Las terrazas ya tienen hora de cierre… y así te lo contamos
La nueva ordenanza de terrazas del Ayuntamiento de Santander reducirá el horario permitido hasta las 00:30 horas, una medida que marcará un antes y un después en la vida nocturna de la ciudad. La actual normativa, en vigor desde 2013, permitía que las terrazas permanecieran abiertas hasta el cierre de los propios locales.
El anuncio fue realizado este martes por la alcaldesa Gema Igual, acompañada por el concejal de Turismo y Dinamización Social, Francisco Arias. El texto ya está disponible en la web municipal para recibir sugerencias ciudadanas, antes de su aprobación final, prevista para primavera de 2026.
Objetivos: descanso vecinal, imagen urbana y control
Además de la restricción horaria, la propuesta incorpora:
- Limitaciones visuales en los elementos que conforman las terrazas.
- Facilitación de trámites administrativos para la solicitud de licencias.
- Régimen sancionador con multas que oscilarán entre 700 y 3.000 euros.
Durante la Semana Grande, el horario se ampliará de forma excepcional hasta las 2:30 horas. Para el resto del año, la norma busca compatibilizar el ocio con el descanso vecinal y garantizar una convivencia ordenada.
Un calendario que arranca ahora
El procedimiento contempla varias fases:
- Exposición del texto en la web municipal y recogida de sugerencias ciudadanas.
- Aprobación por la Junta de Gobierno Local, prevista para finales de 2025.
- Periodo de enmiendas de los grupos políticos (10 días).
- Aprobación en comisión y posterior votación en el Pleno.
- Publicación en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) y apertura de alegaciones (30 días).
“Presumo que las alegaciones van a ser muchas”, reconoció la alcaldesa, anticipando un debate intenso entre hosteleros, vecinos y partidos políticos.
Una ciudad que busca equilibrio
El Ayuntamiento defiende la medida como parte de su estrategia para lograr una ciudad más equilibrada. “Queremos un modelo donde la hostelería siga brillando, pero sin olvidar el derecho al descanso”, indicó Arias.
La ordenanza también incorpora criterios estéticos y de ocupación del espacio público, que serán supervisados por los servicios técnicos municipales.
Un debate abierto: entre el ruido y el empleo
Desde el sector hostelero se esperan respuestas. Aunque no se han pronunciado oficialmente, fuentes del gremio consultadas por Alerta expresan preocupación por el impacto económico que podría tener la medida en locales que dependen de la franja nocturna.
Algunos vecinos, sin embargo, celebran la decisión como un paso necesario para mejorar la calidad de vida en barrios saturados por el ruido. “No se puede dormir en verano”, asegura un residente de la calle Peña Herbosa.
El debate está servido, y el futuro de la noche santanderina —una de las más activas del norte— está en juego.
Más información sobre la evolución normativa puede encontrarse en la sección de Santander de eldiarioalerta.com.
Ni ruido, ni silencio absoluto: el difícil arte de legislar
La nueva ordenanza no contentará a todos, pero marca una dirección: Santander aspira a ser una ciudad donde el descanso y el ocio puedan convivir. Las próximas semanas serán clave para saber si esta ambición se convierte en realidad o en otra batalla política más.