Ontaneda nos conquista a bocados: visita a El Molino de Mejorís
El Molino de Mejorís se ha convertido en una de esas paradas obligatorias para quienes buscan disfrutar de la cocina tradicional cántabra en pleno corazón de los Valles Pasiegos. Probamos su contundente menú casero y descubrimos además algunos de los planes más recomendables para hacer por la zona.
Si hay algo que nos pierde en Cantabria es una buena comida de pueblo. Esta vez pusimos rumbo a Ontaneda para descubrir El Molino de Mejorís, un restaurante con muchísimo encanto que ya os adelantamos que merece la pena visitar.
Nada más entrar, el lugar sorprende por su decoración y su ambiente acogedor, manteniendo ese aire tradicional cántabro que invita a quedarse. De esos sitios en los que sabes que vas a comer bien incluso antes de sentarte a la mesa.
Para comenzar, pudimos probar bebidas tradicionales como moscatel y vino de pasas, de los auténticos, de toda la vida. Un detalle que nos encantó y que aporta todavía más personalidad a la experiencia.
En la mesa arrancamos con un contundente cocido montañés que llegó humeando y con una pinta espectacular. Un plato sabroso, casero y perfectamente elaborado, de esos que saben a tradición.
Como segundos, Andréita optó por unas albóndigas caseras, mientras que yo me decidí por un enorme escalope que, para ser de menú, sorprendía tanto por tamaño como por calidad. Especial mención merece la salsa de queso que lo acompañaba, cremosa y con muchísimo sabor.
Para terminar, llegaron los postres. Yo escogí una tarta casera que estaba realmente buena y Andréita se pidió una tarta de queso que puso el broche perfecto a la comida.
En total, disfrutamos de una comida muy completa por unos 25 euros por persona, una relación calidad-precio difícil de encontrar hoy en día.
Además, el entorno acompaña perfectamente la experiencia. El restaurante cuenta con una zona exterior muy agradable, rodeada de naturaleza y con un ambiente tranquilo ideal para pasear después de comer.
TRAS LA COMIDA, PASEO
Además, el entorno acompaña perfectamente la experiencia. El restaurante cuenta con una zona exterior muy agradable, rodeada de naturaleza y con un ambiente tranquilo ideal para pasear después de comer.
Y es que Ontaneda y los Valles Pasiegos ofrecen mucho más que buena gastronomía. Los visitantes pueden aprovechar la jornada para recorrer la popular Vía Verde del Pas, visitar el cercano balneario de Alceda, descubrir los tradicionales sobaos y quesadas de la zona o perderse entre algunos de los paisajes más bonitos del interior de Cantabria. También es una ubicación perfecta para realizar rutas por los pueblos pasiegos y disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza que caracterizan esta comarca.
Un rincón muy recomendable para quienes buscan disfrutar de la gastronomía tradicional cántabra en un entorno con encanto.
Un rincón muy recomendable para quienes buscan disfrutar de la gastronomía tradicional cántabra en un entorno con encanto.