historia de cantabria

¿Quién fue Leonor de la Vega? Lo conocías… pero no lo sabías

Torrelavega no se llama así por casualidad. El origen de su nombre está ligado a una mujer poderosa, olvidada por muchos libros de texto pero clave en la historia de Cantabria: Leonor de la Vega .

Miniatura: Coronación de la Virgen. Circa 1468. Manuscrito iluminado sobre pergamino atribuido al artista flamenco Willem Vrelant. Encargado en Flandes y enviado a España como regalo diplomático, el códice acabó en manos de Leonor de la Vega, hermana del poeta Garcilaso de la Vega, de quien tomó su nombre. Conservado actualmente en la Biblioteca Nacional de España (Vitr.24-2), este libro es una joya del arte gótico y fue seleccionado en 2016 como una de las 15 obras más importantes de España para el proyecto Europeana 280.
Libro de horas de Leonor de la Vega. Miniatura: Coronación de la Virgen. Circa 1468. Manuscrito iluminado sobre pergamino atribuido al artista flamenco Willem Vrelant. Donado a la familia de Leonor y bautizado con su nombre, esta joya del arte gótico se conserva en la Biblioteca Nacional de España (Vitr.24-2).

Torrelavega. Nombre serio, sonoro, con aires de estación de tren y acento del norte. Lo que pocos saben es que ese nombre viene de una mujer. No de un rey, ni de un noble con armadura, sino de una señora con poder real: Leonor Lasso de la Vega .
Y no, no es ficción. Es historia con nombre, fecha y sangre azul. Y, sí, también con torre.

Una heredera en un mundo de hombres.

Leonor nació en Cantabria hacia 1365, cuando la nobleza castellana era cosa de linajes, espadas y alianzas matrimoniales. Era hija única de Garci Lasso Ruiz de la Vega y Mencía de Cisneros . Traducido : nació para heredarlo todo . Su bisabuelo , Garcilaso I de la Vega , habíaEn resumen : node Garci Lasso Ruiz de la Vega y Mencía de Cisneros. Traducido: nació para heredarlo todo. Su bisabuelo, Garcilaso I de la Vega, había sido nada menos que adelantado mayor de Castilla al servicio de Alfonso XI.
En resumen: no venía de una familia cualquiera. Venía de una familia que mandaba.

Pero Leonor no se conformó con llevar un apellido importante. Lo engrandeció. Y lo dejó bien grabado en la geografía.

La torre y el nombre

¿Y la famosa torre? Todo indica que fue una estructura defensiva construida en sus dominios.el ​, probablemente para controlar los caminos que unían la costa con Castilla. Esa torre se alzó en el valle del Besaya y se convirtió en referencia para los viajeros. “¿Dónde estás?” “En la torre de la Vega”. Con el tiempo, bastó con decirlo todo junto: TorrelavegaEl monumento físico​.
El monumento físico ha desaparecido, pero el topónimo sobrevivió, y con él, el eco de su fundadora.

Viuda, con tierras… y con estrategia

Leonor se casó primero con Juan Téllez de Castilla , nieto bastardo del rey Alfonso XI. Tuvieron hijos, pero la suerte no acompañó: Juan murió en la batalla de Aljubarrota en 1385, cuando Portugal y Castilla se jugaban el mapa. Leonor, viuda joven, no se detuvo.
En 1387 se casó con Diego Hurtado de Mendoza , Almirante Mayor de Castilla. Con este segundo matrimonio selló una de las uniones más influyentes del reino. Como dote aportó joyas territoriales: la villa de Carrión de los Condes y el señorío de las Asturias de Santillana .

Spoiler: ese señorío será clave después.

Madre de poetas, abuela de marqueses

Leonor no solo firmó alianzas. Crió en una auténtica dinastía. Entre sus hijos se encuentra nada menos que Íñigo López de Mendoza , el célebre marqués de Santillana , poeta, guerrero, político y cabeza de la Casa del Infantado.

Y aquí viene lo bueno: tras la muerte de Leonor en 1432, sus posesiones —Torrelavega incluida— pasaron a Íñigo. En 1444, el rey Juan II le otorgó oficialmente el título de marqués de Santillana , con lo que Santillana del Mar se convirtió en el centro del nuevo poder. ¿Y qué fue de Torrelavega? Nada menos que la capital administrativa del mayorazgo .
Piedra sobre piedra, decisión tras decisión, la ciudad que hoy conocemos fue tomando forma gracias a esta mujer.

El códice que cuenta otra historia.

Leonor también está vinculada a una joya del patrimonio bibliográfico: el Libro de horas de Leonor de la Vega , una obra de arte en miniatura realizada en Flandes por el maestro Willem Vrelant hacia 1468. Es un manuscrito iluminado lleno de detalles góticos, orlas, ángeles, criaturas fantásticas y letras doradas.
El libro fue un regalo diplomático, pasó por varias manos nobles y acabó siendo legado a Leonor, hermana del poeta Garcilaso de la Vega , quien le dio su nombre.

Hoy se conserva en la Biblioteca Nacional de EspañaPorque claro los Vega no solo tenían​​, y en 2016 fue seleccionada como una de las 15 obras más valiosas del país por el proyecto Europeo.
Porque, claro, los Vega no solo tenían tierras. También sabían leer, rezar… y dejar huella.

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