¿Se acabó la pesadilla del repostaje? El precio de los combustibles toca mínimos de años
Gasolina: el precio más bajo desde 2021
El litro de gasolina se sitúa en 1,44 euros, una cifra que no se registraba desde octubre de 2021. La caída es notable si se compara con los picos de más de 2 euros por litro que llegaron a alcanzarse a mediados de 2022, en plena escalada del precio del crudo tras la invasión de Ucrania. Este retroceso de precios devuelve cierta normalidad al surtidor y representa un respiro especialmente para aquellos con vehículos de gasolina, que en los últimos tiempos habían visto cómo el coste del repostaje se disparaba.
Diésel: el precio más bajo desde junio de 2025
En cuanto al diésel, su precio se sitúa actualmente en 1,39 euros por litro, el nivel más bajo desde mediados de 2025. Aunque este combustible ya había registrado descensos puntuales durante el último año, la tendencia bajista consolidada desde diciembre de 2025 apunta a una posible estabilidad a corto plazo, siempre que los mercados internacionales no experimenten nuevas tensiones.
El factor determinante: el petróleo Brent se abarata
Este abaratamiento de los carburantes no responde a decisiones políticas ni a medidas fiscales recientes, sino que está estrechamente ligado a la evolución del precio del crudo Brent, de referencia en Europa. Desde julio de 2025 hasta enero de 2026, el barril ha pasado de 71,04 a 62,04 dólares, una caída progresiva que, aunque con cierto retraso, ha terminado trasladándose a los precios en los surtidores.
Este precio actual del Brent es el más bajo desde 2021, antes del fuerte repunte de 2022 que lo llevó a máximos de 122 dólares por barril. Esa subida histórica fue uno de los factores clave en la escalada de precios que vivieron la gasolina y el diésel, y que obligó incluso al Gobierno español a implementar bonificaciones temporales de 20 céntimos por litro para aliviar el coste a los consumidores.
Repercusiones directas para los ciudadanos
Este nuevo contexto permite que llenar el depósito sea ahora entre 10 y 20 euros más barato que hace apenas unos meses, dependiendo del tipo de vehículo y del tamaño del tanque. Esto supone un alivio notable, especialmente en zonas rurales o en familias con más de un coche, donde el impacto del precio del combustible es aún más significativo.
A pesar de la buena noticia, los expertos advierten de la volatilidad del mercado energético, y no se descarta que, en función de las tensiones geopolíticas o de la evolución de la demanda, los precios puedan volver a subir. Por ahora, eso sí, los conductores pueden disfrutar de un respiro tras años de subidas.
Una tregua bienvenida, aunque posiblemente temporal
La caída en los precios de la gasolina y el diésel representa una de las pocas noticias económicas positivas para los consumidores en el arranque de 2026, en un contexto marcado por la inflación persistente, el encarecimiento de la vivienda y nuevas cargas fiscales. Mientras dure esta tregua, llenar el depósito será menos doloroso para los conductores españoles.