El rey Juan Carlos, Jaime Ostos y dos vedettes: "La cama se quedó pequeña para los cuatro"
En su próxima biografía sobre su difunto esposo, María Ángeles Grajal, viuda de Jaime Ostos, revelará nuevos detalles sobre la relación entre el torero y el rey emérito. Su libro, titulado Jaime Ostos sin filtros, se publicará el 17 de marzo, pero ya se han filtrado extractos que incluyen un capítulo particularmente revelador sobre una noche de pasión entre Juan Carlos de Borbón, el torero Jaime Ostos y dos vedettes de la época.
El periodista Juan Luis Galiacho ha dado a conocer más detalles de este episodio en el programa Fiesta, y se destaca que ocurrió cuando Juan Carlos de Borbón apenas tenía 20 años, en su etapa como cadete en la Academia Militar de Zaragoza. Según las memorias de Ostos, este encuentro tuvo lugar tras una corrida de toros en Zaragoza, cuando el joven príncipe Juan Carlos se encontraba en la ciudad realizando su formación militar. Ostos relata que el príncipe, después de saludarlo en el hall del Gran Hotel de Zaragoza, lo invitó a cenar en su habitación, donde también se encontraban dos vedettes. En el relato se describe cómo la noche continuó con una velada en la que la "cama se quedó pequeña" para los cuatro.
El torero cuenta que Juan Carlos, en ese momento joven y soltero, estaba cansado de la disciplina militar y la falta de compañía femenina. Según sus palabras, el príncipe le habría dicho: "Vosotros los toreros, siempre tenéis a mano a las mujeres más guapas, pero yo llevo en la Academia Militar más de tres meses sin comerme una rosca". Tras esta invitación, la noche continuó en un ambiente de confianza y cercanía, y las memorias relatan que los cuatro pasaron juntos un rato muy intenso.
Este relato se sitúa en un contexto histórico donde Juan Carlos estaba completando su formación en la Academia Militar de Zaragoza entre 1955 y 1957, período durante el cual también juró bandera. Galiacho también hace referencia a la relación del rey con otras artistas como la cantante Sara Montiel, con quien, según fuentes, Juan Carlos intentó encontrarse en Zaragoza, pero sus compromisos militares se lo impidieron. A pesar de este contratiempo, el rey emérito envió un ramo de flores a Montiel al día siguiente como disculpa por no haber podido cumplir su cita.
Este tipo de episodios y relaciones personales de Juan Carlos I durante su juventud siguen siendo parte de la memoria pública, especialmente en lo que respecta a su relación con la cultura del espectáculo y la vida social de la época.