mercado de fichajes

Fichajes en pausa, salidas por venir: el Racing pisa el acelerador del mercado

El club cántabro es el único de LaLiga Hypermotion que no ha cerrado ninguna incorporación, mientras la dirección deportiva busca mejorar la plantilla sin precipitarse
Íñigo en el primer entrenamiento de la pretemporada. / RRC
Íñigo en el primer entrenamiento de la pretemporada. / RRC

El Racing de Santander ha comenzado su pretemporada con una plantilla de 30 futbolistas, sin caras nuevas y con muchas incógnitas en el horizonte. El club, consciente de que para competir con garantías en la exigente LaLiga Hypermotion es necesario dar un paso adelante, mantiene abiertas todas las puertas del mercado, sin descartar ninguna posición. La dirección deportiva, liderada por Chema Aragón, trabaja con la certeza de que la plantilla aún está incompleta, y que tanto salidas como entradas marcarán las próximas semanas.

A falta de un mes para el estreno liguero, previsto para el 17 de agosto, la planificación deportiva entra en su fase más decisiva. El Racing es, a día de hoy, el único club de toda la categoría que no ha cerrado ningún fichaje, una situación que genera cierta inquietud en parte de la afición. Pero desde el club se transmite calma. Hay negociaciones abiertas, se estudian perfiles y se prioriza, por encima de todo, que cualquier incorporación mejore el nivel actual de la plantilla.

Un ojo en todas las zonas

En defensa, las necesidades son evidentes. La salida de Miquel Parera ha dejado vacante la portería, y aunque Álvaro Jiménez y Laro Gómez —ambos del filial— han comenzado la pretemporada con buenas sensaciones, todo indica que se buscará un guardameta con experiencia. Es una posición clave, y el club no quiere apresurarse en su elección. La portería es el punto de partida de cualquier proyecto serio.

La zaga también ofrece interrogantes. El lateral izquierdo fue una de las posiciones más criticadas la pasada campaña, y la plantilla necesita soluciones fiables en esa demarcación. Además, la salida de Pol Moreno y la posibilidad de que Javi Montero también haga las maletas obligan a contemplar incorporaciones en el eje de la defensa. El cuerpo técnico ha echado mano de canteranos en esta pretemporada, pero la experiencia y la jerarquía no abundan, y eso podría condicionar los movimientos futuros.

En el centro del campo, las bajas de Meseguer y Vencedor —ambos jugadores cedidos la temporada pasada— han dejado el doble pivote bajo mínimos. En estos momentos, José Alberto sólo cuenta con Aritz Aldasoro, Iñigo Sainz-Maza y Maguette Gueye, por lo que reforzar esa zona se ha convertido en una prioridad. No solo hace falta músculo, sino también criterio con balón y capacidad para sostener al equipo en momentos delicados.

La mediapunta es otra zona debilitada. Las salidas de Pablo Rodríguez y Rober González, también cedidos, han restado creatividad y llegada. El único mediapunta puro con el que cuenta actualmente el técnico es Yeray Cabanzón, aunque su futuro está en el aire: el interés del FC Andorra es real y el club no descarta su salida. A esto se suma la posible cesión de Jeremy Arévalo, con el objetivo de que gane minutos y experiencia en un contexto competitivo.

En el frente ofensivo, el Racing puede presumir de calidad, pero no de fondo de armario. Iñigo Vicente, Juan Carlos Arana y Andrés Martín parecen fijos en los planes de José Alberto, pero necesitan acompañantes que garanticen regularidad, desborde y gol. Jugadores como Suleiman Cámara, que tuvo una participación testimonial el curso pasado, o canteranos como Diego Díaz o Neco Celorio, podrían tener oportunidades, pero el club sabe que necesita más recursos ofensivos si quiere aspirar a cotas altas.

Un mercado en movimiento... sin prisas

Uno de los nombres que más ha sonado en las últimas semanas es el de Víctor Moreno. El lateral, con experiencia en la categoría, gusta en las oficinas del club y encaja en el perfil que se busca. Sin embargo, fuentes cercanas a la operación aseguran que, pese al interés, la negociación no está tan avanzada como parecía. El futbolista espera cerrar flecos contractuales, y mientras tanto, el club no quiere precipitarse. La prudencia prima en cada paso que se da.

Como en cualquier mercado veraniego, existen ofrecimientos constantes, movimientos inesperados y oportunidades que pueden surgir a última hora. El equipo de Chema Aragón sigue valorando distintas alternativas en cada posición, sabiendo que algunas decisiones no dependen solo del Racing, sino también de posibles ventas o cesiones que están por concretarse.

Desde el club se reconoce que pueden producirse salidas y que algunas están prácticamente asumidas. Por ello, la estrategia de fichajes está directamente condicionada por los movimientos que se produzcan en las próximas semanas. El objetivo es claro: mejorar lo que hay. Y si no hay garantías de que un jugador pueda elevar el nivel de la plantilla, se optará por esperar.

Un verano decisivo

Mientras tanto, la pretemporada avanza. El equipo ha iniciado sus sesiones de trabajo en las Instalaciones Nando Yosu, con una mezcla de veteranos, jóvenes del filial y jugadores que regresan de cesión. El primer amistoso, frente al Eibar en La Planchada (Astillero), este sábado a las 11:30, servirá como primer test serio para el cuerpo técnico. Siete sesiones de entrenamiento precederán ese choque.

Aunque aún no hay fichajes cerrados, la dirección deportiva insiste en que el trabajo no se ha detenido. El perfil de los jugadores que se buscan es muy concreto: deben aportar un salto de calidad, adaptarse al estilo del técnico y comprometerse con el proyecto. En un mercado complicado y con un presupuesto ajustado, cada movimiento cuenta.

Queda todavía un mes para el inicio de la liga. El Racing no quiere entrar en pánico, pero sabe que no puede llegar a agosto con tantas dudas sin resolver. El mensaje desde dentro es claro: hay trabajo, hay calma, y también hay urgencia. El objetivo sigue siendo competir con garantías en una de las ligas más igualadas del fútbol español.

Comentarios