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Casas en Cantabria por menos de 50.000€: el sueño de una vivienda todavía es posible

Mientras los precios de la vivienda se disparan en la costa y las ciudades, un pequeño rincón de Cantabria guarda un secreto inmobiliario a voces
Vista de una cabaña rural en San Roque de Riomiera. / EP
Vista de una cabaña rural en San Roque de Riomiera. / EP

Comprar casa en Cantabria por menos de 50.000 euros puede parecer una fantasía en el actual contexto inmobiliario, donde los precios siguen en ascenso constante. Sin embargo, en un rincón escondido de la región, el sueño de una vivienda rural con terreno propio aún es posible. Se trata de Merilla, un pequeño barrio del municipio de San Roque de Riomiera, enclavado en el corazón de los Valles Pasiegos, donde sobreviven viviendas tradicionales que combinan autenticidad, entorno natural y precio asequible.

Un oasis inmobiliario en un mercado tensionado

Mientras que el precio medio del metro cuadrado en Cantabria ha alcanzado los 2.047 euros, con un incremento del 18,5 % respecto al año anterior —según datos del portal Idealista—, en San Roque de Riomiera la realidad es muy diferente. Frente a los más de 2.900 €/m² de Santander o los 2.800 €/m² de localidades costeras como Noja o Suances, este municipio ganadero de montaña ofrece opciones únicas para quienes buscan un estilo de vida alternativo.

Uno de los ejemplos más llamativos es la venta de una cabaña pasiega de piedra en el Barrio Merilla, ofertada por 48.000 euros. La finca incluye más de 700 m² de terreno, parte de ellos clasificados como prado o pastizal, y una construcción del año 1921 con tres plantas, tres habitaciones y tres baños, lista para rehabilitar. Aunque registrada como almacén con uso industrial, es susceptible de cambio de uso residencial o turístico, según la normativa vigente.

Cabañas pasiegas: arquitectura tradicional con vistas al futuro

Las cabañas pasiegas forman parte de uno de los legados arquitectónicos más singulares de Cantabria. Construidas en piedra, madera y teja a dos aguas, estas edificaciones, dispersas entre praderas, representan un modelo de autosuficiencia rural que ha perdurado durante siglos. En la actualidad, muchas de ellas se presentan como oportunidades de rehabilitación para viviendas rurales, casas vacacionales o incluso proyectos de turismo sostenible.

La cabaña ofertada en Merilla cuenta con suministros de agua, luz y gas ya instalados, así como servicio de recogida de basuras. Esto reduce considerablemente la inversión necesaria para convertirla en una residencia habitable, algo cada vez más buscado por quienes desean huir de las grandes ciudades, teletrabajar desde el campo o emprender en el sector rural.

Vida tranquila en los Valles Pasiegos

Ubicado al pie del Portillo de Lunada, en plena Reserva de la Biosfera, San Roque de Riomiera es uno de los enclaves menos masificados de Cantabria. Su paisaje montañoso, atravesado por ríos y salpicado de cabañas tradicionales, lo convierte en una de las zonas más representativas del modo de vida pasiego.

Además del entorno natural privilegiado, la zona conserva un notable patrimonio histórico y etnográfico. Destacan monumentos como la iglesia parroquial de La Pedrosa, de origen siglo XVII, cuyo retablo fue trasladado desde Burgos en el siglo XVIII, o la ermita de Los Desamparados, en el barrio de Morilla, una joya de la arquitectura popular montañesa.

Gastronomía y cultura rural

La cocina de los Valles Pasiegos es otro de los atractivos que complementan esta oportunidad inmobiliaria. Famosa por su carne de vacuno y cordero, quesadas pasiegas y productos lácteos artesanos, la zona ofrece una experiencia culinaria que enamora a visitantes y nuevos residentes por igual. Además, en los últimos años han aparecido iniciativas de agroturismo y gastronomía sostenible que revalorizan el territorio y su producto local.

¿Inversión, refugio o nuevo comienzo?

Con precios aún muy por debajo de la media regional, los Valles Pasiegos —y especialmente Merilla— se consolidan como uno de los últimos reductos de vivienda rural asequible en Cantabria. Una zona ideal para quienes buscan una segunda residencia, un proyecto de vida alternativo o simplemente una inversión con potencial de revalorización.

En un momento en que las zonas costeras y urbanas se han vuelto inaccesibles para muchos compradores, los pequeños pueblos del interior recuperan protagonismo. Y con él, las cabañas pasiegas vuelven a latir, listas para una segunda vida.

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