‘Mujeres que cuentan’ cierra su edición con una obra testimonial
La edición concluye con una propuesta escénica que expone el sufrimiento silencioso de una víctima de violencia de género, mostrando el impacto del miedo, la ansiedad y la dependencia emocional
La última jornada de Mujeres que cuentan llega marcada por una propuesta que interpela de forma directa al espectador. “Abre las cortinas”, de la compañía Ábrego, irrumpe como un ejercicio de teatro de verdad, un relato íntimo que expone sin maquillaje la vivencia de una mujer atrapada en el Síndrome de la mujer maltratada, ese estado psicológico devastador nacido del abuso continuado, el control, la intimidación y la agresión emocional.
Sobre el escenario, Dora Gálvez encarna a una superviviente obligada a convivir con un mapa emocional fracturado: limitación afectiva, insomnio, hipervigilancia, ansiedad, pánico, dificultad de concentración, irritabilidad y un miedo constante que se agarra al cuerpo como una segunda piel. La obra se despliega como un viaje hacia el interior de una mujer que ha aprendido a sobrevivir en un entorno hostil, moldeada por una violencia que altera su manera de sentir, de percibir y de relacionarse.
La pieza profundiza en los colapsos emocionales que definen ese tránsito forzoso: las pesadillas recurrentes, la dependencia emocional, el autocastigo, la desesperanza y una fatiga profunda, casi mineral, que acompaña a la protagonista en cada gesto cotidiano. Todo ello se presenta en una atmósfera escénica que reproduce con crudeza la soledad de una habitación donde solo conviven ella y sus pensamientos más íntimos, un espacio donde se libran batallas silenciosas pero devastadoras.
Para ampliar la dimensión simbólica del relato, Ábrego introduce teatro de objetos y una marioneta híbrida, elementos poéticos que permiten transformar la vivencia emocional en un lenguaje visual capaz de conmover tanto al público joven como al adulto. Esta combinación dota a la obra de un carácter sensorial y reflexivo, proyectando emociones que trascienden el texto y se encarnan en imágenes de poderosa resonancia.
Con esta propuesta, el ciclo Mujeres que cuentan culmina una edición consagrada a la memoria, la resistencia y la creación femenina, impulsando obras que denuncian violencias estructurales y reivindican el papel del arte como herramienta social. La clausura con “Abre las cortinas” actúa como un recordatorio necesario: la cultura tiene la capacidad de dar voz a lo silenciado, acompañar a las víctimas y sostener espacios donde el testimonio se convierte en una forma de reparación y de lucha colectiva contra la violencia de género.