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La jubilación anticipada se convierte en una condena para 900.000 españoles

Solo un 10 % de los afectados cobra el complemento del Gobierno, que no llega ni a 30 euros mensuales | Las asociaciones denuncian una medida injusta y piden eliminar los recortes

Decenas de personas portan carteles y banderas durante una concentración de pensionistas. / Fernando Sánchez
Decenas de personas portan carteles y banderas durante una concentración de pensionistas. / Fernando Sánchez

La jubilación anticipada se ha convertido en una trampa irreversible para cerca de un millón de personas en España. Quienes se vieron obligados a retirarse antes de la edad legal por desempleo o precariedad laboral están sufriendo recortes permanentes en su pensión, debido a los coeficientes reductores aprobados en la reforma del exministro José Luis Escrivá.

Para contener las protestas, el Gobierno aprobó en 2022 un complemento compensatorio. Pero el resultado ha sido decepcionante: solo 99.000 jubilados lo reciben, y su cuantía media apenas alcanza los 28 euros brutos al mes.

Quién puede jubilarse antes... y a qué precio

En el régimen actual, los trabajadores pueden optar a la jubilación anticipada voluntaria desde los 63 años, siempre que hayan cotizado al menos 38 años y tres meses. Quienes no alcanzan ese tiempo deben esperar hasta los 64 años y 8 meses, cumpliendo un mínimo de 35 años cotizados (con al menos dos en los últimos 15).

En el caso de la jubilación anticipada forzosa, por despido, la edad mínima baja a cuatro años antes de la ordinaria si se acredita 33 años cotizados y haber estado inscritos en el paro al menos seis meses.

En ambos casos, se aplican penalizaciones por cada mes de adelanto. Los coeficientes reductores pueden ser de hasta el 30 % en la jubilación involuntaria, y del 21 % en la voluntaria, penalizando de por vida la pensión mensual de los afectados.

El círculo vicioso del desempleo y la necesidad de jubilarse

Uno de los mayores problemas lo sufren quienes son despedidos a los 61 o 62 años. Tras agotar los dos años de paro, solo pueden acceder al subsidio para mayores de 52 años, que apenas llega a 480 euros mensuales. Esa cantidad es insuficiente para mantener un nivel de vida digno, lo que empuja a muchos a acogerse a la jubilación anticipada, a pesar del recorte permanente en sus pensiones.

“Aunque no estés obligado formalmente, económicamente te ves forzado”, denuncia un miembro de la Asociación ASJUBI40, que agrupa a pensionistas con más de 40 años cotizados.

Un complemento con letra pequeña

Tras años de presión social y política, el Gobierno aprobó un complemento para jubilados anticipados. Pero las condiciones son tan estrictas que la mayoría queda fuera. Solo lo reciben quienes:

  • Tienen una pensión igual o inferior a 900 euros mensuales

  • Han cotizado más de 40 años

  • Se les aplicó un coeficiente reductor mayor que el vigente tras la reforma

El resultado: de 900.000 posibles beneficiarios, solo 99.000 cumplen los requisitos, lo que ha evitado al Estado un coste de 2.745 millones de euros. A cambio, el gasto total del complemento apenas llega a 2,8 millones de euros anuales.

Las asociaciones exigen justicia

Organizaciones como ASJUBI40 consideran los coeficientes reductores una medida “injusta, discriminatoria e indigna” para quienes han contribuido durante décadas al sistema. Piden su eliminación total, o al menos una compensación real que no limite el acceso por niveles de renta.

En encuentros con representantes del Ministerio de Seguridad Social, el actual secretario de Estado, Borja Suárez, ha reconocido que la situación “no es óptima”, aunque no ha mostrado interés en revertirla.

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