Golpe de autoridad en Prisa: Oughourlian fulmina a Contreras y Núñez y declara la guerra a Moncloa
El presidente del Grupo Prisa y su principal accionista, Joseph Oughourlian, ha tomado una decisión drástica: ha despedido a José Miguel Contreras, director de Contenidos y considerado el enlace directo de Moncloa en la compañía, y a Carlos Núñez, presidente y consejero delegado de Prisa Media. Este movimiento, que ha sacudido los cimientos del grupo propietario de El País y la Cadena SER, supone un desafío abierto al Gobierno de Pedro Sánchez, que en los últimos meses había intensificado la presión para desplazar al inversor francés del control de la compañía.
La ruptura con Moncloa: Oughourlian no cede ante la presión política
El despido de Contreras y Núñez responde a una creciente lucha de poder dentro de Prisa. Según fuentes cercanas a la empresa, Contreras y Núñez estaban maniobrando para apartar a Oughourlian y reforzar el control ideológico del grupo a favor del Gobierno. Ante este escenario, el financiero ha decidido golpear primero y sin contemplaciones.
Según publica El Debate, Contreras, exconsejero delegado de La Sexta, tenía en sus manos el control de los contenidos de los principales medios de Prisa. Tanto Pepa Bueno, directora de El País, como Montserrat Domínguez, directora de la Cadena SER, debían contar con su visto bueno. Su vínculo con Moncloa se había estrechado tras el fallecimiento de Miguel Barroso, exsecretario de Estado y pieza clave en la comunicación gubernamental. Contreras mantenía una relación directa con Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, lo que lo convertía en el auténtico "comisario político" del grupo mediático.
Núñez, por su parte, había defendido públicamente la creación de un canal de televisión vinculado a Prisa, un proyecto que el Gobierno veía como una herramienta estratégica para reforzar su presencia mediática, pero que Oughourlian ha decidido enterrar sin miramientos.
La televisión que nunca verá la luz: Prisa renuncia a la “La Séptima”
Uno de los detonantes de esta crisis ha sido la negativa de Oughourlian a aceptar el regalo del Gobierno: una nueva licencia de televisión para Prisa que Moncloa esperaba otorgar a dedo, bajo la promesa de crear un canal de perfil claramente alineado con la izquierda.
El plan inicial consistía en lanzar un medio con formato "low cost", basado en tertulias ideológicas con rostros de la casa como Javier Ruiz o Ángels Barceló, en un esquema similar al de Intereconomía, pero en el espectro opuesto. Sin embargo, Oughourlian ha desestimado la idea tras recibir informes que cuestionaban su viabilidad económica: con solo 20 millones de euros de inversión, el canal apenas alcanzaría un 2% de audiencia y no justificaría el gasto.
A esto se suma la presión de Pimco, el fondo que gestiona gran parte de la deuda de Prisa, que había dejado claro que no aceptaría renegociar la deuda si la compañía se aventuraba en nuevos negocios inciertos. Con este escenario, Oughourlian ha decidido frenar el proyecto, lo que ha terminado de dinamitar su relación con Núñez y Contreras.
Un pulso abierto con Moncloa: ¿Quién controla Prisa?
Con esta maniobra, Oughourlian deja claro que no está dispuesto a ceder el control de Prisa al Gobierno. Con el 29,6% de las acciones, el inversor francés domina la compañía junto a Vivendi (11,8%) y Rucandio (familia Polanco). Sin embargo, Moncloa ha estado moviendo fichas para aumentar su presencia dentro del grupo, apoyando a Global Alconaba, una sociedad dirigida por Andrés Varela Entrecanales, que ya controla un 7,1% de las acciones y busca ganar peso en la toma de decisiones.
El despido de Contreras y Núñez representa una declaración de guerra contra el Ejecutivo de Sánchez, que ha intentado en varias ocasiones influir en la línea editorial de los medios del grupo. "Van a ir a por él", advierten fuentes internas, en referencia a las posibles represalias que podría tomar el Gobierno contra Oughourlian y su liderazgo en Prisa.