, equivalentes a más del 100% del PIB. De esa cantidad, casi dos tercios proceden de rentas del trabajo y el resto de prestaciones públicas.
El grupo de entre 30 y 54 años es el principal contribuyente neto del sistema, mientras que los mayores de 55 años concentran una parte sustancial de los recursos, incluyendo pensiones y ahorro acumulado.
Este colectivo aporta una parte relevante en impuestos y cotizaciones, pero también recibe el grueso de las prestaciones monetarias, principalmente pensiones. Además, concentra la mayoría del ahorro de los hogares.
Un modelo que tensiona el relevo generacional
El desequilibrio generacional se traduce en un sistema donde los jóvenes tienen menor capacidad de generación de ingresos y escaso margen para acumular patrimonio. La elevada presión fiscal, el encarecimiento de la vivienda y la precariedad laboral agravan la situación.
Mientras el Gobierno insiste en que el poder adquisitivo ha mejorado, los datos apuntan a que la riqueza y el ahorro siguen concentrándose en las generaciones de mayor edad, dejando a los jóvenes en una posición de vulnerabilidad económica estructural.
La radiografía económica confirma así una brecha generacional creciente en España, con un mercado laboral y un modelo redistributivo que no está facilitando el despegue financiero de quienes deberían protagonizar el relevo económico.