La cocina que arrasa en Bilbao y que Cantabria aún está esperando
Desde desayunos con frappé hasta cenas con brochetas de Suvlaki o musaká casera, Kalí Órexi es la apuesta perfecta en Bilbao para quienes buscan sabores distintos, honestos y llenos de alma
Kalí Órexi, que en griego significa "¡Buen provecho!", no es solo un restaurante: es una invitación a viajar con los sentidos directamente al corazón del Egeo. Este gastrobar familiar, gestionado por Christina y Christos, se ha convertido en una joya culinaria en el centro de Bilbao desde que abrió sus puertas en mayo de 2019, muy cerca de la Alhóndiga Zentroa y la Plaza Moyúa.
Lo que comenzó como una apuesta valiente por la cocina casera y auténtica, hoy es uno de los locales con más alma de la ciudad. “Queríamos que quien entrase por la puerta sintiera que estaba comiendo en una casa griega”, dicen sus fundadores. Y vaya si lo han conseguido.
La carta es un auténtico homenaje a la gastronomía griega. Desde primeras horas de la mañana, Kalí Órexi ofrece desayunos que incluyen café griego tradicional, frappé o el refrescante freddo capuchino, combinados con bizcochos caseros o zumos naturales como el de naranja o el antioxidante con menta, limón y jengibre.
Al mediodía o en la cena, el festín empieza con las empanadas saladas: espinacas con feta, pollo con bechamel y curry o su versión vegana con verduras. También puedes pedirlas en bandeja grande por encargo, perfectas para reuniones.
Para los amantes del picoteo, destacan los “pintxos y picoteos” como los Kolokizokeftedes (croquetas de calabacín con queso feta y hierbas), el Lucánico joriático (salchicha griega con queso y tomate), el clásico Txatziki con pan pita o los Dakos, típicos panecillos griegos coronados con tomate, feta y aceitunas.
Platos principales para compartir y disfrutar
Los clásicos griegos no faltan. El Musaká, con capas de patata, berenjena y boloñesa, o el Pastitsio vegano, que sustituye la carne por soja texturizada, son imprescindibles. También brilla el Suvlaki, una brocheta de secreto de cerdo con pan pita y patatas fritas, o el Pitógiro, rollo griego relleno de cerdo desmigado, cebolla, tomate y la inconfundible salsa de yogur con pepino.
Y para compartir en pareja (o entre amigos con buen apetito), la Pikilia kreaton, una parrillada con brochetas, salchichas, giros y guarniciones por 20€, es una de las más demandadas.
Para veganos y sin gluten: un paraíso
Kalí Órexi cuida especialmente de quienes tienen dietas veganas o sin gluten. Sus ensaladas como la de quinoa o la “Pantxarosalata” (remolacha, garbanzos y jengibre con queso vegano de almendras) son coloridas, nutritivas y sabrosas. También se adaptan bocadillos y platos principales, con opciones como el Pitógiro vegan o el Vegano con queso de garbanzos, aguacate y lechuga.
Y si buscas algo dulce, los postres caseros son una maravilla: el Baklava vegano con nueces y sirope de canela, el Bizcocho de plátano y chocolate, el Yogur griego con dulce, o la Vegan Mousse de chocolate y aguacate con pera caramelizada son solo una muestra de lo que te espera.
Más que comida: cultura, pasión y cercanía
Kalí Órexi ha conseguido ser mucho más que un gastrobar. Se ha convertido en una pequeña embajada griega en Bilbao, con bebidas importadas como cervezas Mythos, ouzo, tsipouro o licor de mastija para completar la experiencia. Además, su ambiente relajado y acogedor ha hecho que muchos clientes lo conviertan en su segunda casa.
Y por si fuera poco, también puedes pedir tu plato favorito a domicilio a través de las principales apps o encargarlos directamente al restaurante. Incluso puedes pedir que te preparen algo griego que no esté en la carta, si avisas con tiempo.

