Sucesos

La Guardia Civil desmantela una red de extorsión digital que afectó a más de 250 víctimas en España

La operación 'ACRODABAE' ha destapado más de 250 víctimas y ha implicado a cuatro detenidos, entre ellos tres presuntos autores y un colaborador necesario
La Guardia Civil con uno de los detenidos. / X
La Guardia Civil con uno de los detenidos. / X

La Guardia Civil ha desmantelado una red de ciberdelincuentes que se dedicaba a estafar a personas a través de páginas de contactos, en lo que se conoce como la operación 'ACRODABAE'. La investigación, que comenzó en 2023, ha destapado un entramado criminal que ha afectado a más de 250 víctimas en toda España, con un total de más de 18.000 euros estafados.

Los delincuentes utilizaban imágenes robadas de mujeres que obtenían de diversas redes sociales y las publicaban en anuncios de páginas de citas. Tras ello, contactaban con las personas que accedían a esos anuncios, extorsionándolas con amenazas graves y solicitándoles grandes sumas de dinero para evitar que se revelara su identidad o que fueran acusados de delitos falsos.

Las amenazas eran de gran violencia. Los estafadores se hacían pasar por proxenetas peligrosos, asegurando que enviarían sicarios a la casa de las víctimas para "resolver el problema". En sus mensajes, empleaban expresiones como "dabay" o "acrodabae", con el fin de simular que provenían de países del Este de Europa, y aseguraban tener información sobre la ubicación de las víctimas, lo que intensificaba el miedo y la coacción.

El Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE) de la Guardia Civil de Cantabria comenzó a investigar el caso tras la denuncia de un hombre que había pagado más de 5.000 euros a los estafadores, pero seguía recibiendo nuevas exigencias económicas. Tras identificar similitudes con otros casos ocurridos en diferentes localidades del país, los agentes sospecharon que los ataques provenían de un mismo grupo criminal.

A través de un minucioso análisis tecnológico, los investigadores localizaron la vivienda en Picanya (Valencia) desde donde se realizaban los chantajes. En este domicilio, los delincuentes adquirían tarjetas de telefonía móvil a nombre de terceros, muchas de ellas ficticias, para dificultar su localización. También utilizaban números de cuenta de otras personas, que permitían que las transferencias fueran más difíciles de rastrear.

En la reciente fase de explotación de la operación, la Guardia Civil detuvo a tres de los presuntos responsables: un hombre de 26 años, otro de 27 y uno de 36, todos acusados de ciberestafa. Además, un cuarto implicado de 34 años fue arrestado por su colaboración necesaria en el proceso, ya que era el encargado de facilitar las tarjetas telefónicas a los otros miembros de la red.

Durante los registros en la vivienda y el locutorio en Picanya, se intervinieron diez dispositivos móviles, que contenían cientos de imágenes de mujeres jóvenes obtenidas de redes sociales para utilizarlas en los anuncios fraudulentos. Además, los investigadores descubrieron que se habían utilizado 106 tarjetas telefónicas distintas en un periodo de dos meses, complicando aún más el proceso de rastreo.

Uno de los descubrimientos más significativos fue el hallazgo de una cuenta bancaria a nombre de un tercero, con más de 23.000 euros de saldo, lo que sugiere que la cantidad de dinero estafado podría ser aún mayor de lo que se ha logrado esclarecer hasta el momento.

La operación, dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de San Vicente de la Barquera, ha sido desarrollada por la Guardia Civil de Cantabria, con el apoyo de la Guardia Civil de Valencia.

Un sistema de estafa que sigue creciendo

Aunque en principio se habían esclarecido los casos denunciados en localidades de Cantabria, Murcia, Cádiz, Jaén, Granada, Asturias y A Coruña, la investigación continúa, ya que se estima que la mayoría de las víctimas aún no han denunciado el chantaje del que han sido objeto. Los estafadores, con su sofisticada técnica de manipulación, han logrado engañar a muchas personas, llevándolas a pagar grandes sumas de dinero por miedo a las falsas amenazas.

La Guardia Civil ha instado a las víctimas de este tipo de estafas a denunciar cualquier intento de chantaje a través de las páginas de contactos o redes sociales, y ha advertido de que este tipo de cibercrímenes siguen siendo una amenaza en internet. La operación 'ACRODABAE' demuestra el trabajo incansable de las autoridades para identificar y detener a los responsables de estos delitos.

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