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La geolocalización coloca al acusado en la casa de la víctima en la noche del doble crimen de Liaño

Los agentes han llegado a esa conclusión a partir de la información aportada por operadoras de telefonía y después de desplazarse además a esa localidad para recorrer y comprobar sobre el terreno la orografía, edificaciones, posición de las antenas o su cobertura, realizando diferentes mediciones 'in situ'

El acusado durante el juicio por matar a su pareja y bebé en Liaños de Villaescusa. / Juanma Serrano
El acusado durante el juicio por matar a su pareja y bebé en Liaños de Villaescusa. / Juanma Serrano

En un giro crucial en el juicio por el doble crimen de Liaño de Villaescusa, los expertos en comunicaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han presentado un informe que coloca al acusado, José R., en la casa de la víctima la tarde y madrugada en que presuntamente ocurrieron los asesinatos. Según el análisis de los datos de geolocalización y las conexiones de los teléfonos móviles, la actividad registrada en los terminales de ambos, el del acusado y el de su pareja, concluye sin lugar a dudas que ambos dispositivos estuvieron en la vivienda donde ocurrieron los hechos durante las horas críticas de esa fatídica noche.

El rastreo de los móviles: claves para esclarecer los hechos

Los agentes de la UCO han explicado que, a partir de los datos proporcionados por las operadoras de telefonía, se ha logrado ubicar al procesado y a la víctima en la casa de Liaño entre las 17:00 y las 17:30 horas del 16 de diciembre de 2021, franja en la que ambos terminales se conectaron a antenas que daban cobertura a la zona de Astillero y al domicilio familiar. Sin embargo, la evidencia más contundente se refiere a las 18:32 horas, cuando, según los peritos, no hay duda de que los dos teléfonos estaban juntos y conectados a la misma antena en la casa de la víctima.

Este análisis ha sido respaldado por el trabajo de campo de los investigadores, quienes viajaron a la zona de Liaño en marzo de 2022 para realizar un rastreo de cobertura en el terreno. Utilizando un equipo de alta tecnología, los expertos comprobaron in situ cómo las antenas cubren la zona y, con 16 teléfonos configurados con diferentes tecnologías (de 2G a 5G), corroboraron la ubicación de los móviles en tiempo real. La certeza del análisis contrastó con los informes proporcionados por el perito de la defensa, que ha sido calificado por los agentes de la UCO como "genérico" e "incompleto".

Las discrepancias en la versión del acusado y la evidencia móvil

Un punto clave del caso es la versión del acusado, quien ha declarado que pasó la noche del 16 al 17 de diciembre a la intemperie, en un merendero cercano, observando fotos y vídeos en su móvil. Sin embargo, la geolocalización de su teléfono y las grabaciones de las cámaras de seguridad de un supermercado por el que pasó en la mañana del 17 de diciembre contradicen esa declaración. Los expertos han señalado que si realmente hubiese estado en el merendero durante la madrugada, deberían haberse activado antenas distintas al moverse por la zona, algo que no ocurrió.

Por otro lado, la actividad registrada entre la 1:04 y la 1:43 horas, así como las 4:21 y las 4:45 horas de la madrugada, muestra que los teléfonos de José R. y su pareja estuvieron activos y conectados a la misma antena, lo que refuerza la hipótesis de que el acusado estuvo en la casa durante esas horas. Esto pone en entredicho la versión de José R., quien había afirmado que no estaba en la vivienda tras los hechos.

Restos biológicos y otras pruebas forenses

En el transcurso del juicio, también se ha presentado una prueba clave que ha sido analizada por el servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Se ha hallado en la manta de la bebé restos biológicos de José R., algo que resulta altamente significativo, dado que, según el testimonio de familiares, el acusado nunca se ocupaba del cuidado de la niña. Este hallazgo pone de manifiesto un vínculo directo entre el acusado y el lugar de los hechos, además de reforzar la teoría de que estuvo presente en la escena del crimen.

Además, la experta en heridas que ha analizado las puñaladas infligidas a la madre y a la bebé ha corroborado que el arma utilizada en los asesinatos probablemente fue un cuchillo monocortante con una hoja de aproximadamente un centímetro de ancho, lo que también refuerza las sospechas de que José R. está vinculado a la violencia ejercida sobre las víctimas.

El juicio continúa

Con estas pruebas, la acusación sostiene que hay suficientes elementos para que el jurado considere a José R. responsable del doble crimen de Liaño. El juicio, que se celebra en la Audiencia Provincial de Cantabria, continuará el próximo lunes 17 de febrero con el interrogatorio del acusado, quien, hasta el momento, ha mantenido su inocencia y ha negado cualquier implicación en los asesinatos.

El veredicto del jurado se dará al final de la semana, después de que se presenten las pruebas periciales y documentales restantes, así como las conclusiones finales de las partes, incluyendo la Fiscalía, las acusaciones particulares ejercidas por los familiares de las víctimas y la defensa.

Conclusión provisional

El caso del doble crimen de Liaño sigue dejando sorprendentes revelaciones. Con pruebas de geolocalización, restos biológicos y la coherencia en los testimonios forenses, se está construyendo una imagen muy clara de lo que ocurrió en la noche del 16 de diciembre de 2021. Sin embargo, será el jurado quien, tras escuchar todos los testimonios y examinar las evidencias, determine la responsabilidad de José R. en los crímenes de su pareja y su hija.

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