ZBE SANTANDER

Cámaras, restricciones y excepciones: así funciona la ZBE de Santander

El Ayuntamiento de Santander ha puesto en marcha la Zona de Bajas Emisiones, una medida que restringe el acceso al centro a los vehículos más contaminantes
Residentes, trabajadores y servicios esenciales quedan exentos en esta primera fase de adaptación. / a.e
Residentes, trabajadores y servicios esenciales quedan exentos en esta primera fase de adaptación. / a.e

El Ayuntamiento de Santander puso en marcha ayer, 1 de enero de 2026, la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en el centro de la ciudad, con el objetivo de reducir la contaminación atmosférica y fomentar la movilidad sostenible. La medida estará en periodo de adaptación hasta el 28 de febrero, tiempo durante el cual no se impondrán sanciones a los vehículos infractores.

Esta ZBE afecta a un perímetro de 2,5 kilómetros cuadrados en la zona del Ensanche, lo que representa el 0,6% de la superficie total de la ciudad. En ella, los vehículos con etiqueta A —es decir, anteriores a 2006 en diésel y a 2001 en gasolina— no podrán acceder entre las 08:00 y las 19:00 horas, de lunes a viernes. La restricción busca disminuir las emisiones contaminantes de los automóviles más antiguos, mejorando así la calidad del aire en las zonas más transitadas.

Excepciones y control por cámaras

Quedarán exentos de esta medida los residentes, los trabajadores del área, los propietarios de garajes (con derecho a dos permisos), las personas con discapacidad, así como motos, vehículos de servicios y empresas, taxis y quienes utilicen los dos parkings públicos ubicados dentro del perímetro de la ZBE.

Zona de Bajas Emisiones de Santander. / A.E
Zona de Bajas Emisiones de Santander. / A.E

El control del cumplimiento se realizará mediante un sistema de videovigilancia, compuesto por 11 cámaras de entrada y 11 de salida, que permitirá monitorizar en tiempo real los accesos de vehículos a la zona. Aunque durante el periodo de adaptación no se emitirán multas, el concejal de Movilidad Sostenible, Agustín Navarro, advirtió que las infracciones detectadas podrán ser sancionadas a posteriori.

Campaña informativa y compromiso ambiental

Durante estos dos meses, el Consistorio desplegará una campaña de señalización y concienciación ciudadana, con el fin de informar a los vecinos sobre las nuevas normas, sus excepciones y el funcionamiento de la ZBE. Navarro señaló que este enfoque permitirá una transición «ordenada y pedagógica» hacia un modelo de movilidad más limpio.

La implantación de la ZBE forma parte de la estrategia ambiental del Ayuntamiento, en línea con las directrices europeas y siguiendo el ejemplo de otras ciudades españolas. El objetivo es promover el uso de vehículos menos contaminantes, priorizar la salud pública y avanzar en la transformación ecológica del entorno urbano.

Con esta medida, Santander se suma al grupo de ciudades que apuestan por políticas activas contra la contaminación, integrando herramientas tecnológicas, participación ciudadana y una planificación progresiva en la gestión de la movilidad urbana.

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