Fallece una mujer tras ser golpeada por una roca en Los Pozos de Noja
Una mujer de 60 años y vecina de Gama ha fallecido finalmente tras ser evacuada en estado muy grave este sábado desde la zona montañosa de Los Pozos de Noja, en el municipio cántabro de Miera, después de sufrir un fuerte impacto en la cabeza por una roca de gran tamaño que se desprendió de forma accidental. El golpe le hizo perder el equilibrio y precipitarse unos 200 metros por una pendiente hacia una zona inestable de difícil acceso.
El trágico suceso ocurrió mientras la víctima realizaba una ruta de senderismo acompañada por otra persona. Según ha informado el Servicio de Emergencias 112 de Cantabria, la piedra se habría soltado cuando otro senderista, ajeno al grupo, se apoyó sobre ella, provocando su caída por una canal. La roca impactó violentamente en la mujer, desencadenando su posterior caída.
Activación de rescate aéreo
El aviso se recibió poco antes de las 15:00 horas y se activó de inmediato el helicóptero de rescate medicalizado del Gobierno de Cantabria. A bordo de la aeronave se desplazaron un médico y un rescatador, que accedieron por vía aérea al punto donde se encontraba la víctima. Tras ser estabilizada, fue trasladada de urgencia al aeropuerto Seve Ballesteros y desde allí en una ambulancia de Soporte Vital Avanzado del 061 al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde no pudo superar la gravedad de las lesiones y falleció horas después.
El acompañante de la mujer resultó ileso, aunque fue también evacuado por el helicóptero debido a la dificultad del terreno. El rescatador permaneció junto a él hasta el regreso de la aeronave.
Terreno de riesgo y llamado a la precaución
La zona de Los Pozos de Noja, conocida por su belleza natural, cuenta con terrenos escarpados, pedregales y canales estrechas, lo que convierte cualquier accidente en una intervención especialmente compleja para los equipos de emergencia.
Desde el Gobierno de Cantabria y el 112 se insiste en la necesidad de extremar la precaución en rutas de montaña, evitando acciones que puedan desestabilizar el terreno, como apoyarse en rocas sueltas o fuera de los caminos señalizados. La comunidad montañera cántabra ha recibido con tristeza la noticia del fallecimiento, recordando el valor de la prudencia en cada salida al medio natural.