Biografía

La historia personal de Raphael: adicciones, una relación sólida y su vínculo con la familia Bono

Raphael, a sus 81 años, superó una dura batalla contra el alcohol, una cirrosis hepática y vivió una sólida relación con Natalia Figueroa. Su familia mantiene vínculos estrechos con José Bono.
El cantante Raphael. / EP
El cantante Raphael. / EP

A sus 81 años, Raphael, nombre artístico de Miguel Rafael Martos Sánchez, sigue siendo una figura indiscutible en la música española. Nacido en Linares (Jaén) en 1943, el artista ha vivido una carrera de más de seis décadas que lo ha llevado a consolidarse como una de las grandes voces internacionales de nuestro país. Sin embargo, su vida personal, en ocasiones eclipsada por su éxito en los escenarios, ha estado marcada por momentos difíciles, historias de amor y relaciones que han trascendido generaciones.

El ascenso y la lucha contra el alcohol

Raphael saltó a la fama en los años 60 gracias a su participación en el Festival de Benidorm y su representación de España en Eurovisión en 1966 y 1967, aunque no resultó ganador. A pesar de su éxito profesional, el cantante enfrentó una dura batalla con el alcohol. En declaraciones posteriores, reconoció que su adicción comenzó de forma casi accidental: intentaba conciliar el sueño durante sus largos vuelos internacionales, consumiendo pequeñas botellas de alcohol en los aviones.

El problema se agravó con los años, al punto de depender de los minibares de las habitaciones de hotel para poder dormir. "Nunca me gustó beber", confesó Raphael en entrevistas, pero reconoció que la adicción se instaló en su vida de forma silenciosa. Durante años, ocultó la situación a su esposa, Natalia Figueroa, extendiendo sus estancias en Barcelona para evitar ser descubierto.

Este hábito dañó gravemente su salud. En la década de los 80, fue diagnosticado con hepatitis B y, posteriormente, con cirrosis hepática, consecuencia directa de su consumo de alcohol. La situación culminó en un trasplante de hígado en 2003, una intervención urgente que el cantante inicialmente rechazaba, pero a la que accedió por recomendación médica. El procedimiento fue realizado por el cirujano Enrique Moreno, quien confirmó la gravedad de la enfermedad en entrevistas posteriores.

Un matrimonio consolidado: Raphael y Natalia Figueroa

En los momentos más difíciles de su vida, Raphael contó con el apoyo incondicional de su esposa, Natalia Figueroa, con quien contrajo matrimonio en 1972. La pareja celebró una boda secreta en la iglesia de San Zacarías en Venecia, evitando así la atención mediática. Su relación, que ya supera los 50 años, es considerada una de las más estables del ámbito musical español.

Figueroa, descendiente de una familia aristocrática, trabajaba como periodista en Televisión Española cuando conoció al cantante. Provenían de mundos opuestos: ella era hija del marqués de Santo Floro y nieta del conde de Romanones, mientras que Raphael procedía de un entorno humilde. A pesar de las diferencias, su relación prosperó y tuvieron tres hijos: Jacobo, Alejandra y Manuel Martos, además de ocho nietos.

La pareja también vivió episodios difíciles, como el secuestro de Natalia en 1979, cuando dos hombres armados irrumpieron en su domicilio mientras Raphael estaba de gira en Latinoamérica. Los asaltantes, tras horas de tensión, escaparon con objetos de valor.

La conexión familiar con José Bono

La relación entre Raphael y el exministro José Bono surgió a raíz del matrimonio entre Manuel Martos, hijo del cantante, y Amelia Bono, hija del político, en 2008. Las dos familias, que mantenían una estrecha amistad desde hace décadas, unieron sus lazos en una ceremonia con casi 700 invitados. A pesar de que Manuel y Amelia anunciaron su separación en 2024, ambas familias siguen manteniendo una relación cercana.

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