Nadie sale con hambre de este restaurante en Cabezón de la Sal: lo prueban y repiten
La Retama es el restaurante que combina tradición cántabra, hamburguesas de autor y postres caseros en un ambiente accesible y acogedor | Descubre por qué cada vez más gente lo convierte en su parada obligatoria.
En pleno cruce de caminos del occidente cántabro, a un paso de Cabezón de la Sal y muy cerca del Bosque de Secuoyas de Cabezón, La Retama se alza como un refugio gastronómico para quienes buscan más que una comida: buscan sabor, cercanía y autenticidad. Un restaurante-cafetería donde la cocina casera es protagonista, donde el olor a cebolla dorándose, alubias guisadas o pan recién horneado te recibe como si llegaras a casa.
Ubicado en el pueblo de Cabrojo, a orillas de la Nacional 634, La Retama funciona como una moderna “área de servicio emocional”. Aquí no solo repones fuerzas, sino que recuperas el gusto por el buen comer. Abierto todos los días, desde las 7:00 de la mañana hasta la medianoche, es un lugar tan versátil como acogedor: desayunos, comidas, meriendas, cenas, copas, raciones, take away… siempre con la misma filosofía: productos bien seleccionados, cocina casera y trato cercano.
Cuenta con una amplia terraza cubierta, accesible para personas con movilidad reducida, y espacio para mascotas, lo que lo convierte también en una opción ideal para familias y grupos.
Una carta completa, casera y con sabor auténtico
En La Retama, el comensal puede elegir entre una gran variedad de opciones. Desde su menú del día (16,50€ entre semana) hasta el menú de fin de semana (27,00€), pasando por platos combinados, hamburguesas artesanas, bocadillos, sándwiches, tapas, carnes, pescados, platos vegetarianos y opciones sin gluten. Aquí no hay prisas. Solo buenos ingredientes y ganas de cocinar.
Platos de cuchara como los de antes
Si hay un plato que define la cocina de La Retama, ese es el cocido montañés con su compango, todo un homenaje a las raíces cántabras. También son muy solicitados los callos al estilo de la abuela, con esa melosidad perfecta que solo dan las horas de cocción lenta.
La Retama también es para compartir
Si lo tuyo es el picoteo, prepárate para disfrutar. En la carta de raciones encontrarás desde clásicos cántabros como las rabas con alioli negro, las croquetas caseras de chipirón en su tinta, de cecina o de jamón, hasta opciones más innovadoras como las brochetas de langostinos crujientes con alioli de mango, las fajitas con salsa kimchee o los sabrosos nachos con chile y guacamole casero.
Una de las estrellas es su degustación de croquetas: nueve unidades con rellenos diferentes que demuestran el cariño con el que se trabaja en cocina.
Hamburguesas artesanas, pan brioche y carne de Tudanca
El apartado de hamburguesas es una auténtica joya. Todas se sirven con patatas fritas y muchas tienen opción de pan sin gluten o pan brioche.
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La Tudanca (13,00€) está elaborada con 200 g de carne de vaca cántabra 100%, queso cheddar, cebolla caramelizada al bourbon, salsa barbacoa casera, bacon crujiente, tomate, pepinillo y canónigos. Una maravilla que combina tradición y sabor con cada bocado.
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La Infierno (12,50€) añade el toque picante: pollo en tempura, piña, curry, queso de cabra y mahonesa de chile, una mezcla atrevida que sorprende.
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La Doble Cheese Bacon Burger, la Vegetal, la Especial (con jamón York, huevo y bacon)… cada una tiene su sello.
Y no olvides preguntar por las ediciones limitadas, con recetas de temporada que renuevan la carta periódicamente.
Bocadillos, sándwiches y platos combinados
En La Retama también puedes optar por opciones rápidas y completas: bocadillos (de rabas, lomo, pollo empanado, tortilla con ingrediente), sándwiches clásicos como el mixto o vegetal, y combinaciones más elaboradas como el Club o el vegano en pan de centeno con guacamole, Heura y tomate seco.
Los platos combinados son ideales para los que quieren una comida completa sin complicaciones: huevos con croquetas caseras, filete de ternera o pechuga de pollo, siempre acompañados de pimientos y patatas.
La cocina dulce: postres de verdad
Aquí no hay trampas: los postres son caseros y se nota. Puedes cerrar la comida con una deliciosa tarta de queso de Cudaña al horno, un suave mousse de limón con helado, un brownie con helado de vainilla y crema inglesa, una torrija caramelizada con crema de toffee o una delicia de limón sin gluten.
Y si tienes dudas, siempre puedes preguntar por los postres del día. Te aseguramos que te costará elegir.
Todo preparado también para llevar
¿Prefieres comer en casa, en el coche o en la playa? Todo lo que ofrece La Retama está disponible para llevar, desde sus hamburguesas hasta sus platos de cuchara o postres. También puedes encargar tu comida para fechas especiales, y tienen menús para grupos con reserva previa, ideales para celebraciones informales.
Con opciones veganas, panes sin gluten, recarga para coches eléctricos, espacio para niños, wifi gratuito y un personal amable y eficiente, La Retama demuestra que la atención al detalle marca la diferencia. Un lugar donde te sientes bien recibido desde que cruzas la puerta hasta que das el último bocado.
En definitiva, La Retama es mucho más que un restaurante de carretera. Es un punto de encuentro, un comedor con alma, un lugar que respeta el producto local, cuida los sabores de siempre y ofrece una experiencia gastronómica completa, cómoda y cercana.
Ya sea que vengas de paso o vivas cerca, aquí se come bien, se come a gusto y se come con cariño. Y eso, en tiempos de prisas y comida rápida, es un lujo.

