dimisión de mikel martija

"Es una salida honesta, me voy a mi casa a dedicarle tiempo a los mios"

Mikel Martija, director deportivo desde 2022, ha presentado su dimisión por motivos estrictamente personales, poniendo fin a una etapa marcada por el ascenso y la consolidación en LaLiga Hypermotion
Mikel Martija durante la rueda de prensa de despedida. / RRC
Mikel Martija durante la rueda de prensa de despedida. / RRC

El Racing de Santander afronta un inesperado cambio estructural tras la dimisión de Mikel Martija, su director deportivo desde mayo de 2022. A pesar de haber renovado hace apenas un año hasta 2026 y de contar con la total confianza del club, Martija ha optado por dar un paso al lado, una decisión que él mismo ha calificado de “estrictamente personal” y que nada tiene que ver con posibles ofertas de otros clubes ni con desacuerdos internos.

El club cántabro hizo oficial la noticia este miércoles por la tarde a través de sus canales oficiales, cerrando así una etapa marcada por el ascenso desde Primera Federación y el asentamiento en LaLiga Hypermotion. Martija, uno de los grandes artífices de ese proceso, pone fin a su ciclo tras haber confeccionado tres plantillas consecutivas y dejar un sello reconocible en el proyecto deportivo del Racing.

Una decisión meditada

La decisión de Martija no ha sido impulsiva. De hecho, el propio donostiarra ya había valorado la posibilidad de salir del club al término de la pasada temporada, antes de firmar su renovación. En aquel momento, pesaron los mismos motivos familiares que finalmente han sido determinantes para su adiós: su pareja y su hija no se habían adaptado plenamente a la vida en Santander, por lo que él mantenía su residencia habitual en San Sebastián. Esa distancia, unida a las exigencias de un cargo de dedicación absoluta, acabaron inclinando la balanza.

En sus declaraciones de despedida, Martija fue directo: “Es una salida limpia y totalmente honesta. Me voy a mi casa a dedicarle tiempo a los míos. Ojalá me hubiese ido con un ascenso a Primera División, sobre todo por todos vosotros”. Además, añadió que “cada verano me lo he planteado, y creo que ha llegado el momento”, confirmando que su única prioridad es su entorno personal y no otro proyecto profesional.

El reconocimiento del club y de la afición

El Racing, a través de su presidente Manolo Higuera, ha mostrado públicamente su respeto y gratitud hacia el trabajo de Martija durante estos tres años. Tanto Higuera como el entrenador José Alberto López trataron de convencerlo para que se quedara, pero comprendieron y respaldaron su decisión cuando se reafirmó en que era firme y personal. “Lo hago por mí y por responsabilidad”, explicó Martija. “Quiero que este club siga creciendo y no quiero ver cómo yo no puedo estar plenamente dedicado a ello”.

Durante su despedida, el ya exdirector deportivo no escatimó elogios hacia quienes han sido sus compañeros en este proceso. Afirmó que “me llevo una experiencia brutal, muy contento de haber podido vivir todo lo que hemos vivido juntos”. También tuvo unas palabras especiales para el actual técnico: “Si yo siguiera este año, no tengáis ninguna duda, el entrenador del primer equipo del Racing seguiría siendo José Alberto. Es el mejor fichaje que he hecho en estos tres años y solo puedo darle las gracias por todo lo que me ha ayudado a construir en este club”.

Legado deportivo

En sus tres temporadas al frente de la dirección deportiva, Martija diseñó equipos competitivos, con una política de fichajes que apostó por futbolistas jóvenes, de proyección, y por cesiones de clubes de Primera División. Su llegada coincidió con el ascenso del equipo a Segunda, y bajo su gestión se lograron dos permanencias solventes y, este último curso, la clasificación para el playoff de ascenso a LaLiga EA Sports, aunque sin premio final.

Martija tuvo una clara influencia en el estilo y la personalidad del Racing durante estos años, apostando por un modelo ofensivo y ambicioso. Aunque el equipo terminó desinflándose en el tramo final del curso y fue eliminado en semifinales por el CD Mirandés, su proyecto ha sido clave en el resurgimiento del Racing como club competitivo en la categoría de plata. Él mismo dejó una última frase que resume su sentimiento de pertenencia: “Este club va a ascender a Primera División, y si me lo permitís, voy a sentir que yo fui parte de ello”.

Un verano incierto

La salida de Martija se produce en un momento especialmente delicado para la entidad. El equipo acaba de cerrar una temporada frustrante y afronta un verano de profunda reconstrucción. Varios jugadores acaban contrato, otros finalizan cesión y las dudas sobre la continuidad de piezas clave como Andrés Martín, Iñigo Vicente o Juan Carlos Arana marcan el inicio del mercado.

El relevo en la dirección deportiva será, por tanto, determinante. El Racing necesita un sustituto que mantenga la línea de continuidad en el modelo de club, que sepa gestionar el difícil mercado de fichajes tras no lograr el ascenso y que trabaje desde el conocimiento profundo de una plantilla que puede cambiar drásticamente en las próximas semanas.

Por ahora, no hay nombres sobre la mesa para sustituir a Martija. El club quiere tomarse el tiempo necesario y acertar en una decisión clave para su futuro inmediato. Mientras tanto, la afición racinguista reconoce el legado de un profesional que, desde la discreción, ha sido clave en devolver la ilusión a El Sardinero.

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