¿Tormentas en julio? El sábado llega con una sorpresa en Cantabria
Cantabria afronta este sábado 5 de julio con una situación meteorológica en general estable, aunque no completamente exenta de matices. No se esperan fenómenos adversos importantes, según la predicción oficial, pero existe la posibilidad de que se produzcan chubascos débiles en el interior sur, con algo más de actividad convectiva hacia el mediodía.
La jornada comenzará con intervalos nubosos en la mayor parte del territorio, especialmente en zonas del interior montañoso. A medida que avance el día, podría desarrollarse nubosidad de evolución, sobre todo en áreas del sur como Campoo y Liébana. Esta nubosidad no será muy activa, pero podría llegar a dejar precipitaciones débiles e incluso algún chubasco aislado con carácter tormentoso.
En todo caso, la probabilidad de que estos episodios sean significativos es baja. No obstante, se recomienda cierta precaución a quienes realicen actividades al aire libre en zonas de montaña durante las horas centrales del día, especialmente en el sur de la comunidad.
Temperaturas suaves y con ligeros cambios
Las temperaturas mínimas experimentarán un ligero ascenso, con valores que se moverán entre los 13 °C de Reinosa y los 19 °C en Santander y Castro-Urdiales. Por su parte, las máximas descenderán ligeramente en buena parte del interior, con 28 °C en Potes, 27 °C en Torrelavega y 25-26 °C en el litoral. Aunque los cambios no serán drásticos, se notará una leve suavización del ambiente respecto a jornadas anteriores.
Viento del oeste, con brisa moderada en la costa
El viento será flojo de componente oeste, aunque en la costa se esperan intervalos moderados durante las horas centrales del día, lo que contribuirá a un ambiente algo más fresco y agradable en municipios costeros como San Vicente de la Barquera o Santander.
En conjunto, se espera un sábado típicamente veraniego en Cantabria, sin extremos ni fenómenos relevantes, pero con cierta inestabilidad localizada en el interior. Ideal para disfrutar del aire libre, siempre con una mirada al cielo en zonas del sur, por si se escapa alguna tormenta puntual.