El ascenso a Primera, muy factible: los motivos para confiar
A falta de cinco jornadas para el final de LaLiga Hypermotion 2024/25, el Racing de Santander se ha metido de lleno en la pelea por el ascenso directo a Primera División. Lo hace con una mezcla de ilusión, convicción y realidad. Los datos, el rendimiento del equipo y la respuesta de su gente invitan al optimismo. Estas son las cinco claves que permiten al racinguismo creer firmemente en el regreso a la élite 13 años después.
1. El mejor visitante de la categoría
Tres de los cinco partidos que le restan al Racing serán fuera de casa: Cartagena, Almería y Eldense. A priori, un escenario complicado, pero los de José Alberto han demostrado ser letales a domicilio. Con 31 puntos en 18 partidos lejos de El Sardinero, el Racing es el mejor visitante de la liga, superando a equipos como Levante (27) o Deportivo (también 27). Arrancaron el curso con siete victorias consecutivas fuera de casa, un dato que habla de su capacidad competitiva sin importar el escenario. Cartagena, colista y ya descendido, es la primera estación; luego vendrán retos mayores, pero el Racing tiene los argumentos para superarlos.
2. Mirarse a uno mismo
Aunque actualmente son terceros, empatados a puntos con el Levante (66) y a solo dos del líder Elche (68), el calendario juega a favor del Racing. El enfrentamiento directo entre los dos rivales que le preceden, Elche y Levante, garantiza que al menos uno de ellos pinchará en la jornada 40. Por tanto, si el Racing gana los cinco partidos que le quedan, será equipo de Primera sin necesidad de mirar marcadores ajenos. Una situación impensable hace unas semanas, pero que la victoria ante el Deportivo (2-1) ha convertido en una posibilidad tangible. El reto es exigente, pero el destino está en sus botas.
3. Solidez
Si en la primera mitad de la temporada el Racing era un equipo alegre pero frágil, en los últimos encuentros ha cerrado la sangría de goles y ha ganado en fiabilidad. Solo tres goles encajados en los tres últimos partidos, dos de ellos sin encajar, demuestran que el bloque ha entendido que para subir hay que saber sufrir y competir. Jugadores como Javi Castro o Álvaro Mantilla han crecido en presencia en defensa, y el doble pivote con Maguette Gueye y Unai Vencedor ha dotado de equilibrio a un equipo que ya no necesita tener el balón para dominar los partidos. Además, el portero Jokin Ezkieta atraviesa un buen momento y aporta tranquilidad bajo palos.
4. Andrés Martín y el talento ofensivo
Ningún jugador define mejor la temporada del Racing que Andrés Martín. El andaluz suma 15 goles y 15 asistencias, unas cifras escandalosas que lo sitúan entre los futbolistas más determinantes de la Segunda División. Es el líder en producción ofensiva y su peso en el juego no se limita a los números: aparece en los momentos clave, se sacrifica en defensa y es un líder emocional para el grupo. A su lado, Íñigo Vicente, con su magia a rachas, y delanteros como Juan Carlos Arana (sancionado actualmente) o Jon Karrikaburu, que ha recuperado su mejor nivel justo a tiempo, componen un ataque que puede resolver partidos incluso cuando el equipo sufre. Y eso, en este tramo de la temporada, marca la diferencia.
5. El Sardinero y su afición, un factor decisivo
El Racing va a jugar dos finales en casa: contra el Real Oviedo (jornada 39) y contra el Granada (jornada 42). Ambos son rivales directos, partidos que pueden decidir el ascenso, y para los que el Racing contará con su mejor aliado: una afición entregada. Los Campos de Sport de El Sardinero colgarán, una vez más, el cartel de "No hay billetes". Ya son doce llenos esta temporada, y el ambiente en el estadio se ha convertido en un motor anímico para el equipo. La grada empuja, presiona, celebra y sufre con los suyos, y ese aliento se ha demostrado fundamental en partidos como los disputados frente al Deportivo, Levante o Mirandés.
Además, el apoyo no se limita a casa: el Racing contará con centenares de aficionados en Cartagena, donde el club y la plantilla han decidido pagar las entradas de los seguidores para garantizar un desplazamiento masivo. El racinguismo está empujando como nunca, y eso también se nota en el rendimiento del equipo.
Cinco partidos, cinco finales
-
Cartagena - Racing (jornada 38): el colista ya descendido, pero un partido trampa. Hay que salir con el cuchillo entre los dientes.
-
Racing - Oviedo (jornada 39): duelo directo y lleno en El Sardinero. Casi una final.
-
Almería - Racing (jornada 40): campo complicado ante un rival herido que pelea por entrar en playoff.
-
Eldense - Racing (jornada 41): posiblemente jugándose la salvación. Otro partido de nervios.
-
Racing - Granada (jornada 42): cierre de infarto ante un rival de zona alta.
El Racing tiene argumentos futbolísticos, emocionales y anímicos para creer en el ascenso directo. Lo tiene en la mano. Pero para lograrlo, no puede relajarse, no puede fallar y debe seguir compitiendo como en los últimos partidos, con oficio, intensidad y mentalidad ganadora. Ganar con fútbol o sin fútbol, como dijo José Alberto, pero ganar.
Porque este tren a Primera pasa ahora, y si el Racing lo coge, volverá por fin al lugar que nunca debió abandonar. Y lo hará empujado por una ciudad, por un estadio, y por una afición que lo ha convertido todo en una fiesta con sabor a gloria.